Vlad Tepes – Vlad Draculea – Vlad III

admin 12 enero, 2011 6

Vlad III fue Príncipe de Valaquia (Sur de Rumania) entre 1456-1462. Hizo empalar y torturar a miles de personas. Gustaba contemplar a los agonizantes empalados mientras comía. Incluso castigó a una ciudad entera empalando a la mayoría de sus habitantes y creando con ellos un macabro bosque en el cual organizó un festín público.

Vlad Tepes – Vlad Draculea – Vlad III (1431-1476)

Vlad no solo tuvo una excelente formación intelectual sino que siendo niño fue entrenado en el combate por un hábil caballero boyar que sobrevivió a la batalla de Nicolopolis.

Se especula que Vladislaus el Empalador nació en noviembre o diciembre de 1431 en la ciudad de Sighisoara, Transilvania. En este tiempo su padre Vlad II vivía exiliado en Transilvania, la casa donde nació sigue en pie y se encuentra en un próspero barrio, rodeado por casas de sajones, comerciantes Magyar, como también otras casas de la nobleza. Poco se conoce sobre los primeros años de la vida de Vlad III. Tenía dos hermanos: Mircea, quien era mayor, y Radu “el hermoso”, quien era menor. Los estudios de Vlad estuvieron a cargo de su madre, una noble de Transilvania, pero su verdadera educación empezó en 1436 después de que su padre reclamara exitosamente el trono valaco al asesinar a su rival, Danesti. Su entrenamiento era típico de los jóvenes de la nobleza de toda Europa. Su primer tutor fue un viejo caballero boyar, quien luchó contra los turcos en la batalla de Nicolopolis. Vlad entonces aprendió todas las habilidades para la guerra y la paz necesarias para ser un Caballero Cristiano.

En 1444, a la edad de trece años, el joven Vlad y su hermano menor Radu fueron enviados a Adrianople como rehenes para apaciguar al Sultán. Durante cuatro años permanecieron como prisioneros y, tras ser puestos en libertad por los turcos, éstos apoyaron a Vlad como candidato para el trono de Valaquia, mientras que Radu optó por permanecer en Turquía, donde había crecido. Posteriormente Radu también fue apoyado por los turcos como candidato al trono de Valaquia en oposición a su hermano Vlad, con el fin de derrocarle.

Como se señaló anteriormente el primer reinado de Vlad III fue muy corto (dos meses según la historia), pero fue en 1456 gracias al apoyo de Hunyadi y el Reino de Hungría que retornó al trono. Tirgoviste se estableció como su capital y así empezó la construcción de su castillo a una distancia pertinente en las montañas cerca del río Arges. La mayoría de las atrocidades relacionadas con Vlad III se las llevó a cabo durante este período.

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Vlad el Empalador

Vlad era conocido como El Empalador y no tenía piedad de niños o mujeres. Cuentan que Mohammed II, cuando quiso invadir tierras de Vlad, se horrorizó tanto al ver 20000 turcos empalados a orillas del Danubio, que, sin pensarlo, volvió a Constantinopla…

Drácula es conocido en la historia por su inhumana crueldad, el empalamiento se convirtió en el método preferido de tortura y ejecución de Vlad III, por lo que también era conocido como Vlad Tepes, nombre rumano que significa “Vlad el Empalador”. La muerte por empalamiento es una de las peores formas de morir, habitualmente era una muerte lenta y dolorosa. Para realizar esta tortura Vlad normalmente ataba cada pierna de la víctima a un caballo, los cuales tiraban del cuerpo hacia la estaca, forzándola a entrar en el cuerpo. La punta de la estaca estaba engrasada y se tenía el cuidado de que la punta no estuviera muy afilada, para que la víctima no pereciera demasiado rápido y aumentara el dolor desgarrando en lugar de solamente perforando. Normalmente la estaca era introducida al cuerpo por la nalga, atravesando el cuerpo hasta salir por la boca. Sin embargo otras víctimas eran empaladas a través de orificios en el abdomen o el pecho. En los casos donde se empalaba a niños, eran empalados por el pecho de sus madres, los registros indicaban que las víctimas eran empaladas en tal posición que sus cuerpos terminaban colgando cabeza abajo.

Se cuenta que, cuando el ejército invasor turco se topó con los campos de empalados de Vlad Tepes, fue tal el terror que les produjo la visión de 20.000 prisioneros turcos empalados en las orillas del Danubio y las afueras de la ciudad de Tirgoviste, que en 1461 Mohammed II, el conquistador de Constantinopla, regresó a dicha ciudad totalmente aterrado. Este desagradable paisaje es recordado en la historia como “el Bosque de los Empalados”.

Castillo de Vlad Tepes

Aunque el empalamiento era el método de tortura preferido de Vlad Dráculea, este no era su único medio. La lista de torturas empleadas por el cruel príncipe se lee como un inventario de las herramientas del infierno: clavos en las cabezas, cortar extremidades, ceguera, asfixia, quemaduras, cortes de la nariz y orejas, mutilación de órganos sexuales (en especial en el caso de mujeres), despellejar a personas, exposición a los elementos o animales salvajes y quemar vivos a los prisioneros. Nadie era inmune a la atención de Vlad, entre sus víctimas había mujeres, niños, campesinos, grandes señores, embajadores de potencias extranjeras y comerciantes. Sin embargo gran parte de sus víctimas provenían de mercaderes boyardos de Transilvania y de su propia Valaquia. Las acciones de Vlad Dráculea han tratado de ser justificadas por el nacionalismo y conveniencia política, muchos de los comerciantes de Transilvania en ese tiempo eran alemanes sajones que eran percibidos como parásitos, mientras los ricos terratenientes eran dueños de sus propios boyardos, quienes ejercían sus influencias hacia otros príncipes gobernantes. El mismo padre y el hermano mayor de Vlad fueron asesinados por boyardos infieles. Sin embargo muchas de las víctimas de Vlad eran valacos y pocos niegan que el príncipe sentía un placer perverso por sus acciones.

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El origen del Dragón

Vlad III pertenecía a la Orden del Dragón (emblema arriba) al igual que su padre, quien era conocido como “Vlad el Dragón”, a causa de lo cual a Vlad III le decían “Vlad el Hijo del Dragón”.

El Rey Segismundo de Hungría, tras convertirse en emperador del Sacro Imperio Romano en 1410, fundó una orden secreta de caballeros llamada “la Orden del Dragón”, cuyo deber era defender al cristianismo y al Imperio de los turcos otomanos. Su emblema era un dragón con las alas extendidas, colgando de una cruz. El padre del Empalador, Vlad Dracul II, fue admitido a la Orden en el año de 1431 por su valentía en la lucha contra los turcos. De 1431 en adelante Vlad II portaba el emblema de la orden y después, como gobernante de Valaquia, su moneda llevaba el símbolo del dragón. La palabra “dragón” en rumano es “drac” y “ul”. El padre del empalador, era conocido como “Vlad Dracul”, o “Vlad el Dragón”. En rumano la terminación “ulea” significa “hijo de”, en virtud de esta interpretación, así Vlad III se convirtió en “Vlad Draculea” o “Vlad el Hijo del Dragón”, aunque la palabra “drac” también significa “diablo” en rumano; por ello, el sobrenombre asumió un doble significado para los enemigos de Vlad Tepes y de su padre.

El personaje de Drácula, de la novela de Bram Stoker, se basó en el personaje histórico de Vlad Draculea (Vlad III), quien gobernó una zona de los Balcanes (ubicada al sur de la actual Rumania) llamada Valaquia a mediados del siglo XV. Este personaje tenía varios nombres; entre esos estaban: Vlad Tepes, Vlad Draculea y Vlad III, o llamado por los turcos como Kaziglu Bey (“El Príncipe Empalador”), ya que por sus crueles castigos recibió ese sobrenombre. Nada sorprendente resulta la inspiración histórica del personaje de Stoker, ya que al “Drácula” real se le atribuye la muerte de 40.000 a 100.000 personas en los campos de empalados…

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Gobernante en tiempos revueltos

 Vlad inició su reinado con un acto de venganza. Convocó a un banquete a los nobles boyardos; pero era una trampa: unos serían empalados, otros esclavizados…

El reinado de terror del Empalador comenzó tan pronto él llegó al poder, su primer gran acto de crueldad pudo haber sido motivado por la venganza, así como por la necesidad de solidificar su poder. A principios de su reinado principal, él ofreció una fiesta para los boyardos y sus familias, por la celebración de la Pascua. Vlad estaba consciente de que muchos de estos mismos nobles fueron parte de la conspiración para el asesinato de su padre y el enterramiento en vida de su hermano Mircea. Varios de ellos habían ayudado en el derrocamiento de numerosos príncipes valacos, y durante la fiesta, Vlad inquirió a sus nobles huéspedes sobre cuántos príncipes habían visto gobernar durante sus vidas. Todos los nobles presentes habían sobrevivido a muchos príncipes, ninguno había visto menos de siete reinados. Seguido de esto Vlad ordenó el arresto de todos los nobles reunidos: la mayoría de los boyardos viejos y sus familias fueron empalados en ese instante y lugar; mientras los más jóvenes y saludables nobles fueron enviados al norte de Tirgoviste, hacia las ruinas de su castillo en las montañas, por encima del río Arges, para ser esclavizados. Así, los esclavizados boyardos y sus familias se vieron obligados a trabajar por meses en la reconstrucción del viejo castillo con materiales obtenidos de unas ruinas cercanas. Según los informes estos esclavos trabajaban hasta que las ropas se caían de sus cuerpos, tras lo cual seguían siendo forzados a trabajar desnudos. Muy pocos sobrevivieron a este suplicio.

Aún hoy en día, por su campaña de defensa contra los turcos, Vlad III es visto como un héroe por el pueblo rumano.

El terror que esta historia conlleva es esencial para comprender las fuerzas sociales y políticas de la región durante el siglo XV. Es la historia de la lucha para obtener el control de Valaquia, que yacía entre las dos fuerzas de Hungría y el Imperio Otomano. Por más de mil años Constantinopla fue un bastión de protección del Imperio Bizantino (Imperio Romano Oriental), bloqueando al Islam el acceso a Europa. Los otomanos sin embargo lograron entrar a los Balcanes durante este tiempo. Con la caída de Constantinopla en 1453 bajo el mando del Sultán Mohammed El Conquistador, la cristiandad se vio repentinamente amenazada por el poderío de los turcos otomanos. Pero fue el Reino de Hungría, al norte y al oeste de Valaquia, el que alcanzó su cenit durante ese siglo, por lo que asumió el ancestral manto de defensor de la cristiandad.

Es por esta razón que los gobernantes de Valaquia se vieron obligados a apaciguar a estos dos imperios. Para que ellos puedan sobrevivir, a menudo se forjaban alianzas con uno u otro, dependiendo de las necesidades del momento. Vlad III es mejor conocido por el pueblo rumano por su exitosa campaña de defensa contra la invasión de los turcos otomanos y también por el establecimiento de una relativa independencia y soberanía, así sea que haya sido por un breve tiempo.

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El final de Vlad

Aunque Vlad el Empalador tuvo éxito defendiendo el frente de los turcos, sus logros fueron de corta duración. Al recibir poco apoyo de su jefe supremo titular Mathius Corvinus, Rey de Hungría (hijo de John Hunyadi), tenía pocos recursos para mantener la resistencia en contra de los poderosos turcos. Cuando los turcos finalmente avanzaron, Vlad huyó a Transilvania en 1462. Ciertos reportes indican que su primera esposa, para no rendirse ante los turcos, se suicidó al saltar de las torres del castillo de Vlad hacia el río Arges. Vlad escapó por un túnel secreto y en Transilvania pidió la ayuda de Matthias Corvinus, pero el rey Matthias lo arrestó de inmediato.

Cuando los turcos finalmente avanzaron, Vlad huyó a Transilvania en 1462. Dicen que su primera esposa, para no entregarse a los turcos, se suicidó al saltar de las torres del castillo. Vlad escapó por un túnel secreto y en Transilvania pidió la ayuda de Matthias Corvinus (rey de Hungría y jefe titular de Vlad), pero Matthias lo arrestó de inmediato. 

De acuerdo a panfletos rusos, Vlad fue prisionero de 1462 hasta 1474, pero durante este periodo consiguió ganarse la gracia de Matthias y posteriormente logró casarse con una hermana del rey, con la cual tuvo dos hijos. Luego Vlad recuperó el trono de Valaquia en 1476, probablemente fue liberado antes o durante 1466, y permaneció en la corte dicho tiempo.

Pero Vlad no sólo era hábil con la espada, por lo que, en los más de 10 años que fue prisionero del rey Matthias, logró ganarse su simpatía y hasta casarse y tener 2 hijos con una hermana de Matthias, gracias a lo cual (en parte) pudo recuperar el trono de Valaquia en 1476.

La recuperación de Vlad se debió también a que el nuevo sucesor del trono de Valaquia era su hermano, Radu el Hermoso, quien había instituido una política a favor de los turcos. Corvinus vio a Vlad como un posible candidato para retomar el trono, y el hecho de que Vlad renunciara a la religión Ortodoxa por el Catolicismo le dio más peso a su decisión. En 1476 Vlad recuperó el trono con la ayuda del Príncipe Stephen Bathory de Transilvania, e invadieron Valaquia con abundantes tropas. Radu ya había fallecido y había sido reemplazado por Basarab el Viejo, un miembro del clan Danesti. Cuando el ejército de Vlad se acercaba, Basarab huyó; sin embargo, poco después de recuperar el trono, el Príncipe Bathory y muchas de las fuerzas de Vlad regresaron a Transilvania, dejando al Empalador en una situación vulnerable. Antes de que pudiese reunir apoyo, un gran ejército turco entró a Valaquia, y Vlad se vio forzado a encontrarse con los turcos con menos de cuatro mil hombres.

Vlad Dráculea murió en la batalla contra los turcos cerca del pueblo de Bucharest en diciembre de 1476. Su cuerpo fue decapitado por los turcos, quienes se llevaron su cabeza a Constantinopla, donde el sultán la estacó como prueba de que el terrible Empalador finalmente había muerto.

Vlad Dráculea murió en la batalla contra los turcos cerca del pueblo de Bucharest en diciembre de 1476. Unos reportes indican que fue asesinado por infieles boyardos valacos justo cuando iba a sacar a los turcos del campo. Otros informes indican que quedó rodeado solo de sus leales guardaespaldas Moldavian ante los enemigos. Incluso hay historias que dicen que en el momento de la victoria fue confundido por enemigo y asesinado por sus propios soldados. La única verdad es que su cuerpo fue decapitado por los turcos, quienes se llevaron su cabeza a Constantinopla, donde el sultán la estacó como prueba de que el terrible Empalador finalmente había muerto. Vlad III fue enterrado en Snagov, una isla-monasterio cerca de Bucarest.

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La evidencia histórica y sus anécdotas

Las tres fuentes principales de reportes sobre Vlad el Empalador fueron obtenidas de folletos alemanes obtenidos poco después de la muerte de Vlad, de folletos publicados en Rusia poco después de que los alemanes salieran, y también de la tradición oral rumana.

Las visiones sobre Vlad III varían, desde la predominante en que se le concibe como un monstruo, hasta la que tiene el pueblo rumano de él como un héroe digno de estatuas y monumentos como se ve arriba.

– Los panfletos alemanes rescatan que en el momento de la muerte de Vlad Drácula, Matthias Corvinus intentó reforzar su reputación en el Sacro Imperio Romano, y la rápida impresión de los folletos se vio como una justificación para conseguir el apoyo de sus vasallos. En los panfletos Vlad es pintado como un monstruo inhumano que aterrorizó la Tierra y masacró inocentes con sádica alegría. Estos panfletos también eran un medio de entretenimiento, por lo que eran reimpresos a menudo.

– Mientras, los panfletos rusos prueban que en la época de Vlad III los príncipes de Moscú formaban la base de la jerarquía de la futura autocracia de los zares, quienes al igual que Vlad tenían problemas con los desleales boyardos, quienes incluso se revelaban ante su rey por su propio beneficio, aliándose con los turcos en ocasiones. En Rusia, Vlad es representado como un cruel príncipe, pero sus acciones se veían como destinadas al beneficio de su pueblo.

– Las leyendas que rodean a Vlad el Empalador son parte del folclore de los campesinos rumanos, las historias se han pasado de generación en generación por más de quinientos años, aunque de estas fuentes se puede proporcionar valiosa información acerca de Vlad Draculea y la relación con su pueblo.

Muchas de estas afirman que Vlad es recordado como un príncipe que defendió a su pueblo de los extranjeros. También es recordado como un campeón del hombre común contra la opresión de los boyardos, e insisten en que Vlad demandaba honestidad y trabajo para eliminar la delincuencia e inmoralidad de su región. Sin embargo, la interpretación más dominante de su vida lo presenta como un gobernante cruel y caprichoso.

Hay alrededor de nueve anécdotas que son casi universales en la literatura de Vlad Dracul:

1- La copa de oro: A lo largo de sus tierras Vlad era conocido por su fuerte insistencia en la honestidad y el orden. Los ladrones rara vez robaban mientras estaban en sus dominios, porque sabían que Vlad los capturaría. El Empalador estaba tan confiado en la eficiencia de su ley que dejó una copa de oro atada en la plaza central de Tirgoviste para que cualquier sediento pudiese beber del pozo que allí había. La copa nunca fue robada y permaneció sin ser molestada durante todo el reinado de Vlad Dracul.

2- La quema del enfermo y el pobre: Drácula se preocupaba mucho por que sus subditos trabajaran y contribuyeran al bienestar común. Cuando se dió cuenta que los pobres, vagabundos, mendigos y demás se habían vuelto numerosos en su ciudad, Vlad realizó un gran festín al cual invitó a todos los de Valaquia para que asistieran a la comida en Tirgoviste, aunque ciertamente él sabía que los que más irían serían pobres, vagabundos, mendigos y esa clase de gente. El Empalador entonces alegó que nadie pasaría hambre en su tierra, mientras los invitados comieron y bebieron hasta tarde en la noche. Entonces Vlad en persona se acercó y les preguntó: “¿Qué más desean?, ¿Quieren vivir sin preocupaciones y sin que les falte nada en el mundo?”. Cuando sus invitados respondieron positivamente, Vlad ordenó que todo el salón sea barricado y prendido en fuego. Ninguno de los invitados escapó de las llamas. Vlad explicó su acción a los boyardos diciendo que a esos invitados los quemó “para que ellos no representen una molestia para otros hombres”, agregando a aquello un “nadie será pobre en mi reino”

Cuentan que dos embajadores visitaron la corte de Vlad en Tirgoviste. Cuando estaban en la presencia del príncipe, se negaron a retirar sus sombreros. Vlad entonces ordenó que los sombreros sean clavados en sus cabezas…

3- Los embajadores extranjeros: De acuerdo con la historia dos embajadores de una potencia extranjera visitaron la corte de Vlad en Tirgoviste. Cuando estaban en la presencia del príncipe, se negaron a retirar sus sombreros. Vlad entonces ordenó que los sombreros sean clavados en la cabeza, de manera que nunca tengan que quitárselos de nuevo.

4- El mercader extranjero: Este mercader estaba de paso por Tirgoviste. Muy consciente de la reputación de honestidad que Vlad promovía en su reino, dejó sin protección una cesta con muchas monedas en su carreta. En la mañana el mercader se sorprendió al ver que le faltaban 160 ducados de oro. El extranjero se quejó sobre su pérdida al príncipe, Vlad entonces le aseguró que su dinero sería devuelto. Dracul emitió un mandato: debían encontrar al ladrón y devolver el dinero o la ciudad sería destruida. En la noche ordenó que 160 ducados, más una moneda extra sean tomadas de su propio dinero. A la mañana siguiente el mercader encuentra en su vagón el dinero, y tras contarlo se da cuenta que tiene un ducado extra. El comerciante regresó a Vlad e informó que su dinero había sido devuelto con un ducado extra. El ladrón también había sido capturado junto con el dinero robado. Vlad ordenó empalar al ladrón e informó al comerciante que si él no hubiera dicho nada sobre el ducado adicional, también habría sido empalado junto al ladrón.

5- La mujer perezosa: Esta historia se produjo cuando Vlad notó a un hombre trabajando en los campos, el cual vestía una caftan (camisa). El príncipe observó que la camisa era muy corta, se acercó al hombre y pidió ver a su esposa, cuando la mujer llegó a ver al Empalador, éste la inquirió sobre qué hacía todo el día. La pobre y asustada mujer exclamó que pasaba sus días lavando, cocinando y cosiendo. Vlad señaló la corta caftan de su marido como prueba de su pereza y deshonestidad, y ordenó que sea empalada a pesar de las protestas de su esposo. Vlad entonces ordenó que otra mujer se case con el campesino, pero advirtió que debía trabajar duro o sufriría el mismo destino.

6- El noble con agudo sentido del olfato: En el día de San Bartolomé en 1459, Drácula mandó a empalar a 30.000 mercaderes y nobles de Transilvania de la ciudad de Brasov. Para ver cómo se cumplían sus órdenes, el príncipe hizo que preparen su mesa frente al bosque de los empalados, invitando también a los boyardos al banquete. Mientras comía, Vlad se dio cuenta de que uno de los boyardos estaba cubriendo su nariz para evitar el terrible olor de vísceras y sangre. Drácula entonces ordenó que el sensible noble sea empalado en una estaca más alta que el resto, para que así pueda evitar el olor del resto de empalados.

7- La musa de Vlad Drácula: Vlad tenía una amante que vivía en una casa en las calles traseras de Tirgoviste. Esta mujer parecía amar al príncipe y siempre estaba ansiosa de complacerlo. Vlad casi siempre estaba de mal genio o deprimido y la mujer hacía su mejor esfuerzo para levantar los ánimos de su amado. Una vez en particular que el príncipe estaba deprimido, la mujer se atrevió a decirle la mentira de que ella estaba embarazada. Vlad mandó a su amante a ser revisada por las matronas de los baños. Cuando le informaron que la mujer estaba mintiendo, Drácula desenvainó su daga y cortó a la mujer desde sus genitales hasta el pecho, dejándola morir en agonía.

8- El noble polaco: Benedicto de Boithor, perteneciente a la nobleza bajo el servicio del Rey de Hungría, visitó a Vlad Drácula en Tirgoviste en septiembre de 1458. En una cena el Empalador ordenó traer una lanza de oro para que sea puesta en frente del emisario polaco. Vlad entonces preguntó si sabía por qué había puesto esta lanza, Benedicto respondió que algún boyardo tenía que haber ofendido al príncipe y que la lanza era para honrarlo. Drácula respondió que de hecho la lanza era para honrar a Benedicto, el polaco entonces respondió que si él había hecho algo para merecer la muerte, entonces Vlad debería hacer lo que considere mejor. Vlad Drácula estaba tan complacido por la respuesta que le dio muchos regalos y afirmó que si hubiera respondido de otra manera, lo habría mandado a empalar de inmediato.

9- Los dos monjes: En esta anécdota hay un poco de discrepancias; según la historia dos monjes visitaron el palacio de Drácula en Tirgoviste. Curioso de ver la reacción de los hombres de la Iglesia, Vlad les mostró el bosque de los empalados y les preguntó sus opiniones. El primer monje respondió: “tú eres escogido por Dios para castigar a los malvados”, en cambio el otro monje tuvo el coraje moral de condenar al cruel príncipe. En la versión alemana de la historia, Vlad recompensó al monje adulador mientras que en los panfletos rusos y en la tradición oral rumana, se afirma que Vlad recompensó al monje honesto por su integridad y coraje, pero empaló al monje adulador por su deshonestidad.

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FUENTES: 1234

6 Comments »

  1. anonimus 28 enero, 2013 at 21:52 - Reply

    Este tipo es genial cuantos libros, peliculas y series se crearon por este sujeto es genial

  2. Cintia 10 octubre, 2013 at 21:03 - Reply

    Que situacion… el estar frente a el y que te pregunte algo!!!! que respondes??? tu vida esta en juego, y no solo eso, corres riesgo de morir de la peor manera!!!!!!

  3. anomimo 24 febrero, 2014 at 23:59 - Reply

    Este hombre era un psicopata asesino, que base de matar se hizo con el poder. Un auténtico hdp que reune a los pobres de su reino para quemarlos a todos y así no tener gente pobre. Lo dicho tiene todas las características de los psicópatas asesinos que dicho por psiquiatras y por ellos mismos disfrutan con la muerte y no siente remordimientos.

  4. Pablo 1 abril, 2014 at 18:23 - Reply

    No está mal. Veo algunos fallos de concordancias en algunos tiempos verbales. Si estás hablando en pasado, no mezcles el presente, y viceversa.
    Por ejemplo, en el caso de la lanza de oro dices “ordenó traer […] para que sea puesta”, y lo correcto es “ordenó traer para que fuera puesta”.
    Por lo demás, bastante interesantes las entradas.

  5. sentinel 13 abril, 2014 at 11:39 - Reply

    el castillo que mostrais en la foto no es el catillo de Vlad Tepes,ese castillo es el castillo Bran y por allí sólo estuvo de paso,jamás vivió ahí ni lo construyó él.El verdadero castillo de Vlad Tepes está situado cerca del río Arges en una colina,llamado castillo de Poenari,está en ruinas y se puede visitar.

  6. vanie 14 mayo, 2014 at 19:36 - Reply

    Q malo es el aburrimiento.. Q trastornado..

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