Richard Chase – El Vampiro de Sacramento

admin 29 noviembre, 2016 15

Este enfermo mental creía que le era completamente necesario beber la sangre de sus víctimas para poder sobrevivir, debido a una enfermedad que su perturbada mente había generado…

El Vampiro de Sacramento

Los psiquiatras le habían mandado  medicación, al dejarla, empezó a creer que su sangre se estaba volviendo polvo y que requería otra más fresca para sobrevivir. Así, se inyecta y bebe sangre de conejo… 

“A veces oigo voces por teléfono… ignoro qué voces… amenazas. Suena el teléfono y alguien me dice cosas extrañas…que mi madre me envenena poco a poco y que me voy a morir. Me siento observado.. sé que alguien me vigila….”

“…si devoré a esas personas fue porque tenía hambre y me estaba muriendo. Mi sangre está envenenada y un ácido me corroe el hígado. Era absolutamente necesario que bebiera sangre fresca..”

Estas declaraciones, forman parte de una entrevista psiquiátrica a Richard Tranton Chase, un asesino diagnosticado esquizofrénico paranoide tras disparar, apuñalar, descuartizar, y beber la sangre de seis personas en 1987, ganándose el apodo de “el Vampiro de Sacramento”.

Desde muy joven, Chase es conocido por su conducta psicótica que alterna períodos de apatía con otros de agresividad. Esto, según algunos psicólogos estaría debido en gran parte a unos traumas infantiles por las constantes peleas entre su padre alcohólico y su madre, así como el posterior divorcio de éstos.

A los 21 años, se va de casa para compartir piso con unos amigos. Allí, continuamente drogado, empieza a obsesionarse con la idea de que una organización criminal trata de acabar con él, hasta tal punto que clava con tablas la puerta de su habitación, entrando y saliendo de ella por un pequeño agujero que había hecho en el fondo de un armario de pared.

Poco tiempo después, se afeita la cabeza y acude asustado al médico alegando que su cráneo se está deformando poco a poco y los huesos de éste le agujerean la piel. Al mismo tiempo dice sentir que se muere porque alguien le ha robado la arteria pulmonar, y nota que su sangre no puede circular.

Es internado en un psiquiátrico, saliendo de éste al poco tiempo, pese a la opinión de algunos médicos que lo consideran peligroso.

Entró a una casa, disparó en la cabeza a una pareja, a un niño y  a un bebé; sodomizó el cadáver de la mujer, le arrancó un ojo y bebió su sangre. Al ser sorprendido, huyó con el cadáver del bebé; en casa, bebió la sangre del bebé muerto y devoró su cerebro.

Poco después cae gravemente enfermo, y los médicos tras percatarse de su obsesión por consumir sangre, lo internan de nuevo diagnosticándole una fuerte esquizofrenia paranoide además de conducta peligrosa.

Un año después, de nuevo en la calle, descuartiza a numerosos perros, gatos y vacas afín de beber su sangre y vísceras mezcladas con Coca-Cola a modo de cóctel, estando convencido que a causa de la falta de sangre, su estómago se empieza a pudrir, su corazón disminuye de tamaño y que los distintos órganos se desplazan en su interior.

Fascinado por los crímenes de los asesinos Kenneth Bianchi y Angelo Buono, guarda celosamente todos aquellos recortes de prensa que los menciona y se compra una pistola de calibre 22 dispuesto a imitarlos.

A los 28 años, comienza una serie de crímenes disparando dos veces sin motivo alguno sobre un desconocido, que se convertiría en la primera de sus víctimas.

Su segunda víctima, una joven de 22 años, es salvajemente asesinada a pocos metros de su casa cuando se encontraba sacando la basura. Chase dispara tres veces sobre ella, y mientras agoniza, le abre el vientre para arrancarle los intestinos, que esparce cuidadosamente por el suelo. Luego, le corta el hígado, el diafragma, un pulmón y los riñones, colocándolos encima de una cama. En un ataque de histeria apuñala varias veces el cuerpo sin vida y tras beber su sangre, se pinta la cara con ella. Finalmente, como toque final a su “obra”, defeca sobre la boca del cadáver y abandona la casa, satisfecho.

Cuatro días después comete el más sangriento de sus crímenes entrando en una casa elegida al azar y disparando a la cabeza de una pareja de 27 años, un niño de 6 años y un bebé de 22 meses. Luego, llevándose el cuerpo de la mujer a una habitación, sodomiza el cadáver, le arranca un ojo y bebe su sangre. Momentos más tarde, es sorprendido en su macabra carnicería por alguien que llama a la puerta mientras vaciaba el cráneo del niño, y huye a toda prisa llevándose el cadáver del bebé.

En su propia casa, decapita el cuerpo tras beberse la sangre y devorar el cerebro crudo. Esa misma tarde, la policía descubre la matanza y comienza una serie de investigaciones por toda la ciudad registrando cada rincón de la ciudad tratando de atrapar al psicópata asesino.

En el apartamento de Richard, la Policía encuentra manchas de sangre por doquier,  huesos humanos en la cocina y el salón, órganos humanos en la nevera y un plato con restos de cerebro en la cama; y eso sin contar la cocina (arriba), donde hacía sus caníbales recetas.

Cuando tres policías llaman a la puerta del vampiro no obtienen respuesta, pero oyendo ruidos en el interior deciden de vigilar el apartamento.

Poco después, Chase sale de la casa con una caja de cartón bajo el brazo, que arroja al suelo para tratar de huir al ver a los agentes en la puerta. Su contenido se esparce por el suelo asombrando a los policías: se trata de ropa ensangrentada y trozos de cerebro humano…

El asesino es finalmente detenido. Al registrar su apartamento, se encuentran además de un espantoso olor a putrefacción, manchas de sangre cubriéndolo todo, huesos humanos en la cocina y el salón, un plato con restos de cerebro encima de la cama y la nevera repleta de recipientes con órganos humanos y animales en el interior.

En el juicio trata inútilmente de justificar sus macabros crímenes diciendo que unas voces de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban continuamente obligándole a matar…

Finalmente es condenado a pena de muerte aunque su ejecución en la cámara de gas nunca sería llevada a cabo, pues Richard se suicida pocos meses después en su celda con una sobredosis de antidepresivos en diciembre de 1980.

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NOTA: Texto de Pili Abeijon publicado en Archivo del Crimen

Originally posted 2011-10-26 15:39:03. Republished by Blog Post Promoter

15 Comments »

  1. ivanna gonzalez 18 enero, 2013 at 16:36 - Reply

    Yo lo hubiera hecho sufrir

    • Lucas 6 septiembre, 2013 at 20:48 - Reply

      Yo no… está claro que está enfermo y no sabe lo que hace. Es simplemente una tragedia, pero no se ha hecho con maldad. Su forma de huir y todas sus paranoias demuestran que es solo un enfermo. Yo le hubiera pegado un tiro en la nuca por razones de seguridad de la sociedad y por la extrema crueldad de sus actos. Sí, lo hubiera hecho sin compasión por ese hombre… soy incapaz de pensar en su vida después de las atrocidades que he leído. Pero hacerle sufrir ya me parece injustificado.

      • CATALINA 25 abril, 2014 at 1:06 - Reply

        Me conmueve tu misericordia. Yo tampoco lo hubiese hecho sufrir.Solamente le hubiese hecho una trapanación sin anesthesia (para ahorrar) y de paso le hubiese sacado un ojo, cercenado una oreja, le habría hecho pasar hambre hasta el punto de debilitarlo por complete y le hubiese roto algunos huesos y dejado por algunos días a ver qué le pasaba. A lo mejor el dolor físico y mental lo cura, ¿no?

  2. Jonathan Vega 29 enero, 2013 at 2:30 - Reply

    Muy buen artículo! muy interesante y muy completo, felicidades y muy buena información, solo tengo una duda, al inicio mencionas que asesino a 6 personas en 1987 y al final dices que se suicida en 1980, entonces, las fechas exactas son… muchas gracias!

  3. miranda 27 febrero, 2013 at 1:28 - Reply

    la fecha es 1978 y muere en 1980

  4. Ezio Oscar 5 junio, 2013 at 19:13 - Reply

    Que clase de persona come humanos crudos, si yo los comiera me preparaba un cerebro frito o al vapor, no crudo, pero bueno, esta buena la información.

  5. aaron 17 junio, 2013 at 19:46 - Reply

    como que lo haran sufrir no sean pinches ignorantes sufre de sus facultades mentales bola de pendejos no es conciente de sus actos pinche gente pendeja

    • Para Aaron 17 noviembre, 2015 at 13:46 - Reply

      Es cierto Aaron, hay que hacer sufrir a gente consciente de sus actos e idiotas como tu.

  6. MARIA 12 agosto, 2013 at 17:21 - Reply

    Pero si lo diagnosticaron como peligroso, ¿por qué lo dejaron salir?

  7. jorge 29 septiembre, 2013 at 18:10 - Reply

    Yo creo que estaba un poco loco

  8. PAOLA PAOLI 3 octubre, 2013 at 12:37 - Reply

    Él venia de una familia donde tuvo que soportar a su papá alcoholico…. días y noches y discución de padres…y luego el divorcio…eso e irce a vivir con otros (amigos) influyó negativamente en él… algunos no hacen nada y son buenos…otros piensan en lo que le hacen sentir…. y quieren vengarce….dios sabrá yo creo que él no tiene la culpa…. obviamente no pudo vivir con eso… radica todo en su padre …

    • Pablo Andrés 18 octubre, 2013 at 16:59 - Reply

      Este factor determina su conducta, es una combinación de abusos y enfermedad metal provocada por esquizofrenia paranoide sumado el consumo de droga, pienso… Richard Chase fue juzgado de forma errónea ya que sus delirios mezclado con los efectos de las drogas no fue estudiado de manera precisa y por mí saber la Pena de Muerte no era el castigo correcto.

  9. Yohio 12 diciembre, 2013 at 0:48 - Reply

    En lo personal el como humano es repugnante

  10. Malina 15 enero, 2014 at 15:03 - Reply

    No se puede justificar la maldad diciendo que sufrió de chico…no fastidien pues, nadie tiene una vida perfecta, a todos nos toca sufrir pero eso no significa ir de loco matando de esa forma a gente que ni le han hecho nada…

  11. Flaminio 18 julio, 2014 at 20:20 - Reply

    Creo que las fechas no coinciden:

    “tras disparar, apuñalar, descuartizar, y beber la sangre de seis personas en 1987” y

    “Richard se suicida pocos meses después en su celda con una sobredosis de antidepresivos en diciembre de 1980”

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