Miyuki Ishikawa – La Matrona Asesina

admin 20 octubre, 2016 12

Miyuki Ishikawa fue la mayor asesina en serie de Japón, se estima que negó el cuidado al menos a 103 recién nacidos dejándolos morir de hambre y sed. Su crimen no fue castigado de acorde a la gravedad y su sentencia fue de sólo 8 años.

La Matrona Asesina

En la década de los 40, Miyuki Ishikawa trabajaba como directora de la Maternidad del hospital Kotobuki en Tokyo, Japón. El número de bebés aumentaba en el hospital, y la ausencia de servicios sociales y la escasez de ingresos de los padres de los bebes, forzaron a la partera a hacer lo inimaginable. La demencial presión que Miyuki sentía la llevó a dejar morir centenares de infantes recién nacidos, creyendo que así les evitaría una vida de angustia.

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Nace una asesina

Miyuki nació en 1897, en el pueblo de Kunitmi, dentro del distrito de Miyazaki. Realizó sus estudios superiores en la Universidad de Tokyo y tras graduarse entabló una relación con Takeshi Ishikawa, posteriormente contrajeron nupcias, pero su matrimonio no produjo hijos.

Para ayudar en su hogar, Miyuki consiguió un empleo como directora en el ala de maternidad del hospital Kotobuki, lugar donde trabajaba asistiendo partos. En aquel tiempo Japón no reconocía aún la licenciatura sobre esta práctica.

Miyuki era directora en el ala de maternidad del hospital Kotobuki. Revisando reportes sobre los futuros padres, descubrió que muchos de ellos no podrían mantener a los bebés sin grandes padecimientos económicos. Preocupada, intentó conseguir ayuda de organizaciones e instituciones sociales, pero no lo logró. Fue así que sólo encontró una salida, y pronto los bebés empezaron a aparecer muertos…

Durante su trabajo, Miyuki también revisaba los reportes hechos sobre los padres y sus antecedentes, así descubrió que muchos de ellos eran pobres y no tenían los ingresos suficientes para mantener una familia sin sufrir necesidades económicas. Ante esta situación, la partera Ishikawa buscó la ayuda de organizaciones de caridad y servicios sociales, pero al no recibir respuesta positiva, Miyuki se encontró en un serio dilema moral. Su desesperación aumentaba en la medida que la lista de futuras madres crecía. Frente a este percance la comadrona Ishikawa halló una solución escalofriante, y pronto los bebés comenzaron a aparecer muertos.

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Matando con “buenas” intenciones

El número exacto de víctimas es desconocido, pero los casos confirmados indican que Miyuki asesinó por lo menos 103 recién nacidos. Su modus operandi era negar el cuidado a los recién nacidos hasta que estos morían de hambre y sed o, agotados por los continuos llantos que les debilitaban, acababan muriendo sofocados.

Miyuki negaba el cuidado a los recién nacidos hasta que estos morían de hambre y sed o, agotados por los continuos llantos que les debilitaban, acababan muriendo sofocados.

Esta repugnante práctica hizo que todas las matronas de la Maternidad del hospital Kotobuki presentaran su renuncia de inmediato. Mientras, Ishikawa comenzó con su ola de infanticidios; una vez que el bebé nacía ella lo abandonaba y por ende el bebé perecía ante la falta de cuidados.

Sin embargo Miyuki no se detuvo y pronto comenzó un negocio de muerte con su esposo Takeshi, convenciendo a los padres de pagar alrededor de 4000 yenes, cantidad que no se comparaba a los gastos que representaría mantener a estos niños “no deseados”. A cambio ella les libraría de la carga de forma permanente.

Miyuki comenzó un negocio junto a su esposo Takeshi, convenciendo a los padres de pagar alrededor de 4000 yenes para librarse de sus bebés, cantidad que no se comparaba a los gastos que representaría mantener a esos seres “no deseados”.

Para el correcto funcionamiento de su macabro plan tenían de cómplice al doctor Shiro Nakayama, cuya labor era falsificar los certificados de defunción con ayuda de su asistente Kishi Masako de 25 años. Para cubrir sus acciones, los criminales dieron sobornos en las oficinas del barrio de Shinjuku.

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Otros casos de infanticidas

La imposibilidad de abortar hizo surgir casos similares en Japón durante los años 40.

Casos similares a este azotaron la región de Japón desde 1930, cuando se acusó a los pobladores de Itabashi por asesinar a 41 niños. Mientras que en 1933 Hatsutaro Kawamata fue arrestado bajo cargos de homicidio de 25 niños.

El gobierno japonés tenía conocimiento de esta crisis, pero no hacía nada al respecto debido a que los recién nacidos no tenían derechos. Es así que los casos de infanticidio sólo eran vistos como una situación donde el bebé recibía una herida que lo mataba, esto de acuerdo al código criminal de Japón desde 1907.

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Detención y encarcelamiento

La carrera criminal de la Matrona Asesina terminó el 12 de enero de 1948, cuando 2 oficiales del Departamento de Policía de Waseda investigaron la casa de Nagasaki Ryutaro, persona que trabajaba para una funeraria. Cerca de la vivienda de Ryutaro se encontraron 5 sospechosas cajas de madera. Tras interrogar al hombre de 54 años sobre las cajas, este reveló que provenían de la Maternidad del hospital Kotobuki y su trabajo era llevarlas al crematorio. Los oficiales arrestaron Ryutaro, una vez en la estación de Policía el hombre confesó que había hecho lo mismo con 30 cajas y que por cada bebé recibía la suma de 500 yenes.

Tras realizar las autopsias en los infantes, descubrieron que no habían fallecido por causas naturales. Los bebés no tenían comida en sus estómagos, también sus pulmones mostraban síntomas de neumonía y sus cuerpos estaban desnutridos. Los investigadores concluyeron que la muerte de los infantes había sido intencional.

En el juicio Miyuki se defendió culpando a  los padres por irresponsables. La opinión pública estuvo de acuerdo con ella, aunque la novelista Yuriko Miyamoto (arriba) sostenía que tales actos son un tipo de discriminación.

Los oficiales arrestaron a la pareja el 15 de enero de 1948. Durante el interrogatorio se descubrió que Miyuki no les daba de beber leche, lo cual irritaba a los infantes y por su llanto constante morían sofocados o bien morían por hambruna.

En el juicio Miyuki defendió sus acciones diciendo que los culpables eran los padres por irresponsables. Sorprendentemente la opinión pública estaba de acuerdo con la declaración de la Matrona Asesina, aunque fue criticada duramente por la novelista Yuriko Miyamoto, quien sostenía que tales actos son un tipo de discriminación.

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Cuna de muertos

Después de que Miyuki y sus cómplices fueron ajusticiados, la Policía continuó investigando y pronto descubrieron 40 cuerpos esparcidos en el barrio de Shinjuku. También encontraron 30 cuerpos más en un templo, el estado de descomposición y la cantidad de restos que había, dificultaron la determinación del total de víctimas. Hasta el día de hoy se desconoce el número de muertos a manos de la Partera Infanticida. Las autoridades clasificaron sus actos como crímenes de omisión, ley que justificaba las acciones de Miyuki.

Por esta razón ella fue sentenciada a sólo 8 años de prisión, mientras que Takeshi, el doctor Nakayama y su asistente Kishi Masako recibieron 4 años de encarcelamiento por ayudar en los asesinatos. En 1952 la pareja apeló a sus sentencias y la corte superior de Tokyo revocó su tiempo en prisión por la mitad de la sentencia oficial.

Este incidente permitió que el gobierno japonés considere legalizar el aborto, debido al número de infantes no deseados que nacían en Japón. El 13 de julio de 1948 se creó la “Ley de protección contra el cuerpo de la madre”, norma que estableció en primera instancia el “Sistema Nacional de Exámenes para Matronas”.

El caso de Miyuki permitió tomar conciencia de los terribles hechos que podían servir de válvula de escape a la ilegalidad del aborto, por lo que el 24 de junio de 1949, la ley de abortos por razones económicas fue legalizada bajo la supervisión de la “Ley de protección contra el cuerpo de la madre”.

Un año más tarde, el 24 de junio de 1949, la ley de abortos por razones económicas fue legalizada bajo la supervisión de la “Ley de protección contra el cuerpo de la madre”. Queda claro que las atrocidades cometidas por la Matrona Asesina trajeron un balance en el sistema de leyes y regulaciones japonesas.

La sentencia de ocho años de cárcel reducida a cuatro fue ridícula, se estima que Miyuki dejó morir a entre 85 y 169 recién nacidos, aunque la cifra oficial es de 103, esto la convierte en la asesina en serie con mayor número de víctimas de Japón. Miyuki prácticamente quedó sin castigo gracias al vacío legal que existía en Japón, que no consideraba el abandono de un recien nacido como asesinato, únicamente la muerte directa estaba penada.

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FUENTES: 12

Originally posted 2010-11-24 14:54:20. Republished by Blog Post Promoter

12 Comments »

  1. rammstein 17 septiembre, 2012 at 21:04 - Reply

    JAPON , PAIS TAN AVANZADO TANTO TECNOLOGICA COMO ECONOMICAMENTE , EXPERIMENTA JUNTO CON CHINA UNA TOTAL ANEMIA HUMANITARIA DECIDIENDO COMO MUCHOS OTROS PAISES LA VIDA Y MUERTE DE TANTOS INOCENTES BEBES CONCEBIDOS DE MANERA IRRESPONABLE UNOS Y OTROS POR EXCESO DE CONFIANZA PERO AL CABO NO DESEADOS…EN ESTE CASO ESTA SITUACION PERMITIO QUE PERSONAS SIN SENTIMIENTOS TUVIESEN UN NEGOCIO REDONDO Y HOY DIA SOLO SEAN UN RECUERDO VACIO Y SEMI OLVIDADO Y CLARO AUN SIN QUE LAS AUTORIDADE E INSTITUCIONES HAGAN ALGO DE VERDAD EFECTIVO PARA ESTOS CAOS …APARTE DE QUE UNO DEBE SER TAMBIEN CONCIENTE DE SUS ACTOS

  2. MONA 11 octubre, 2012 at 9:30 - Reply

    TODOS TENEMOS DERECHO A VIVIR SINO SE KIERE TENER UN BEBE PUES QUE SE KITE EL UTERO ANTES DE TENER RELACIONES SEXUALES

  3. Deex 23 noviembre, 2012 at 14:13 - Reply

    Ojala todas las personas pensaran igual que vos, todos tenemos derecho a vivir! Con esto nos referimos a TODOS LOS SERES VIVOS

  4. Lizbeth 6 diciembre, 2012 at 19:14 - Reply

    Fría, terrible lógica. Pero verdadera.

  5. Lucifer 16 mayo, 2013 at 15:19 - Reply

    Lástima que no me la pudieron dejar al menos dos semana a mi cuidado.

  6. Rafael 8 agosto, 2013 at 16:51 - Reply

    La moral y la razón, 2 cosas que realmente no van de la mano, no puedo sentirme un Dios para decidir sobre la vida y la muerte de los demás seres humanos, pero que insulso es el sentir de aquellos que juzgan los actos de los demás. Japón vivia una crisis económica, política y social, después de quedar en la ruina por entrar en guerra con el resto de las naciones, Indiscutiblemente perdió más por ser parte del Eje Berlin, Roma, Tokyo.

    Está mujer trato de hacer lo más razonable para ella, pues que clase de vida podrían haber tenido esos infantes, quizá como tantos y tantos que veo diariamente vagando en las calles, entre drogas, mal comer y delincuencia, que futuro les espera, si la sociedad prohibe que su madre los aborte, pero la misma no hace nada por ayudarlos, es más la misma sociedad los margina y rechaza, en muchos daños les hace más y más daño.

    • Nana 10 noviembre, 2013 at 2:35 - Reply

      Muy bien expresado y expuesto . Estoy totalmente de acuerdo contigo.

    • letisha 10 enero, 2014 at 5:02 - Reply

      *-* al fin una persona que piensa, muy bien dicho amigo!

    • Eduardo 21 mayo, 2014 at 23:06 - Reply

      No todos los hijos no deseados son delincuentes y drogadictos. Como tampoco todos los deseados son gente de bien. Que comentarios tan más estúpidos.

  7. psico 5 febrero, 2014 at 19:52 - Reply

    Me parece absurdo q quieras justificar tu punto d vista hacerca del aborto, por que antes de pensar estupideces no se podian cuidar… O acaso no has pensado q hubiese pasado si t hubiesen abortado, pues yo creo q no estubiese viendo comentarios vacios y absurdos… Si no quieres tener hijos… Cuidate, masturbate… Pero si ya los tienes no te da derecho a matarlos, ni por q seas pobre.

  8. Exón 9 abril, 2014 at 16:02 - Reply

    Nadie debe arrogarse el poder de quitar la vida a otro, además por lo que se ve, los mataba con sufrimiento, dejándolos morir de hambre o sofocados por el exceso de llanto tras horas o días así en agonía

  9. Stronger 7 junio, 2014 at 16:12 - Reply

    Hasta cierto punto deacuerdo. Pero cometió su matanza en negocio por Dios. No es para nada justificable.

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