Phoolan Devi – La Reina de Los Bandidos

admin 9 agosto, 2013 16

phoolan-devi

Nació marcada por la pobreza y el estigma de pertenecer a una baja casta social en la India; sin embargo, desde pequeña mostró un espíritu rebelde y luchador; y, al crecer y convertirse en “La Reina de Los Bandidos”, derramaría sangre para hacer “justicia”…

Phoolan Devi nació un 10 de agosto en la inhóspita aldea de Gorha Ka Purwa, en el Distrito de Jalaun, dentro de la región de Uttar Pradesh, en la India. La aldea, como muchas de la India, estaba constituida por un montón de chozas de barro y paja, en medio de un paisaje donde el sol casi siempre caía con fuerza abrazadora y las vacas y bueyes sagrados merodeaban entre estrechas calles marcadas por la pobreza. Como muchas mujeres de la India, Phoolan nació en medio de la pobreza, bajo el estigma de pertenecer a una casta social baja y ser mujer en un país donde, tanto las parejas ricas como pobres, anhelan casi siempre tener hijos varones, considerando a las mujeres como cargas.

Devidin, padre de Phoolan y a quien ésta calificaba como un “tonto”, poseía una hectárea de tierra pero aún así había tenido que trabajar como aparcero para mantener a su creciente familia. Él y su esposa, Mula, padecieron la “desgracia” de producir cuatro hijas antes de conseguir un varón. Phoolan era la segunda de las cuatro hijas, y algo que la marcó, pese a ser una niña, fue ver cómo su padre perdió casi toda la herencia que le tocaba por culpa de su hermano mayor y del sobrino que era hijo de aquel. En efecto, el padre de Phoolan se sentía viejo, cansado, abatido y sin motivación ni fe para sacar adelante a su familia, cosa que indignó a Phoolan.

Así, cuando Phoolan tenía diez años, comenzó una batalla (a menudo de forma solitaria) para recuperar la tierra de su familia. Era una niña enérgica y precoz, dotada de gran ingenio y de una elocuencia que no dudó en usar para acusar y burlarse de su primo Maiyadin (el sobrino que contribuyó a quitarle la herencia a su padre) en frente de los amigos de castas superiores que éste tenía. Junto a ella estaba su hermana mayor, de doce años en aquel entonces. Ambas, tras la arremetida verbal de Phoolan, entraron al territorio de Maiyadin y se sentaron allí en señal de desafío, pero aquel gesto fue aplacado cuando Maiyadin, furioso, entró y golpeó a Phoolan con un ladrillo, dejándola inconsciente…

Cuando Phoolan tenía once años, ante la insistencia de su influyente primo Maiyadin, fue obligada, tal y como sucede con muchas niñas pobres en la India, a casarse con un hombre mayor, un viudo que practicamente la triplicaba en años.  Y no se equivocó en mostrarse renuente y atemorizada, pues el sujeto en realidad era un monstruo, y la golpeó en repetidas ocasiones, además de que la forzó a tener sexo… Sin embargo el espíritu rebelde de Phoolan no podía ser aplacado con la violencia, y ésta, poco después de cumplir doce años, se escapó y atravesó sola un área casi grande como el ancho de Texas, con el miedo, el desamparo y el dolor a cuestas, pero también con la suficiente determinación para enjugarse las lágrimas y seguir adelante, hasta llegar de nuevo a su casa, un lugar que quizá no podía llamar “hogar”, porque sus padres, consternados, se avergonzaron de que ella viole el precepto según el cual era una verguenza familiar el que una hija abandone a su marido… “Has traido la desgracia sobre todos nosotros, pero existe una alternativa: debes suicidarte y saltar en el pozo del pueblo”, le dijo a Phoolan su madre, pero ella estaba más allá de los atroces condicionamientos de su cultura y no se suicidó.

Durante los próximos diez años de su vida, Phoolan se alternaría entre periodos fuera y dentro de la aldea. En esos años, cuando era adolescente, se casó con su primo Kailash, quien ya estaba casado y en consecuencia la unión no duró mucho. Para ser aceptada por su propia familia, Phoolan cortaba la hierba y daba de beber al búfalo. Paralelamente, y en parte debido a que su reputación ya era mala desde que abandonó a su primer marido, Phoolan se volvió promiscua y, a causa de ello, fue aún más marcada por el desprecio público, pero en lugar de cambiar por ello, Phoolan se bañaba desnuda en el río Yamuna, quizá como una forma de provocación…

Paralelamente a todas esas peripecias, Phoolan continuó la batalla legal contra Maiyadin, su primo y enemigo desde la infancia. Lejos de ser la fuerza su primera opción, Phoolan usó la inteligencia y logró llevar el caso de su padre (al que injustamente le habían quitado casi toda la herencia) ante el Tribunal Superior de Allahabad, donde un taquígrafo, en su vejez y tras retirarse, habría de recordarla como una chica vehemente y animada, con los ojos brillantes de vida y una cierta actitud dramática aparentemente premeditada.

Ingreso al grupo de bandidos

phoolan-devi2

Phoolan con su traje de bandida

En 1979, cuando Phoolan tenía 21 años, fue detenido en base a la falsa acusación de haber robado en casa de su primo Maiyadin. Entonces pasó un mes bajo custodia policial, donde fue golpeada y violada al igual que muchas mujeres en la India. Muchos de los policías que la agredieron eran amigos de su primo. Fue un mes traumático, al cual Phoolan se refiere diciendo: “fui un pedazo gimiente de basura en la esquina de una sucia habitación, con ratas mirándome fijamente a los ojos”.

Tras salir, todo cambiaría en el día de la festividad de Sawan Dui, a principios de julio de ese año. Para aquel entonces Phoolan, al igual que casi todos en la aldea, había escuchado rumores sobre una pandilla de bandidos liderada por un tal Babu Gujar, famoso por su crueldad.

Antes del suceso clave, se rumorea que Phoolan había recibido, tras ser vista bañándose en el río, una carta de amenaza por parte de la banda, en la cual se la atemorizaba con cortársele la nariz, castigo no poco frecuente en India, donde suele usarse para sancionar la indiscreción de las mujeres. Sea como fuere, lo determinante sucedió cuando, pasada la medianoche de aquel Sawan Dui, Phoolan dormía en casa de su familia y de pronto escuchó unos pasos de botas y percibió, escurriéndose en la habitación, unos rayos de luz que, poco después, sabría que eran de las antorchas que cargaban los miembros de la banda de Babu Gujar, cuyas siluetas no tardaron en revelarse en las sombras que se proyectaron en la pared, segundos antes de un episodio que, en parte por las propias discrepancias surgidas de las veces en que Phoolan ha contado lo sucedido, permanece parcialmente sin esclarecer.

En todo caso, Phoolan fue tomada por los bandidos y Babu Gujar abusó sexualmente de ella por dos días enteros; pero, en cierta ocasión en que intentaba violarla al tercer día, Vikram Mallah (segundo al mando en la banda), quien pertenecía a la casta de Phoolan y desde tiempo atrás la admiraba, no soportó más la indignación y le disparó a Babu Gujar, matándolo y asumiendo el liderazgo de la banda posteriormente.

Como era de esperarse, Phoolan encontró un protector en Vikram, y no tardó en convertirse en la amante de éste. Entonces, tan rápido como se expanden las llamas en un incendio, se regó por la zona el rumor de que la banda tenía un nuevo líder y que Phoolan, cuyo honor había caído al suelo, era ahora una importante (por ser la amante de Vikram) bandolera cuya honra estaba reivindicada bajo el sello del revanchismo social que era inherente a grupos antisociales como el manejado por Vikram, grupos todos estos que estaban integrados por individuos que venían de bajas castas sociales y que en consecuencia albergaban una particular hostilidad contra las castas superiores; y es que, cabe indicarlo, en la India la casta no es solo una cuestión de status socio-económico, pues tiene sus raíces en un uso corrompido de la creencia en la reencarnación, gracias al cual se piensa, al menos en líneas generales, que el rico es rico porque lo mereció por sus méritos de vidas anteriores, por su karma, al igual que el pobre es pobre en virtud de su karma y, de ese modo, el rico es superior al pobre no solo en poder adquisitivo sino también en espíritu…

Con el tiempo, Phoolan llegaría a ser conocida como “La Reina de los Bandidos”, título que ya desde el comienzo le quedaba bien, pues desde sus tiempos como amante de Vikram, empleaba un sello de goma con este lema: ‹‹Phoolan Devi, belleza dacoit, amada de Vikram Mallah, Emperador de Los Dacoits›› (“dacoit” es un término hindí empleado para designar a los bandidos)

Vikram: maestro, protector e inspiración de la venganza

phoolan-devi-revista-francesa

Phoolan en una revista francesa

Vikram le enseñó a Phoolan todo lo necesario para brillar en el mundo salvaje y peligroso de los bandidos de la India. Khuswant Singh, editor que investigó a fondo la biografía de Phoolan, se expresó en estos términos sobre Vikram: ‹‹Era un tipo joven y apuesto, alto, enjuto y justo, y obviamente estaba muy prendado de ella. Tenía el pelo largo recortado, y le compró una radio y una grabadora, ya que ella era una gran aficionada a escuchar música de películas. También le enseñó a manejar la pistola, y ella se convirtió en una formidable tiradora.››

Así mismo Vikram, que solía aconsejarla, le dijo muy claramente en palabras de una popular canción que aún se cantaba en los pueblos de la India: ‹‹Si vas a matar, mata a veinte, no a uno solo. Porque si matas a veinte, tu fama se esparcirá; mas si matas a uno solo, te colgarán como una asesina››

Siendo un sólido equipo, durante el año siguiente a su incorporación en la banda, Vikram y Phoolan llevaron a la banda a lo largo de tierras baldías, áridos paisajes, montañas y selvas como las de Uttar Pradesh y Madhya, zonas todas controladas por bandidos como los que Vikram dirigía, por bandoleros que implantaban la ley de la pólvora y el puñal en un escenario donde la influencia de los cuerpos estatales de seguridad era tan pálida que, de aquellos aproximadamente 8000 kilómetros, se podía decir que eran “tierra de nadie”. En esas zonas, los dacoits de Vikram robaron, saquearon aldeas de castas superiores y tomaron reenes. Y siempre, excéntricamente y por petición de Phoolan, tras cada incursión el grupo iba a algún templo más o menos oculto de la diosa Durga, de la cual Phoolan decía recibir protección, presagios y señales. Por ejemplo, refiriéndose a una de esas señales sutiles y hablando de cómo el miedo no había estado ausente en su peligrosa vida, en 1983 Phoolan dijo en una conferencia de prensa: “Todos los días he vivido con miedo. Una noche en la selva, yo estaba sentada en nuestra fogata y sentí que algo se deslizaba sobre mis muslos. Me di cuenta de que era una serpiente. Rápidamente me levanté y la eché a un lado, pero sabía que era un mal presagio, así que cogí nuestras armas y corrí. Diez minutos más tarde, vimos las luces de un fuerte contingente policial en nuestro campamento. Dios envía a sus propias señales”

phoolan-devi-1983

Phoolan decía recibir presagios proféticos, por ejemplo, antes de que Vikram muriese, ella vio un cuervo en un árbol muerto junto al campamento en donde estaba con él.

Pero el peor de los presagios se dio en una noche de verano en agosto de 1980, poco después de la fiesta de Sawan Dui, durante las lluvias monzónicas. Phoolan vio un cuervo parado en un árbol muerto en el borde del campamento, y le rogó a Vikram irse, convencida de que aquello pronosticaba que allí algo terrible se desataría, pero sus ruegos fueron en vano y Vikram estaba apasionado esa noche, de modo que se la llevó a la cama creyendo que lo del cuervo era pura superstición.

Lastimosamente se equivocó, y poco después el estallido de una bala rasgó la paz de la noche. Inquieto, Vikram se sentó y miró a uno y otro lado. Phoolan creía que la Policía los tenía rodeados y agarró su fusil. La tensión se respiraba, y en cuestión de segundos, sin que ninguno de los dos tuviera tiempo de salir de la tienda de campaña en que estaban, otro disparo se escuchó, y una bala entró y perforó la cabeza de Vikram, apagando para siempre sus pensamientos… Fue una escena realmente trágica, pues Vikram murió al instante, cayendo sobre el regazo de Phoolan, como un último gesto involuntario de amor…

Los asesinos eran dos hermanos que pocos días atrás se habían unido al grupo tras pasar una temporada en la cárcel. Sus nombres eran Sri Ram y Lala Ram. El asesinato de Vikram Mallah fue una venganza por la muerte del ex líder de la banda, Babu Gujar, y por el hecho imperdonable que Vikram, siendo de casta baja, había tomado el liderazgo de la banda, liderada antes por alguien de casta terrateniente (Babu Gujar). Como era de imaginarse, siendo también de casta terrateniente, los hermanos Ram asumieron el liderazgo de la banda y la reordenaron según sus despreciables criterios de casta…

phoolan-devi3

Phoolan nunca se recuperó de la muerte de Vikram, pero su venganza la cobraría en San Valentín, y en ella 22 hombres jóvenes perderían la vida…

Se dice que Phoolan jamás se recuperó de la muerte de Vikram, y que nunca quizo hablar con suficiente detalle de lo que le hicieron los hermanos Ram; pero se sabe, gracias a varios testigos, que la amordazaron, le ataron las piernas y los brazos y la echaron en un velero que surcó las aguas del río Yamuna hasta llegar a Behmai, donde por 22 días la mantuvieron cautiva en una choza oscura, sucia y maloliente, en la cual cada medianoche era violada por muchos hombres altos y con turbantes, que se turnaban para ultrajarla, hasta que finalmente perdía el conocimiento…

Ya al día 23, los hermanos Ram la liberaron y le pidieron que fuera a traer agua del pozo del pueblo. Ella estaba cansada, débil, sucia, llena de moretones, e intentó negarse a traer agua pero Sri Ram la hizo retorcerse en el suelo con una patada brutal que le dio en el estómago a modo de represalia. Para rematar, le quitó la manta que llevaba y la obligó a ir desnuda a ver agua, ante el escarnio y las risas de los hombres de Behmai, que en lugar de compadecerse fueron tan crueles que le escupieron…

Por fortuna, esa misma noche y después de que los hermanos Ram se marcharon, Santosh Pandit, un amigo de Phoolan y de un sacerdote de un pueblo cercano, entró silenciosamente a la habitación en que estaba Phoolan, la sacó, la escondió en la parte trasera de una carreta de bueyes y se la llevó. Posteriormente, con la ayuda del bandido Man Singh, Phoolan fundaría su propia banda y, diecisiete meses después del día de su liberación, derramaría sangre en Behmai durante el día de San Valentín, todo a modo de venganza…

San Valentín sangriento, el día de la venganza

El 14 de febrero de 1981, la pandilla de Phoolan asaltó la rica aldea de Behmai, en la cual, para aquel entonces, vivían unas 50 familias de la casta guerrera y terrateniente de los Thakur, segunda más importante en el sistema brahamánico de castas.

El plan era perfecto: Behmai era una ciudad aislada y había que cruzar el río, caminar por el campo y atravesar terrenos difíciles a fin de alcanzarla. Eso era conveniente por un lado; pero, por otro, hacía que los visitantes pasasen menos desapercibidos, así que Phoolan hizo vestirse de policías a los veinte miembros de su banda, y gracias a eso entraron sin despertar sospechas, pudiendo colarse en medio de los preparativos que se estaban haciendo para una enorme boda de San Valentín.

La banda, a fin de engañar, pretendió ser dirigida por un joven que llevaba una chaqueta de color caqui con tres estrellas de plata propias de un superintendente de Policía. Phoolan llevaba puesto un lápiz labial brillante, tenía pintadas las uñas de rojo, se había cortado el cabello de manera diferente, tenía una pistola Sten colgada en el hombro, y una banda llena de balas le cruzaba todo el pecho, al estilo de los revolucionarios mexicanos.

Todo era extraño, pues Phoolan llevó a su grupo al santuario de Shiva que estaba cerca. Allí, ella y los demás oraron, después algunos hombres se dispersaron estrategicamente para rodear a los Thakur, y entonces Phoolan encendió el megáfono que cargaba y dijo: ‹‹ ¡Escuchen, chicos! Si ustedes aman sus vidas, alcen las manos y pongan ante ustedes todo el dinero, la plata y el oro que tengan. Y escuchen nuevamente: sé que Lala Ram y Sri Ram se esconden en esta aldea, y si no me los entregan, voy a meter mi pistola en sus culos y se los partiré. Les habla Phoolan Devi. ¡Jai Durga Mata! ››.

Tras acabar de hablar, Phoolan ordenó a sus hombres que empiezen la búsqueda, mientras ella permaneció en el pozo, observando todo con atención hasta que, tras casi una hora, sus hombres volvieron y le informaron que no habían visto rastro alguno de los Ram y que todos negaban haberlos visto. “¡Mienten! ¡Yo les enseñaré a decir la verdad!”, exclamó Phoolan y, acto seguido, ordenó juntar y rodear a todos los hombres jóvenes de la aldea, colocando a treinta de ellos en una fila frente al pozo.

Entonces se les acercó con autoridad, les escupió a unos cuantos y dijo: “A menos que me digan dónde están esos bastardos, los asaré vivos”. Pese a las amenazas, los hombres insistían en no haber visto a los Ram; y Phoolan, furiosa, empezó a pasearse recorriendo la fila de rehenes, arrancándoles los turbantes y golpeándoles los genitales con la culata de su rifle.

Posteriormente, y aún sigue siendo materia de debate si fue o no Phoolan quien dio la orden, se ordenó a los 30 rehenes caminar hasta un terraplén verde frente al río, donde los hicieron arrodillarse y soltaron una lluvia de balas, matando a 22…

El suceso narrado constituyó la mayor masacre perpetrada por dacoits desde la creación de la India moderna, y fue un auténtico grito de insurrección contra el stablishment, ya que: 1) había sido dirigido por una mujer, siendo éstas consideradas como inferiores a los hombres, 2) habían muerto más personas que en cualquier otra masacre dacoit, 3) las víctimas eran de una casta superior, y los victimarios de castas inferiores.

Pacto, rendición y prisión

phoolan-devi-y-su-banda-rindiendose

Phoolan (arriba, en el centro) junto a su grupo, tras entregarse bajo ciertas condiciones en  el año 1983.

Dos años habían pasado desde la masacre de Behmai y aún la Policía no había podido capturar a Phoolan Devi, a pesar de que ello era objetivo de primer orden desde lo ocurrido en aquel sangriento San Valentín. Pero Indira Gandhi, jefe de Estado en aquel entonces, sabía que la mayoría de dacoits de la banda de Phoolan estaban muertos y que Phoolan estaba en mal estado de salud y, ya que compartía (por ser también de baja casta) con ella la idea de que el sistema de castas era malo, le ofreció un pacto de rendición y Phoolan aceptó bajo las siguientes condiciones:

  • La entregarían a la Policía de Madhya Pradesh, no a la de Uttar Pradesh
  • Solo postraría sus brazos ante la imagen de Mahatma Gandhi y la diosa Durga, no ante la Policía o autoridad alguna
  • No le darían pena de muerte
  • Le darían una parcela de tierra.
  • Escoltarían a su familia para la ceremonia de entrega
phoolan-devi-arresto-1983

Phoolan, escoltada por un policía el día en que se entregó a la Justicia.

El Gobierno aceptó y, en la ceremonia de entrega, Phoolan puso su rifle ante los retratos de Gandhi y la diosa Durga. Los espectadores eran unas 10.000 personas y unos 300 policías, además de políticos como el primer ministro de Madhya Pradesh, Arjun Singh.

Phoolan Devi fue acusada de 48 delitos, entre estos constaban 30 cargos de bandolerismo y el secuestro. Su juicio fue retrasado por 11 años, en los cuales ella estuvo recluida en prisión, siendo en ese tiempo esterilizada mediante una histerectomía, pues muchos opinaban como el médico del hospital en que la operaron, el cual había afirmado despectivamente: “No queremos más crías de Phoolan Devi, nos basta con ella”.

Finalmente, en 1994 Phoolan fue liberada después de que el Gobierno de Uttar Pradesh, encabezado por Mulayam Singh Yadav, retirara todos los cargos en su contra.

De bandolera a política

En 1996, Phoolan se presentó a las elecciones del onceavo Lok Sabha, en representación del Partido Samajwadi, que abogaba por un incremento en la ayuda a los pobres y oprimidos. Asombrosamente, Phoolan fue elegida para la circunscripción de Mirzapur, en Uttar Pradesh, aunque posteriormente perdió en las elecciones de 1998, pero fue reelegida otra vez en 1999, llegando a ser miembro activo del Parlamento para el año en que la muerte le llegó.

Muerte

El 25 de julio del 2001, Phoolan Devi, que para aquel entonces tenía 44 años, salió de su hogar, la residencia 44 de la Calle Ashoka en Nueva Delhi. Ella iba caminando a la Casa del Parlamento, que estaba cerca de su vivienda; sin embargo, inesperadamente y a eso de la 1:30 pm, su caminata fue interrumpida cuando un coche modelo Maruti disminuyó la velocidad, se alineó frente a ella y entonces los vidrios se bajaron y tres hombres con pasamontaña, armados con dos revólveres y una pistola Webley Scott, abrieron fuego en su contra, disparando nueve balas y alcanzándola con tres en la cabeza y dos en el torso…

Phoolan cayó fulminada al pavimento, y un enorme charco de sangre manó de ella mientras sus asesinos escapaban de la escena del crimen. Poco tiempo después la llevaron al hospital, pero no consiguieron salvarla.

phoolan-devi-velorio

Para cuando Phoolan murió asesinada, ya se había hecho una película sobre ella, se había escrito un libro y además gozaba de un positivo reconocimiento público, pues era  vista como un tipo de justiciera.

Posteriormente se supo quiénes estaban detrás del crimen, ya que el cerebro del atentado, Sher Singh Rana alias “Pankaj”, se terminó entregando a la Policía, refiriendo que el crimen había sido una venganza por los 22 hombres de casta superior que supuestamente Phoolan ordenó matar en Behmai.

Para cuando Phoolan murió, ya se había hecho una película sobre ella, se había escrito un libro y además gozaba de un positivo reconocimiento público, pues era y aún es vista como una expresión de la justicia de los oprimidos.

.

FUENTES: 12 345

16 Comments »

  1. lorena 10 agosto, 2013 at 2:43 - Reply

    Aunque esos 22 jóvenes no tienen la culpa de lo que le hicieron a esa pobre chica, he de reconocer que admiro a esta mujer.

  2. amparo 10 agosto, 2013 at 20:24 - Reply

    Una mujer guerrera. Solo intento sobrevivir y lo hizo dando muestras de coraje y valor en una sociedad cerrada y clasista….

  3. josue 10 agosto, 2013 at 20:26 - Reply

    Muy buen documental.

  4. gregoria 11 agosto, 2013 at 18:15 - Reply

    Mujeres que se hacen rebeldes y le dan paso a la venganza de tanto sufrir, gracias que la OEA y los paises aliados estan tomando cartas en el asunto, aunque en Venezuela estas clases de maltratos ya no existen, aca se les da mucho valor a las mujeres, es más, en casi todas las instituciones publicas el gobierno cuenta con cada una de ellas, somos ejemplo a seguir

  5. Miguel 23 agosto, 2013 at 0:16 - Reply

    En Chile, aunque las mujeres estan presentes en todas y cada una de las actividades, politico,cultural, militar, etc… aun cargamos con los femicidios y sus maltratos, esta mujer fue un claro ejemplo de las sociedades erradas, pero estamos trabajando para que esto acabe, SOMOS IGUALES, sin diferencias ni taras.

  6. Eli 23 agosto, 2013 at 18:04 - Reply

    Leí un libro sobre su vida: “La reina de los bandidos”. Nadie se imagina el tormento que pasó y lo que pasan estas mujeres en la India. Efectivamente fue una justiciera, a su modo.

  7. Dr. Michael Stone 24 agosto, 2013 at 1:15 - Reply

    Los comentarios de ser una mujer guerrera y rebelde de ninguna manera justifican la violencia y/o asesinatos ,convirtiendo esto en una guerra de genero me parece un tanto retrogrado, habiendo dicho esto la incluyo en el numero 4 de mi lista( Individuos que matan en autodefensa…..)

  8. carmen chang 24 agosto, 2013 at 21:54 - Reply

    Phoolan Devi, una mujer admirable y valiente, ya que en esa epoca atrasada, era una odisea lo que logró contra tanta injusticia. Dios la tenga en su gloria.

  9. nerida 27 agosto, 2013 at 18:03 - Reply

    Nada justifica que mate a 22 hombres inocentes, pero esta mujer es una fiera brutal si se lo propone, dado que sufrió esas aberrantes violaciones. Ningún ser humano, sea quien sea, merece ser asesinado: solo Dios puede juzgar

  10. marisa 27 agosto, 2013 at 18:06 - Reply

    Mis respetos, una mujer luchadora

  11. MARIA 29 agosto, 2013 at 19:56 - Reply

    Esos cerdos tuvieron su cuerpo y lo mancillaron las veces que quisieron, pero jamás tuvieron su alma. Gran MUJER, excelente documental, gracias.

  12. sol de noche 15 septiembre, 2013 at 16:22 - Reply

    A mi más que asesina me parece guerrera. Ella luchó con las armas que tenía, aún hoy en India mueren millones de bebitas, todo por culpa del machismo

  13. karina panama 11 diciembre, 2013 at 2:29 - Reply

    Fue injusto como mataron a esta mujer después recibir tantos abusos sexuales y la vida dura que tubo y la religión en ese país impide muchas veces el crecimiento de mujeres, ojala esté con Dios en la gloria divina

  14. lobo solitario 15 diciembre, 2013 at 19:17 - Reply

    La vida de esta mujer debió haber sido mucho más dolorosa de la que cuentan estas pocas líneas, las injusticias provocaron en ella reacciones de furia incontenible, así cuando a un león se le acorrala, así debió reaccionar Phoolan, me sumo a todos aquellos que la admiran pues de ninguna manera se trata de una vulgar asesina, sino de alguien que ha sido marginada por la sociedad en que le tocó vivir, por su condición de mujer y por ser pobre.

  15. carol caballero 5 junio, 2014 at 17:28 - Reply

    Nadie tiene derecho de quitarle la vida a nadie pero Dios sabra porq pasan las cosas el juzgara tanto sus acciones como las acciones de los otros

  16. Camilo Gutiérrez Vera 26 junio, 2014 at 20:37 - Reply

    Ella no es una psicópata o asesina, es una revolucionaria. no debiera estar con los otros perfiles.

Leave A Response »