Luis Alfredo Garavito – La Bestia

admin 1 agosto, 2012 82

Inspirado en una infancia llena de dolor y abusos sexuales, éste asesino colombiano comenzó como un simple violador para luego transformarse en el monstruo que, entre 1992 y 1999, violó, torturó y mató a unos 140 (se cree que pudieron ser 192) chicos de entre 6 y 16 años… 

Garavito pateaba el pecho y la cara de sus víctimas, las quemaba con velas, les mordía las tetillas…A algunos les amputó dedos y les cercenó orejas; a otros les cercenó el pene y a muchos desmembró…

El colombiano Luis Alfredo Garavito ha pasado a la historia del crimen como uno de los asesinos en serie más prolíficos. Confesó haber asesinado unos 140 menores (todos entre 6 y 16 años y de género masculino) aunque algunos expertos señalan que sus víctimas pudieron ser unas 172 o incluso 192…A cada chico que mató también violó y torturó. Adoraba manosear a sus jóvenes víctimas, pero también las golpeaba, les pateaba el pecho, la cara y el estómago; les saltaba encima, les pisoteaba las manos; amaba hacerles quemaduras con vela y solía morderles las tetillas al igual que Chikatilo; a algunos les amputó dedos, les cercenó las orejas e incluso los genitales; muchas veces mutiló, desmembró e incluso decapitó[1]; y siempre, siempre bebía antes de realizar sus crímenes.

Fue así mismo un verdadero asesino itinerante: recorrió unas cinco veces Colombia, pasando por 59 de los 69 municipios del país y a su paso dejó muerte en 11 (13 con víctimas no confirmadas) de los 32 departamentos de Colombia.

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Un pasado marcado por el dolor

Garavito (arriba) era un niño tímido e inseguro al que sus compañeros fastidiaban. Su padre era violento y maltrataba a su madre, quien tampoco era en modo alguna afectuosa con Garavito.

Luis Alfredo Garavito nació un 25 de enero de 1957 en el municipio de Génova Quindío en Colombia. Fue el primero y por tanto el mayor de los siete hijos que tuvo la familia Garavito Cubillos. Su formación académica no fue nada sobresaliente ya que apenas estudió hasta el quinto de primaria, debido tanto a la mala memoria que tenía como a la cruel constancia con que su padre —un tipo violento, bebedor y mujeriego—, le recordaba lo “bruto” que era.

Como muchos colombianos, Garavito tuvo que irse a vivir a otro lugar debido al azote de un conflicto interno signado por la sangrienta guerrilla y las respuestas del Ejército y los paramilitares. Llegó así, junto a su familia, al caluroso pueblo de Ceilán en el norte del Departamento del Valle.

Allí, en Ceilán, Garavito ingresó a la escuela Simón Bolívar con gran entusiasmo. Al comienzo todo iba bien para él pero pronto sus problemas internos empezaron a transformarlo en un niño tímido e introvertido, usualmente violento y frecuentemente molestado por sus compañeros que le tildaban de “Garabato” (por el apellido). Sumados a esos problemas sociales estaba el complejo de inferioridad que en Garavito se iba acentuando al saber que, encima de ser un chico con lentes al que hostigaban, era un niño con pánico escénico, con miedo de pasar al pizarrón y, claro está, sin la capacidad de sobresalir en los exámenes y demás asuntos de la vida escolar.

Paralelamente a toda esa frustración escolar, Garavito nunca tuvo un buen entorno familiar, por lo que años después declaró que tenía “la desgracia de estar dentro de una familia que se la pasaba discutiendo, peleando y lanzándose palabras de grueso calibre”. Fue en esa familia donde Garavito sufría viendo como su “muy rígido” padre golpeaba a su madre “y la arrastraba” mientras ella lanzaba gritos “desesperadamente”. Sin embargo hubo una escena que lo marcó particularmente, por lo que años después declaró: ‹‹Yo vi cuando él la cortó; esa imagen quedó grabada dentro de mi cerebro de por vida, no la he podido olvidar…. Yo fui el único que la defendí…. Le metió una pela que la dejó coja estando embarazada de mi hermano Ricardo. Fueron casi cuarenta años que le aguantó mi mamá a ese señor humillaciones, desprecios; recuerdo que le decía: “yo la recogí del fango, mujerzuela”››.

El padre de Garavito (arriba) trataba de “imbécil” y “bastardo” a Garavito y solo lo tomaba en cuenta para darle órdenes.

También el padre de Garavito era un individuo que, además de tratarlo de “jueputa”, “bastardo” e “imbécil”, solo lo tomaba en cuenta para que cumpliese sus órdenes y las diversas tareas que le encomendaba, a lo que sumaba su negativa a permitirle a Garavito el tener amigos y novia. Sexualmente tampoco era una muy buena influencia pues, como el mismo Garavito contó: “Mi papá no dormía con mi mamá, dormía conmigo, él me bañaba, no recuerdo que él me haya acariciado, tengo un recuerdo vago, era de noche, él como que me acarició me tocó las partes íntimas…a ese señor nunca lo quise, lo veía como un verdugo”.

Continuando el proceso de degeneración sexual de Garavito, entró un amigo de su padre, un tipo que era vecino, dueño de una droguería del pueblo y abusivo consumado. Ese hombre torturó y violó a Garavito cuando apenas tenía doce años; lo ultrajó golpeándolo y mordiéndole el pene y las nalgas, quemándolo con una vela, amarrándolo a una cama y obligándolo a hacer cosas tan infames que ni el mismo Garavito quiso confesar años después. Fue por culpa de aquel monstruo que Garavito no se entusiasmó cuando “el hermano de una señora” le mostró revistas pornográficas.

A sus doce años, Garavito (arriba de adolescente) fue violado por un amigo de su padre, quien luego lo violó varias veces más. Casi a los 15, nuevamente fue violado, ésta vez por un boticario.

Lejos de darse por satisfecho, el amigo del padre de Garavito iba a visitar a Garavito cuando éste dormía con su hermano Rafael en la tranquilidad de la finca, sacándolo de la habitación y llevándoselo a algún lugar del campo para violarlo a sus anchas. Por aproximadamente dos años, esa fue la infernal rutina sexual de Garavito, hasta que fueron a Trujillo, donde las cosas tampoco se mejoraron, ya que allí, cuando su padre lo mandó a comprar unas inyecciones en una farmacia, el sujeto (otro conocido de su padre) violó a Garavito, cosa que repitió algunas veces más, sin ser jamás delatado puesto que el pobre chico temblaba de miedo ante la posibilidad de que su padre no le creyera a él sino a sus amigos…El daño era ya definitivo según se ve en las palabras de Garavito: “Después yo empecé a sentir una atracción hacia las personas de mi mismo sexo. Mis hermanos y hermanas estaban muy pequeños, yo sentí como algo y todos nos fuimos hacia una cama donde yo insinué que se quitaran la ropa y comencé a acariciarlos, allí no pasó nada, ni mis padres se dieron cuenta, ni tal vez mis hermanos se acuerden. Estando durmiendo, cogía a mis hermanos menores y les quitaba la ropa y sin que ellos se enteraran los acariciaba”

Luego, aún de adolescente, Garavito fue un poco más lejos e intentó acorralar a un niño cerca de la estación del tren. Violarlo no era su intención, solo quería abusar ligeramente del inocente niño, por lo que empezó a tocarlo en sus partes íntimas, pero éste gritó y afortunadamente vinieron unos guardias de la Defensa Civil que se llevaron a Garavito. Posteriormente fue liberado y su padre, que le prohibía tener novia, actuó de una manera aberrantemente incoherente e incomprensiva pues, como contó Garavito: “Después de eso me largan y resulta que mi padre me reprendió, me dijo que si acaso no había mujeres. Pero mi papá no me dejaba tener novia y a mí tocaba ocultar todas esas cosas que me pasaban. Me soltaron y de ahí en adelante no volví a vivir en la casa, mi papá me echó y trataba de que no volviera más”

Aún de adolescente, Garavito fue detenido por manosear (no violar) a un menor. Al volver a casa su padre, que le prohibía tener novia y que probablemente sabía de las violaciones pero no hizo nada, tuvo el descaro de increparle y echarlo. Cuenta así Garavito: “Después de eso me largan y resulta que mi padre me reprendió, me dijo que si acaso no había mujeres. Pero mi papá no me dejaba tener novia y a mí tocaba ocultar todas esas cosas que me pasaban”

Tras eso Gravito tuvo que irse a buscar morada y trabajo en fincas, donde para su suerte supo ganarse el cariño de la gente con la que le tocaba convivir; pero, a su vez, fue en el inicio de esa etapa donde empezó a “perder el cariño” hacia sus hermanos y hacia su madre (quien, pese a no maltratarlo, nunca fue afectuosa), como también a desear, cada que se emborrachaba, ir a matar a su odiado padre, cosa ésta última que nunca tuvo el valor de hacer realidad.

Tras ser echado de casa, Garavito consiguió trabajo y morada en fincas, pudo tener amigas e incluso se enamoró aunque su relación no pasó de algo puramente platónico. 

Algo bueno de esta nueva etapa en su vida, fue que Garavito tuvo “muchas amigas” y, particularmente, en Trujillo conoció, en la iglesia, a una muchacha de la cual se enamoró, a la cual nombraba frecuentemente y de la cual “decía que había tenido un hijo con ella” aunque nunca tuvo ni un hijo ni tan siquiera una “relación con ella en aspecto íntimo”. Pero al menos, como se ve, las violaciones no lograron convertir a Garavito en un homosexual puro sino más bien en un bisexual.

Luego Garavito fue a la ciudad de Armenia (en Colombia), donde consiguió empleo en una panadería, arrendó un cuarto y se vinculó con Alcohólicos Anónimos. En ese entonces su rutina después del trabajo solía ser la de asistir con fervor a la iglesia, ir después a Alcohólicos Anónimos y, tras salir, tomarse unas cuantas cervezas para ir al parque Valencia en la noche y comprar algún cuerpecito de los pobres niños que a esas horas se prostituían en los alrededores del parque…Esa fue la doble vida que llevó por más de un año en los inicios de su juventud, una vida que por un lado le llenaba de pervertido goce mas por otro le envenenaba con remordimiento (solía golpearse fuertemente el pecho en la iglesia) y angustiosas preocupaciones por la forma en que era socialmente vista su inclinación.

Poco menos de 23 años tenía Garavito cuando, no pudiendo tolerar más la angustia de sus trastornos, fue a buscar atención psiquiátrica en el Seguro Social tras pelear con sus compañeros de trabajo y perder su empleo. Allí le contó al psiquiatra que había pensado en suicidarse porque su vida “no valía nada”, pero no le dijo sobre su impotencia sexual con las mujeres, su afición carnal a los menores y la importancia que para él tenía el conformar una familia. Así, el tratamiento que se le dio fue el demasiado general que se correspondía con el cuadro de “depresión reactiva”.

Después la vida de Garavito pareció mejorar considerablemente cuando éste consiguió empleo en un supermercado dentro del cual conoció a Claudia, una mujer que tenía dos hijos (un chico de 14 y una niña) a los cuales, sorprendentemente, Garavito siempre respetó. Pero no pudo más que ser pareja sentimental (y no sexual debido a su impotencia) de Claudia, él mismo lo dejó claro: “mis compañeros me molestaban con Claudia, yo con ella no tuve relaciones sexuales, era para que la gente me viera con ella y le gastaba bastante”.

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Surge el gran violador

Garavito confesó alguna vez: “De pronto no sentía placer solamente con acariciarlos y violarlos, sino que llevaba cuchillas de afeitar, velas y encendedores. En algunas oportunidades les hacía tomar el semen obligados […], les mordía las tetillas, les tasajeaba los brazos y, por los lados de las nalgas los quemaba”

Junto a esa impotencia para ser marido-amante, empezó a latir con más fuerza el monstruo interior de Garavito cuando, en octubre de 1980 él, mientras seguía trabajando en el supermercado, comenzó a sentir la presencia de un “impulso” que quería dominarlo. En sus propias palabras: “Muchas veces me ocurrió que llegaban menores de edad al supermercado a comprar algo, a mí me iba dando un deseo como lo que yo siempre he denominado una fuerza o un impulso de estar con ese menor de edad, acariciarlo, violarlo. En las horas de almuerzo aprovechaba, dos horas, y me iba para la vecina población de Quimbaya. Allí accedí a varios menores…[…]…únicamente los acariciaba, los amarraba, les quitaba la ropa y los violaba, pero finalizando el 80 y a comienzos del 81, me voy para la ciudad de Sevilla, me llevo a un menor, y de pronto no sentía placer solamente con acariciarlos y violarlos[2], sino que llevaba cuchillas de afeitar, velas y encendedores. En algunas oportunidades les hacía tomar el semen obligados y me quitaba un diente para poder morder a los niños, es el incisivo lateral derecho, ese diente me lo hice colocar porque mi papá me lo tumbó cuando yo tenía quince años. Yo sentía como un descanso, me sentía bien haciéndoles esto a los menores, les mordía las tetillas, les tasajeaba los brazos y, por los lados de las nalgas los quemaba”

En la desfigurada psiquis de Garavito, al igual que en la del sanguinario Andrei Chikatilo, se había establecido la fatídica asociación entre el dolor ajeno y el placer propio, asociación que en psicópatas como él fácilmente desembocaba en el matrimonio del sexo y la muerte. Y es que, en efecto, Garavito descubrió que la intensidad de sus orgasmos aumentaba cuando aumentaba la violencia que sobre sus víctimas ejercía, debido a lo cual empezó a torturar a sus pequeñas víctimas. Sin embargo el nacimiento de esa oscura faceta no liquidó su conciencia moral; la cual, si bien no servía para frenarlo, sí que servía para atormentarlo. Fue entonces que intentó darle una explicación bíblica a sus actos y su religiosidad se volvió compulsiva, haciéndolo buscar no solo perdón y redención sino castigo para sus pecados. Tan grandes eran sus remordimientos que a veces, sacudido por la angustia, se levantaba desorientado en medio de la madrugada, recordando cada violación que acudía a su mente, reviviendo las terribles escenas en que sus inocentes víctimas, una vez más, lo miraban con los ojos desorbitados por el dolor y el terror, no ya para traerle placer sino profusas lágrimas que resbalaban por su rostro y luego, sorprendentemente, eran seguidas por sarcásticas risas suscitadas por la evocación del sádico gozo…

Garavito (arriba) tenía dos lados. Uno lo impulsaba a violar y torturar niños; el otro, lo hacía llorar de remordimiento, recitar versículos de la Biblia en voz alta con fervor y anhelar el perdón de Dios. Para su lado sangriento tenía una libreta en que apuntaba el nombre de cada niño violado; y, para su lado bueno, tenía una libreta azul en que anotaba cada versículo aplicable a su crisis. Sea como fuere siempre ganaba el lado malo y, como dice Cristo en el Evangelio, “el árbol se conoce por sus frutos”… 

Lejos de ser una ficción, en Garavito parecían convivir dos hombres distintos. Cada noche se acercaba con fervor a la mesa y tomaba la Biblia, buscando en ella algún salmo que le proporcionase paz a su alma, alejándolo así del peso de la culpa y abriéndole las puertas a la esperanza de ser salvo. También, cada vez que encontraba algún versículo aplicable a la crisis que estaba atravesando, lo escribía en su adorada libreta azul con la letra torcida por el desenfreno. Y cada noche, además del salmo o los salmos, Garavito recitaba en voz alta los versículos de su libreta azul mientras deambulaba, desnudo, de un lado a otro de su habitación. Finalmente, cuando la fe le había repuesto las fuerzas, el monstruo se vestía y salía a la calle; pero, antes de aquello, tomaba el siniestro diario donde apuntaba el nombre de cada niño violado.

No solo era el deseo de placer sino de venganza lo que inspiraba el crimen en Garavito, tal y como se ve cuando habla de la admiración que tenía por Hitler (arriba): “Yo admiraba mucho a Hitler, quería llegar a ser como él, conseguir poder para hacerme respetar. […] Me gustaba él porque fue una persona humillada y de un momento a otro alcanzó un poder. Admiraba de él esa situación, yo me quería vengar de muchas personas.”

Mas no era únicamente el deseo de placer lo que impulsaba a Garavito hacia el mal. Había también un deseo de venganza (unido al ‹‹mecanismo de desplazamiento››[3]) y un anhelo de contrarrestar su sentimiento de humillación a través del sentimiento de poder que experimentaba con sus víctimas. Esto lo vemos implícito en la forma con que Garavito se expresó de la admiración hacia Hitler que desarrolló (sin dejar de lado su fanatismo religioso…) luego de leer su biografía: “Yo admiraba mucho a Hitler, quería llegar a ser como él, conseguir poder para hacerme respetar. Siempre anhelé ser importante, estar en la televisión, en la prensa y que todo el mundo hablara de mí. Me gustaba él porque fue una persona humillada y de un momento a otro alcanzó un poder. Admiraba de él esa situación, yo me quería vengar de muchas personas. Yo pensaba que una persona que me mirara mal había que fusilarla. Me gustaban los campos de concentración….”

Por todos los conflictos internos antes expuestos fue que Garavito, con 27 años, ingresó a una clínica psiquiátrica en enero de 1984. Allí estuvo 33 días, hasta que los doctores creyeron que se había recuperado y le autorizaron a asistir a sus reuniones en Alcohólicos Anónimos. Fue un gran error: Garavito nunca se recuperó y estaba ávido por tener carne tierna entre sus manos. Él mismo lo contó: “Cuando me dieron un permiso, llegué a Pereira […]. Allí ubiqué dos menores de edad que vivían por el sector de Getsemaní, un centro espiritual campestre. Sobre esa misma vía, algo retirado de ese seminario, los metí por un cafetal y los amarré, los despojé de sus ropas y yo también me despojé de mis ropas. Los violé […]. A estos niños me parece que los quemé[4], los mordí y allí los dejé”

Pero Garavito, que aún no había alcanzado todo su potencial criminal, los dejó con vida y éstos lo reconocieron después mientras estaban en un carro. Lastimosamente el criminal logró escapar.

Años después  Garavito (arriba, tal y como luce actualmente) confesó: ‹‹Para poder llevar a los niños les repetía el cuento: “tengo unos terneritos pequeños y necesito que me ayuden, yo les pago mil o quinientos pesos”. Los niños me creían y se iban conmigo. […] Yo buscaba sitios apartados de difícil acceso y boscosos, también matorrales que estuvieran alejados de las casas. Utilizaba cafetales y cañadas donde hubiera pasto alto, pero siempre lejos de la gente.››

Así habría de seguir hasta 1992, fecha en la que cometería su primer asesinato. Pero, hasta que la tormenta de sangre se desate, muchísimos niños inocentes habrían de ser violados y torturados por el infame Garavito, de quien los expertos calculan que llegó a violar un niño por mes entre 1980 y 1992, habiendo sido, a lo largo de ese transcurso, incapacitado por el ISS (Instituto de Seguridad Social) en 1980, 1981, 1983, 1985 y 1989. Puede entonces formularse la pregunta de cómo logró violar tantos niños con tantas incapacitaciones del ISS y sin ser capturado. La respuesta está, por una parte, en la habilidad que tenía Garavito para convencer a los psiquíatras y médicos de lo útil que le era realizar visitas (aprovechaba las salidas para violar) a Alcohólicos Anónimos; y, por otra parte, está en la destreza con que engañaba a sus víctimas y en el cuidado que ponía en no ser visto a la hora de violar, tal y como él mismo dejó entrever cuando dijo:  ‹‹Para poder llevar a los niños les repetía el cuento: “tengo unos terneritos pequeños y necesito que me ayuden, yo les pago mil o quinientos pesos”. Los niños me creían y se iban conmigo. […] Yo buscaba sitios apartados de difícil acceso y boscosos, también matorrales que estuvieran alejados de las casas. Utilizaba cafetales y cañadas donde hubiera pasto alto, pero siempre lejos de la gente.››

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Los primeros pasos de sangre

En 1992 Garavito cometió en Jamundí el primero de sus más de cien asesinatos. Se trataba del pequeño Juan Carlos, quien se divertía tranquilamente en un parque hasta que tuvo la desdicha de pasar enfrente de una caseta en la que Garavito estaba bebiendo. Seguramente fue el alcohol, además de otros factores, lo que en ese instante encendió en Garavito el deseo de violar a Juan Carlos. Era un impulso oscuro y contundente el que, convirtiéndolo en una especie de marioneta humana, tomó el control de Garavito e hizo que pague la cuenta al instante y comience a perseguir al niño desde una distancia prudente. Cuando el niño se detuvo, Garavito aprovechó y compró un cuchillo, cuerda y licor. Entonces y justo antes de que Juan Carlos se levantase para ir a buscar a su madre, Garavito lo engañó ofreciéndole dinero y se lo llevó hasta un potrero cercano, caminando después cerca de los rieles del ferrocarril hasta llegar a un lugar despoblado. Fue allí, en medio de aquel paisaje boscoso y lleno de charcas que reflejaban la luz de la luna, donde el trastornado Garavito tuvo la revelación que lo impulsó a complacer su maltrecho concepto de venganza: ‹‹Me transporté a mi infancia, sentí mucho odio, más los niños que yo llevaba nunca los mataba, y es allí donde cojo a este menor, empiezo a tasajearlo con una cuchilla y se apodera de mí algo extraño que me decía “mate, que con matar ya venga muchas cosas”. Fue así como yo procedí a matarlo, así fue mi primera muerte››

Fue en un paisaje parecido al de arriba, en medio de una noche donde la luna se reflejaba en las charcas, cuando una siniestra inspiración llevó a Garavito a cometer su primer asesinato: ‹‹Me transporté a mi infancia, sentí mucho odio, mas los niños que yo llevaba nunca los mataba, y es allí donde cojo a este menor, empiezo a tasajearlo con una cuchilla y se apodera de mí algo extraño que me decía “mate, que con matar ya venga muchas cosas”. Fue así como yo procedí a matarlo, así fue mi primera muerte››

Luego de su primer asesinato, Garavito quiso ir a Trujillo para visitar a su hermana Esther, quien era la única, de entre todos sus hermanos y hermanas, con quien tenía un vínculo. Sin embargo hizo una pausa en Tulúa, donde se abandonó al alcohol. Otra vez sucedería lo mismo que con el pequeño Juan Carlos. Era pues ya de tarde cuando Garavito, que estaba bebiendo desde las diez de la mañana, vio a Jhon Alexander Peñaranda. De aquel instante el monstruo recuerda: “Yo estaba bien, tomando, solo con el deseo de escuchar música, no tenia planificado buscar un menor, de pronto de un momento a otro veo pasar a un niño y me pone mal, se me apodera esa fuerza […], entonces yo reprimo, tomo más licor y empiezo a quebrar envases”. Luego vino la aplicación del método y la violación y muerte del niño.

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Destripando y amputando: Garavito aumenta su crueldad

En 1993 Garavito comenzó a abrirles (mientras estaban vivos) el abdomen a los niños. Era un corte extenso, lo suficientemente profundo como para destrozarles el aparato digestivo pero no como para quitarles la vida. De aquella y otras crueldades fue testigo la aterrorizada capital colombiana de Bogotá.

El autor de los asesinatos, el hombre que le arrancó los pulgares a ocho niños (no lo repitió con más por temor a ser descubierto), planeó cada crimen tras el cristal de una ventana en los rojizos, empobrecidos y tupidos barrios de ladrillo del sur oriente de Bogotá. Al respecto, Garavito cínicamente expresó: ‹‹Eso lo hice yo. Sentía placer al hacerle esto a los niños, aparecían con los intestinos afuera… yo quedaba tranquilo. Claro que pensaba, “ese placer fue a costa del dolor de todos estos angelitos”, como les digo yo. Yo lo titularía “El Silencio de los Inocentes”. Estando matando niños me vi esa película como cinco veces.››

Garavito (arriba junto a sus armas, decomisadas tras su captura) tuvo alguna vez el descaro de decir: ‹‹Eso lo hice yo. Sentía placer al hacerle esto a los niños, aparecían con los intestinos afuera… yo quedaba tranquilo. Claro que pensaba, “ese placer fue a costa del dolor de todos estos angelitos”, como les digo yo. Yo lo titularía “El Silencio de los Inocentes”. Estando matando niños me vi esa película como cinco veces.››

Sin embargo no todas las víctimas de Garavito fueron, como diría el habla popular, “pan comido”. Así, a fines de 1993 en la localidad de Tulúa, Garavito estaba bebiendo una botella de “Aperitivo de la Corte” (su licor favorito, lo adoraba) cuando de pronto vio a un niño que deambulaba con su bolso por la terminal. El niño tenía doce años y se había quedado dormido en el bus, por lo que no se bajó cuando debía y ahora estaba perdido. Garavito vio que tenía una oportunidad y, con engaños, aparentó que ayudaría al niño, compró más botellas de “Aperitivo de la Corte”, le brindó al niño una buena cantidad y luego lo llevó por la carretera bien lejos, se desvió, cruzo una zanja y allí, en el campo, amarró al niño y le quitó la ropa. Iba a seguir cuando un mal olor lo detuvo. Era un olor nauseabundo, propio de algo podrido, un olor que no lo dejaría seguir en paz con su pervertido plan hasta que no averiguase de qué se trataba. En realidad eran restos de algo muy familiar, solo que Garavito, para fortuna del niño, no recordaba que había dejado exactamente allí, tal y como cuenta: ‹‹Busco a ver qué era, sin que el niño se diera cuenta, y sí, allí observo un cráneo, unos restos de otros menores que días antes había llevado, estaba esa calavera, y yo en estado de “enlagunamiento”. Después de tener al menor amarrado me pide que lo suelte. Lo suelto, el niño también toma conmigo y lo acaricio. No sé en qué momento él se armó con el cuchillo y se me abalanzó. Yo se lo fui a quitar y resulté tasajeándome el dedo pulgar de mi mano izquierda[5]. Perdí la movilidad porque me cogió unos tendones y allí fue donde decidí matarlo››. Fue a causa de aquel acto temerario que el niño acabó perdiendo la vida inmediatamente, aunque es prácticamente seguro que, de no haberlo hecho, solo habría conseguido retardar su muerte.

Jaime Andrés (arriba) era un buen chico que vendía café para ayudar a su madre. En su zona era visto con simpatía y lo conocían como “el niño de los tintos”, hasta que fue asesinado a sus 13 años por Garavito…

Otro asesinato de particular importancia fue el de Jaime Andrés de 13 años de edad, quien era un preadolescente de humildes orígenes; un chico amable y trabajador, que estudiaba en la jornada de la tarde del colegio Policarpa Salavarrieta y vendía café preparado por su madre para ayudarla a cubrir los gastos de la pequeña casa que ocupaban en el barrio la Independencia. Jaime Andrés era bastante popular y querido entre conductores de taxis, clientes de bares del centro de la ciudad y noctámbulos de parques; todos guardaban simpatía por el llamado “niño de los tintos”, hasta que la noche del 4 de febrero de 1994 el infame Garavito apareció.

Todo empezó cuando echaron a Garavito del bar Los Vallunos tras discutir con un cliente. Al frente, en la otra acera, Jaime Andrés contemplaba toda la escena. El sujeto se le hacía conocido: era el “doctor de los ambientadores” que había ido el año pasado a vender ambientadores a su colegio. A su vez Garavito también había visto al pequeño y se había acordado de él, pero de momento no hizo nada más que marcharse amargado al hotel en que estaba. No obstante a las 9 de la noche “esa fuerza extraña” que lo “domina” empieza a hacer de las suyas para que Garavito se aproveche del “niño de los tintos”, quien aún a esas horas seguía vendiendo café. Como siempre, cede, tras lo cual se guarda el cuchillo, compra cuerdas y licor y convence al niño para que lo acompañe en un viaje del que solo uno de los dos regresará, aunque esta vez con un recuerdo amargo que jamás podrá borrar: ‹‹ […] él estaba vendiendo tintos, le hablo, lo convenzo para que me acompañe, deja su termo y se va conmigo. Lo introduzco al cañadulzal, lo amarro […]. El niño grita, lo acaricio, el niño sigue gritando y posteriormente lo mato, me acuerdo tanto de este niño por una situación, en ese sitio hay una cruz, regreso […] y de un momento a otro siento una voz que me dice: “eres un miserable, no vales nada”. Regresé y mire lo que había hecho. En ese momento me arrodillé, me arrepentí, y enterré el cuchillo››

Garavito, cuando asesinó a Jaime Andrés, tuvo una experiencia que lo turbó al punto de hacerlo dejar (solo por un breve tiempo) el alcohol, las violaciones y los asesinatos: ‹‹Lo introduzco al cañadulzal, lo amarro […]. El niño grita, lo acaricio, el niño sigue gritando y posteriormente lo mato, me acuerdo tanto de este niño por una situación, en ese sitio hay una cruz, regreso […] y de un momento a otro siento una voz que me dice: “eres un miserable, no vales nada”. Regresé y mire lo que había hecho. En ese momento me arrodillé, me arrepentí, y enterré el cuchillo››

Real o no, el impacto de esa experiencia fue tal que, al llegar al hotel, Garavito se pasó toda la noche y la madrugada recitando versículos de la Biblia en voz alta, sin poder dormir, presa de una angustia y un remordimiento que lo tuvieron con los ojos abiertos hasta que el sol salió de nuevo.

Mas las cosas no podían quedarse así y aquel “eres un miserable, no vales nada” le dio la fuerza necesaria para dedicarse a trabajar y dejar la bebida, la sangre y los asesinatos. Pero la conversión duró solo un tiempo, tras el cual volvió a su rutina de alcohol, muerte y violaciones. Por otra parte, Garavito también probó suertes con el lado oscuro de la espiritualidad, metiéndose con la ouija (de la cual salió defraudado al no experimentar nada excepcional) y hasta con el satanismo: “Practiqué ritos satánicos con los menores que asesiné, lo hice a mi manera, pero no quiero explicar cómo lo hice; yo hice pacto con el Diablo.”

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La captura

El 22 de abril de 1999 y tras haber violado a unos 200 niños y asesinado a más de 100, Garavito fue por fin capturado en la ciudad de Villavicencio.

Salvando al pequeño John:

John Iván Sabogal, niño pobre que vendía lotería en las calles de la ciudad de Villavicencio, yacía desnudo y atado de pies y manos a un matorral ubicado en las solitarias afueras de la ciudad. John no había hecho nada demasiado contundente para escapar del agresor, hasta que sintió en sus espaldas la proximidad ansiosa del agresor…Fue en ese instante, cuando supo que perdería la inocencia y muy probablemente la vida, que el pequeño John empezó a gritar con todas sus fuerzas a ver si alguien hacía algo por él.

Entonces y contra todo lo esperable, un chatarrero que andaba fumando marihuana por el lugar escuchó los gritos y, al ver cuál era la causa de estos, no dudó ni un momento en apedrear al monstruo tras increparle un “¡oiga, hijueputa, qué le está haciendo a ese niño!”.

Al verse defendido, John corrió hacia el chatarrero y luego ambos corrieron como desaforados para huir de Garavito, quien enfurecido los perseguía con el puñal en la mano.

Finalmente el niño y su salvador lograron llegar a un punto en que el asesino dejó de perseguirlos ante la posibilidad de ser visto. Tras eso siguieron hasta llegar a la casa-finca Rosa Blanca, desde donde el noble chatarrero llamó a la estación de policía La Esperanza, ubicada en Villavicencio.

Tras la llamada, la Policía acudió al lugar y la cacería dio inicio.

Arriba, Garavito justo después de haber sido detenido tras una persecución policial que pudo darse gracias a que un chatarrero, cuando estaba drogándose por la zona del delito, escuchó los gritos del niño John Iván Sabogal y lo salvó apedreando a Garavito, tras lo cual ambos escaparon del asesino hasta llegar a un lugar seguro, desde el cual consiguieron comunicarse con la Policía.

Informe de un operativo exitoso:

La búsqueda de Garavito estuvo al mando del cavo Pedro Babatita. Cuando por fin Garavito fue capturado, éste se identificó como Bonifacio Morera Lizcano. Investigaciones posteriores confirmaron que Bonifacio Morera Lizcano era Garavito. Se trataba así de una falsa identidad usada por el asesino para confundir. Nada sorprendente pues, como acotó el Diario Hoy en una nota periodística de octubre de 1999: ‹‹Garavito usaba nombres falsos, cambiaba su cabello, su bigote y barba y empleaba lentes. Pasaba por vendedor ambulante, monje, discapacitado, indigente y hasta representante de fundaciones humanitarias para ingresar a las escuelas, donde hallaba a sus víctimas, que oscilaban entre los ocho y 16 años de edad››.  Volviendo al operativo de su búsqueda, el cabo Pedro Babatita reportó los hechos de la siguiente manera:

‹‹ […] ya eran como las nueve de la noche, y nosotros “dele pa’riba” y “dele pa’bajo” por la circunvalar. De pronto un taxista reportó: “Alguien está saliendo del monte, alguien está saliendo del monte”. Aparte de los taxistas con los que íbamos Tinjaca (patrullero) y yo, otros nos ayudaban con la red de apoyo y sus radioteléfonos.

En cinco minutos llegamos al sitio que nos decía el taxista y el niño Jhon Iván apenas lo vio dijo: “¡Es ese, es ese! Ese era el que me iba a violar… el que me estaba cogiendo…”

En el taxi iban también el papá y la mamá del niño, entonces les tuve que ordenar: “¡de aquí no se baja nadie!”. La niña venía[6] con el patrullero Tinjaca, en el taxi que nos seguía. Entonces le dije por radioteléfono: “¡Tinjaca, pregúntele a la niña si ese era el tipo que estaba persiguiendo al indigente y al niño con un cuchillo!” De inmediato contesto: “Sí, sí, sí, ese fue”. Esto sucedió en cuestión de segundos. El taxi que nos había dado el dato clave venía adelante, mientras Garavito caminaba por la orilla. Cuando apenas el hombre se sorprendió al ver tanto taxi, ya estaba cogido, yo me había bajado y estaba encima de él.

De manera muy calmada, pero con berraquera[7] le pregunté: “¿Hacia dónde va el señor?” A los cual contestó: “Vengo de Acacias y voy para allá”, señalando cualquier lado.

“Bueno, mano[8], ¿y usted qué hace caminando por acá si la llegada a Acacias es para el otro lado de la ciudad?”. Mientras le hablaba y él contestaba, saqué las esposas y de una se las puse. Desde el taxi los niños confirmaron que era él. Ya Tinjaca se acercaba al haberse bajado del carro. Era la palabra de los niños contra la de él, recuerdo que no dejé que Garavito viera a los niños para protegerlos por si lo dejaban libre… Tinjaca me saludó y después le metió un puñetazo con el que casi lo acuesta. Yo me quedé aterrado de la reacción de mi compañero, que es un patrullero muy sereno.

En ese momento preferí meterlo al taxi y empezó a salir gente de la nada… luego en la estación comencé a interrogarlo: ¿déjeme ver su cedula? – la perdí. Otro documento que lo identifique? –no tengo ninguno. ¿Nombre y apellidos? –Bonifacio Morera Lizcano…››

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Condena y situación actual

Garavito fue condenado a la máxima pena existente en Colombia: 40 años…Muchos solicitaron su muerte pero el Estado nunca accedió. Debido a su buen comportamiento y a su colaboración en el rastreo de cadáveres, se ha abierto la posibilidad de darle libertad condicional cuando cumpla unos 24 años de condena. Como es natural, aquello ha suscitado la indignación y el rechazo de la opinión pública; pero, para complacencia del pueblo colombiano, en mayo del 2011 Ecuador solicitó la extradición de Garavito para que cumpla la pena de 22 años por asesinar a dos menores (de 16 y 12 años respectivamente) en Santo Domingo de los Colorados durante julio de 1998. Inicialmente parecía que el proceso iba a decantarse a favor del deseo popular, sin embargo en mayo del 2012 la Corte Suprema de Justicia de Colombia negó el pedido debido a que, según objetaron, Garavito ya fue condenado por esos hechos (el asesinato de los dos menores) en Colombia.

Desde su internamiento, Garavito ha manifestado algunos intentos de suicidio y siempre ha sido aislado para evitar que lo asesinen y, por la misma razón, lo han cambiado varias veces de prisión. Tiene, debido a su buen comportamiento, derechos especiales como el uso de teléfono por hasta cuatro horas diarias (los otros solo pueden usar el teléfono veinte minutos diarios). Según se sabe, las únicas visitas esporádicas que tiene son de una creyente evangélica que quiere lograr que el asesino se reencuentre con Dios. Supuestamente tal conversión sería un hecho pues Garavito manifestó haberse convertido a la Iglesia Pentecostal, aunque la opinión pública sabe que es una farsa, tal y como parece indicar la entrevista realizada por Guillermo Preto La Rotta “Pirry” para RCN Televisión y Especiales Pirry, en la cual además se ve que Garavito es un mentiroso contumaz que parece subestimar de forma ofensiva la inteligencia de sus oyentes.

Finalmente y a modo de cierre y advertencia sobre el monstruo que siempre permanecerá en Garavito, queden estas palabras de la excelente entrevista a Garavito que Mauricio Aranguren Molina puso por escrito bajo el título Viaje a la mente asesina de “La Bestia”. Mi encuentro con Luis Alfredo Garavito: ‹‹No insistí. Entonces grité más fuerte: “¡guardias!” Aquellos instantes parecieron eternos, mientras Garavito me insistía en dejarle la cámara. Su rostro denunciaba alguna molestia y nada que llegaba el sargento. Sólo pude descansar cuando el guardia abrió el candado. Pocas veces en mi vida de periodista he sentido tanto miedo. En el pasado he entrevistado guerrilleros, delincuentes, paramilitares, con el temor normal, pero convencido de la existencia de una ética de bandido, que se respeta. Pero Luis Alfredo Garavito se sale de las normas humanas y en cualquier momento podría disgustarse conmigo y terminar matándome con sus manos.››

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FUENTES: 123456789


[1] Todos estos datos, lejos de ser exageraciones, han sido proporcionados por una fuente tan fiable como Andrés M. Ponce, quien es Psicólogo Forense y Magister en Psicología Jurídica. Algunas de las atrocidades mencionadas no están presentes en los crímenes que éste artículo detallará, sin embargo cabe acotar que eso se debe a la ausencia, dentro de la web, de descripciones detalladas sobre crímenes concretos en los que se presenten ciertas de las atrocidades susodichas. Por último y para evitar posibles confusiones, téngase en cuenta que la crueldad de Garavito no siempre fue la misma y que solo una parte del conjunto de procedimientos que usó fueron constantes.

[2] En efecto el asesino, en medio de sus declaraciones, pasa bruscamente a dejar de hablar de una víctima particular para hablar de varias víctimas, de modo que lo expuesto no corresponde a un error de redacción.

[3] La Wikipedia Criminológica explica así éste mecanismo de defensa del yo: ‹‹Quien se ha enojado en alguna ocasión por ser víctima de la injusticia de profesores y después le ha gritado a un compañero, sabe en qué consiste el desplazamiento. Éste consiste en que una persona transfiere los sentimientos que tiene para otra. Con frecuencia el desplazamiento tiene lugar porque el individuo que a él recurre encuentra más cómodo expresarse ante una persona que a otra; por ejemplo, una persona que tiene problemas en su trabajo, en su escuela o en otro lugar y no se desquita o no desahoga la carga emotiva en ese momento, lo hará después en alguien a quien le tenga confianza (abusará de esa confianza para vengarse o desquitarse).››

[4] Se refiere a que les hizo quemaduras, no a que los quemó vivos.

[5]  “y resulté tasajeándome el dedo pulgar de mi mano izquierda”. Lo que Garavito quiere decir es que terminó cortándose el dedo pulgar de su mano izquierda. “Tasajear”, que es una expresión muy colombiana, quiere decir ‘cortar’.

[6] Cuando el chatarrero corría con John, una niña (que estaba cerca de una casita) los vio a ambos y hasta les indicó de un lugar seguro. Fue gracias a la presencia de esta niña que Garavito pensó que podía haber más gente y dejó de seguirlos.

[7] “Berraquera”, colombianismo que alude a una actitud de enfado y valentía.

[8] “Mano”, contracción colombiana para “hermano”.

82 Comments »

  1. Dan 3 octubre, 2012 at 13:32 - Reply

    Muy aterradora la vida de este monstruo.

  2. lmarchan 3 octubre, 2012 at 15:01 - Reply

    Amigos colombianos, esta clase de plagas no merece vivir. Ya verán que en cuanto quede libre va a violar y matar niños, y que tanta consideración con este sujeto y los derechos humanos de los niños que el asesinó no valen…

  3. oskr juarez 5 octubre, 2012 at 8:02 - Reply

    Es un ser repugnante en sí, ¿qué culpa tenían los seres inocentes de su terrible vida con los amigos de su padre. Y también el padre, la verdad que tengan descanso eterno los seres inocentes a los que un ser lleno de maldad les apagó la vida O:). Que nunca salga, que se quede ahí encerrado por el resto de su vida….

  4. angela 6 octubre, 2012 at 18:39 - Reply

    Sí, esta persona es tan repugnante y, si algún día disfruta de la libertad que no merece, pues que lo castren antes de que siga con sus actos delictivos de violación contra inocentes.

    • Lucas 6 septiembre, 2013 at 13:13 - Reply

      Se ha demostrado que la castración no sirve para nada. Los violadores castrados siguen abusando de sus víctimas con objetos como palos y botellas. No sirve para eliminarle la libido y, menos aún, para reinsertarlos.

  5. mauricio 9 octubre, 2012 at 1:19 - Reply

    No lo van a soltar. ya que, ni trabaja ni estudia, así no puede acceder a beneficios. Su condena supera los 40 años y aunque es preso modelo, como todos los asesinos seriales detenidos y es cristiano converso en prisión, eso no le basta para convencer a los especialistas de su resocialización. Después de la condena en Colombia, le sigue una en Ecuador por el asesinato de tres menores en esa nación.

    Garavito condenado a cadena perpetua y en aislamiento. Si algún día llegase a fugarse muchos lo buscarían para “conversar” con él.

  6. Alejandro 19 octubre, 2012 at 6:11 - Reply

    Deberían de aprender de él. Mil respetos para este asesino serial

    • lauera 9 junio, 2014 at 19:56 - Reply

      estas loco?? si quieres ser un asesino adelante…alla tu si acabas con la felicidad de tantas personas

  7. Tiquitoc 23 octubre, 2012 at 4:27 - Reply

    Sus acciones son sin duda alguna reprobables, sin embargo, también es triste que su vida haya sido destrozada desde la infancia; no estoy defendiéndolo, sino que hago entrever que el verdadero culpable es el padre de Garavito, así que a las 140 víctimas, sumemos una más: el propio Garavito.

    Estoy de acuerdo en que el privó de su vida a niños que apenas comenzaban a vivir, niños que nunca sabrán lo que se siente besar a una niña, conducir un automóvil, estudiar una carrera, y tener descendencia.

    Espero que casos como el de Garavito, nunca más se repitan y que su historia, sirva para que mucha gente comience a actuar, y actuar ante las primeras señales de alerta…

    • Lucas 6 septiembre, 2013 at 13:15 - Reply

      Coincido contigo hasta cierto punto. Garavito primero fue una víctima, pero cuando se convirtió en verdugo, dejó de serlo. Los asesinos seriales no son los únicos que han tenido una horrible infancia (eso es como pensar que las víctimas supervivientes se convertirán inevitablemente en asesinos en serie, cosa que NO pasa). Sin embargo, dado la magnitud de la crueldad de su padre, si fuera por mí, yo le daría la pequeña satisfacción a Garavito de presenciar el juicio y ejecución de su padre. Para después ejecutarlo a él.

  8. turin 24 octubre, 2012 at 2:13 - Reply

    ES UNA MIERDA ESA JUSTICIA DE COLOMBIA
    COMO SIGUE VIVO ESA ESCORIA DEVERIAN DE EXTERMINARLO YA COMO SIGUEN CREYENDOLE SUS MENTIRAS ES UN SER QUE NO DEVERIA DE ESTAR VIVO

  9. Gina 26 octubre, 2012 at 15:02 - Reply

    Bueno yo creo que solo Dios tiene el poder de juzgarlo, hay que dejarlo en manos de el Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires EFECIOS 6:12

  10. blas urbieta 28 octubre, 2012 at 17:11 - Reply

    es bien sabido q el maltrato se transmite de generacion en generacion probablemente el padre de garavito haya recibo esta misma clase de maltratos

  11. MONICA 4 noviembre, 2012 at 20:14 - Reply

    DIOS QUE PIENSA UNO DE ESTA PERSONA ,QUE ES UN MISERABLE UN SER VIVIENTE QUE NO MERECE VIVIR…PERO NO SOMOS NADA PARA JUZGAR; TU SEÑOR DIOS ERES EL UNICO QUE TIENE LA ULTIMA PALABRA CON ESTE HOMBRE QUE SE CUMPLA TU PERFECTA VOLUNTAD

    • Lucas 6 septiembre, 2013 at 13:18 - Reply

      Como ateo, lamento que Dios jamás lo vaya a juzgar. Por ello apruebo que sean los jueces, a quienes los hombres elegimos para que desempeñen ese oficio, quienes juzguen a los asesinos. Si me equivocase y realmente Dios existiese, pues también Él lo juzgaría en el Más Allá.

  12. Victor 14 noviembre, 2012 at 2:38 - Reply

    Por DIOS he conocido a la peor persona en mi vida de verdad que DIOS lo perdone porque honestamente no creo que ni el mismo pueda perdonarse … Si algún día se logra arrepentir y definitivamente es un Monstruo de ser humano !! Ahhhh i ojala nunca lo suelten porque honestamente por más arrepentido no le alcanza con esta vida para poder pagar por lo q ha hecho !!!

  13. karen anabel aza rosero 22 noviembre, 2012 at 20:32 - Reply

    en una parte lo entiendo por que en su niñes lo ultrajaron hasta el quedar con un trauma y una execiba obsecion sexual hasta perder la cabeza y por otra paRTE NO por torturar a sus victimas hasta llevarlos a la muerte Y SENTIRSE DICHOSOS POR LA MUERTE DE SUS VICTIMAS

  14. Alexandra 22 noviembre, 2012 at 21:38 - Reply

    Soy española y estoy estudiando criminología y estoy haciendo un trabajo muy amplio sobre este asesino , alguno de vosotros me podéis ayudar o dar información directa de este asesino. . San_vico2002@hotmail.com

  15. adriana 18 diciembre, 2012 at 18:48 - Reply

    Esas personas como Gavarito no merecen morir porque tienen que pagar encerrados. Todo lo que le hizo ha eso pobres e inocentes niños que no tenían que ver nada en la vida de él, ese hombre tan despreciable tiene que pagar lo que hizo en vida y no estoy conforme con 40 años de prision, le hubieran condenado a cadena perpetua

  16. LUIS ERNESTO NIÑO NEIRA 29 diciembre, 2012 at 19:29 - Reply

    soy cristiano y creo en el perdon de DIOS, pero a este tipo no deben dejarlo salir nunca, es una amenaza para la sociedad, a los cristianos que creen que este tipo puede salir y ser normal es que no quieren a sus hijos, tiene derecho a cambiar pero no a salir de la carcel……..

  17. ariadna 5 enero, 2013 at 2:59 - Reply

    Cabe decir que 172 fue los que confesó…. Porque no quiso hablar más por temor a que lo siguieran judicializando por más delitos… También se sabe y no lo vi aquí, que les amputaba el pene a los niños y se los metía a la boca… Está en la carcel de Valledupar y uno sabe que nunca se regenerará, ojalá lo maten cuando salga…

  18. Nubia 8 enero, 2013 at 20:30 - Reply

    Es una porquería este tipo, claro está que no creo en su supuesta cristiandad, es un enfermo que merece lo PEOR.
    Como buen psicópata es excelente para mentir y todo lo relata con tanta frialdad que me inquieta.
    Lastima que su farsa de “buena conducta” pueda dejarlo libre

  19. Angeelika 10 enero, 2013 at 15:59 - Reply

    Mmm pues bastante lamentable la ley allá, no por la actuación sino por la sentencia, mas si lo vemos bien, ahi adentro se le puede proteger, pero saliendo como???? Estoy segura y apenada, digo contenta, porque no faltará el padre de cualquiera de los mas de 200 niños que él violó, o un simple ciuddano indignado por las porquerias de este sujeto: bien dicen que quien a hierro mata, a hierro muere

  20. Pan de yuca 13 enero, 2013 at 5:26 - Reply

    Viejo hijueputa, este no merece nada.

  21. Reyna Dickinson 18 enero, 2013 at 8:23 - Reply

    Si hubieras estado en la época de Hitler, habrías muerto en uno de esos campos…

  22. Jeka 18 enero, 2013 at 20:02 - Reply

    No me cabe en mi cabeza, como puede haber tanta maldad y tranquilidad al hablar de como realizo todo esto, de paso de decir que “si las mate pero no soy capaz de haberlos violado”… que su infancia fue dolorosa… “POBRE HOMBRE”… buscando escusas donde no existen, tuvo oportunidades de arrepentirse y no lo hizo y siguió matando, ademas se aprovecho monetariamente de instituciones religiosas, y aceptó haberle vendido el alma al diablo…. Qué se puede pensar de una persona que siente admiracion por Hitler?… No puedo entender, y La justicia colombiana, son mas hijos de puta que ese mismo tipo, los jueces que de paso le asignan 40 años que es la maxima pena en Colombia, le restan años porque “se ha portado bien” el pobre hombre… NO LO PUEDO CREER… Dios que le de el castigo QUE MEREZCA, el es el unico capaz de hacerlo sufrir por toda la maldad que dejo.

  23. Friend 23 enero, 2013 at 3:17 - Reply

    No soy estudiante de criminologia.. lo que mi mente puede llegar a deducir es que este hombre tiene “compartimentos mentales” en los que aisla los sucesos traumáticos de su niñez….. por eso su doble vida…. por eso su eterno divagar del cielo hacia el infierno… por eso su eterna contradicción……. he conocido a sociópatas que sufren de “bloqueos mentales” y parecen, de manera auténtica, no darse cuenta ni por asomo de la gravedad de sus acciones, y el daño que causan…(sin llegar a ser psicópatas). es como si “su consciencia se nublara”…. NO LO JUSTIFICO…. pero que mísera ha de ser la existencia y el sufrimiento emocional que padecieron y aún padecen……

  24. Camelida 30 enero, 2013 at 12:15 - Reply

    qué horror!! lo peor de todo es que este monstruo saldrá libre en 30 años!! ojalá y lo maten en la cárcel

  25. carlos 1 febrero, 2013 at 4:18 - Reply

    A este monstruo lo violó su padre y amigos de él, que culpa tienen esos ñiños, ellos no le han hecho nada….mataba y violaba de pervertido que es nada mas: un asesino, ahora encerrado, por buena conducta sale y vuelve a hacer lo mismo. Los violadores siempre dicen lo mismo, porque fue violado de chico es una excusa, son pervertidos y listo..Entonces ese tipo que violo y mato vacas en brasil, ¿que dirá? ¿que fue violado por un toro? Vamos, hay que encerrar de por vida esta lacra y listo…

  26. Dayanara 7 febrero, 2013 at 7:20 - Reply

    No sé ni qué decir… Es un maldito, sé que fue abusado, pero contra… se pasó… Dios, pobres niños y sus madres… Ay Dios, dales consuelo.

  27. jota 16 febrero, 2013 at 5:52 - Reply

    Como es posible que habiendo tanto traqueto en colombia , con suficiente dinero , no allan pagado para que maten esta gonorrea alla en la carcel , a ver si se animan y lo mandan a pelar de una ves , eso con 100 o 200 mil US cualquiera se anima , o si hay que dar mas pues que los den , pero mandenlo a pelar al hp este ome , que le den veneno o algo , ahora si quieren pueden pagar una buena suma y hasta lo sacan de la carcel y que se lo entreguen , para que le pegue una matada bn hp , asi es que debe de ser el asunto ome …

  28. cita 19 febrero, 2013 at 22:13 - Reply

    Ese monstruo no humano de garavito no puede volver a vivir en sociedad!!solamente otro monstruo puede dejarlo libre!!

  29. mario martinez 24 febrero, 2013 at 21:41 - Reply

    Que se puede decir, en este pais la ley es un completo desastre aqui los que hacen las leyes no parecieran humanos sino maquinas incapaces de entender el dolor que ese monstuo causo en todas esas familias deberian pedir disculpas publicas por siquiera pensar en darle beneficios a ese animal.

  30. esperanza 26 febrero, 2013 at 0:01 - Reply

    Ya salió, y el maldito salió este viernes pasado

  31. AngelCorrentino 26 febrero, 2013 at 3:02 - Reply

    200 crimenes = 40 años de carcel
    2 meses y medio por crimen?
    No entiendo donde esta la justicia…
    Es indignante…
    Perdon por mi ignorancia juridica pero porque no se suman las condenas individualmente?

  32. flor 26 febrero, 2013 at 3:33 - Reply

    Ante estas cosas te dan ganas de tomar justicia por manos propias! pero seguro que si uno mata a un asesino se come perpetua! qué barbaridad! el mundo está patas para arriba!

  33. daniela 4 marzo, 2013 at 2:46 - Reply

    Basta de decir “Que dios lo perdone”, por favor, si “dios” existiera no permitiría que estos infrahumanos pululen por el mundo. Y no me vengan con el asunto del libre albedrío, burda frase que justifica todo. Lo que en este mundo se hace, en este mundo se paga.¿Qué no somos jueces? Es cierto, porque en lo que a mi respecta, si hubiese sido responsable de su sentencia está sería muy diferente. Estoy de acuerdo con quien propuso las condenas consecutivas,¿y qué si no existe legislación para la clase de crímenes que cometió? Sienten un precedente y hagan algo para ganarse el sueldo,¡cambien las leyes!

  34. maria jose tavera 26 marzo, 2013 at 3:17 - Reply

    Simplemente me parece una falta de respeto esa entrevista con los familiares de las víctimas, y yo como estudiante de Criminalistica me produce rabia y nauseas el ver como Garavito habla tan tranquilamente de todo lo que les hacía a sus víctimas, dándole igual, hablando sin ningún remordimiento. Da es tristeza de la porquería que puede hacer el ser humano ….. Aunque yo no soy nadie para juzgar, me parce absurdo que diga que quiere el perdón de Dios y que por su ”TERRIBLE INFANCIA” tenga que hacerle daño a toda esa gente, simplemente por algo que él pasó ….

  35. jorge chancusi - ecuador 30 marzo, 2013 at 1:48 - Reply

    Maldito, métanle en la cárcel de los negros, a ver si a ellos los puede hacer algo, este es el ser humano que tiene instinto de ser superior ante otro, es un institno animal, yo tengo nietas pequeñitas, si algo les pasara a ellas, soy capaz de convertirme en asesino, pero no contra otras personas, sino con este mal nacido que yo, lo mataría poco a poco, lo secuestraría y cada día le sacara una uña, cada día un puñado de pelos, con una tenaza cada uno de sus malditos dientes, con un martillo le aplastaría cada uno de sus ojos, mejor no quiero pensar, muerte a las bestias

  36. Anonimo 30 marzo, 2013 at 6:12 - Reply

    Hay que empalar a ese hijo de puta…… es un bastardo como pudo hacerle daño a unos niños que no podian defenderse….. y pensar que lo van a dejar libre

  37. yuliana 12 abril, 2013 at 21:43 - Reply

    Hay que torturarlo hasta que se muera, ese viejo hijueputa nunca se va arrepentir y, si llega a salir algún día, hay que buscarlo y matarlo como a una rata.

  38. nany 19 abril, 2013 at 11:09 - Reply

    Así es la justicia colombiana, tarde o temprano tenía que salir… no hay cadena perpetua, ni pena de muerte. Él, aunque mató y torturó muchas vidas inocentes, no pierde sus derechos como ser humano, todo es una cuestión de constitucionalidad, la ley es dura pero es la ley!

  39. stefanny perez 1 mayo, 2013 at 18:57 - Reply

    Qué de bolas con lo que llaman “ley”, estoy segura que al que mate a ese desgraciado sí le cae todo el peso… Maldito asesino, violador, no merece estar respirando.

  40. ana jaur2egui 8 junio, 2013 at 12:18 - Reply

    ya saben que garavito esta libre????”

  41. MERLY 11 junio, 2013 at 16:33 - Reply

    Soy madre, y pido a Dios misericordia por este ser humano, solo él cobra y lo hace de manera perfecta, suya es la justicia y la venganza. ¿CÓmo pudo haber tanta frialdad al cometer tantos asesinatos con esos seres ingenuos? Debió estar cegado por el mismo Demonio.

  42. el Cezarin 15 junio, 2013 at 23:56 - Reply

    Pinches __________________%··$%5··! ¿Por qué liberaron a ese sádico bastardo? No da coraje, da rabia!!! Cómo es posible que se saliera con la suya este maldito; me dio asco a diferencia de otros asesinos seriales. Porque este mataba de una forma tan cruel a los pequeñitoss que los torturaba y cortaba sus deditos o como dice arriba les abría la panzita de forma que estuvieran aún vivos. Los que dicen que fue culpa de su infancia son unos insensibles que no tienen hijos pequeños ni piensan en sus futuros bebes. ¿Al igual que Garavitoo también le van a echar la culpa a los niños de por ser niños y despertar sentimientos diabolicos en él??? Yo, a este pedazo de escoria asquerosa y repugnante, lo dejaría semanas esposado y sin recibir gota de agua ni alimento; y, después de una paliza y quemada en sus huevos con cera, le cortaría todos sus dedos de los pies, después le cortaría un pezón, después el otro y le sacaría los dientes uno por uno, después le rajaría la panza sin matarlo y cuando esté agonizante le diría “esto es por todos los angelitos” y le metería una varilla de metal al rojo vivo por el ano y lo dejaría morir, y creo que me quedo corto…

  43. el Cezarin 16 junio, 2013 at 0:12 - Reply

    Soy padre de dos hermosas nenas de 4 y 5 años y en serio que este caso me hizo llorar de rabia y tristeza por esos pobres angelitos que murieron de forma tan cruel, el dolor pasado por esas criaturitas ha de haber sido indescriptible U.U quue Dios los tenga en su santa gloria y mi mas sentido pésame para las familias de esos pobres angelitos, descansen en paz. Cosas como estás me hacen que den ganas de que desaparesca el humano de la faz de la tierra

  44. daniela 18 junio, 2013 at 1:57 - Reply

    soy madre y abuela de nenas y no deseo bajo ningún concepto la mas mínima misericordia para esta lacra, si sufrió que pena, pero ahora es un adulto y un enfermo de m….. y es mi mas profundo deseo que se consuma lenta y dolorosamente y reitero si dios existiera estas mugres no recorrerían el mundo haciendo sus gracias

  45. perla 29 junio, 2013 at 21:53 - Reply

    Pues mi opinion es que nadie merece la muerte y pues estos asesinos seriales merecen la cadena perpetua para que no sigan asesinando a gente.

  46. dario 30 junio, 2013 at 18:02 - Reply

    Esta bestia sigue viva, qué clase de justicia hay en colombia?

  47. carito 1 julio, 2013 at 3:15 - Reply

    Bueno, la verdad es que Dios es el único que puede juzgar, pero este ser humano que realmente es una bestia no debería salir nunca de la cárcel, pues aunque tuvo una vida realmente triste, no tenia derecho de privar de la vida a inocentes. y Dios perdona todo pero las consecuencias de estos actos son graves y ese hombre no merece nada.

  48. sandra 4 julio, 2013 at 2:11 - Reply

    Es una irresponsabilidad dejar a ese asesino libre, ningún colombiano con hijos, podría estar tranquilo con ese monstruo suelto.

  49. mali 16 julio, 2013 at 1:13 - Reply

    Ojo x ojo y diente x diente, esa mierda de ser humano cuando salga de la cárcel lo van a matar, eso sí es justicia jojojo

  50. Kevin 16 julio, 2013 at 16:58 - Reply

    La justicia en Colombia es muy blanda, a parte de la rebaja de la mitad de condena por confesar a esa mitad le disminuyen por estudio, trabajo y buen comportamiento.

  51. Tony 22 julio, 2013 at 4:41 - Reply

    Me pareció fascinante esta historia se puede apreciar como se gestó el instinto asesino desde el principio y es lamentable ver que una vida puede arruinar tantas otras por culpa de una crianza retorcida … es un monstruo pero lo peor es que habrá más y con un mundo así lleno de basura (no necesariamente me refiero a garabito) estas abominaciones seguirán existiendo

  52. rodrigo 27 julio, 2013 at 9:26 - Reply

    “GARAVITO” esta libre de nuevo listo para mas atrocidades satanicas y cobardes, esta en sus manos colombianos hacer justicia, ya lo dijo jesus mi reino no este mundo, pues entonces mi ley barbudo tampoco es del tuyo, ” MUERTE A GARAVITO” que no respire un segundo mas, denle caza colombianos y haganle un favor a la humanidad el mundo se los agradecerá.

  53. magnolia rondon 30 julio, 2013 at 20:06 - Reply

    La justicia de mi país es una porquería porque en un tiempo que una concejal quiso proponer la pena cadena perpetua para esa clase de criminales solo unos cuantos la apoyaron y revocaron el documento por falta de apoyo al referendo y el periodista pirry el que hace esa entrevista la apoyo mucho pero eso no fue suficiente chévere engordando y viviendo bien no se quien es mas indolente si el o los jueces que juzgaron este hombre si sele puede llamar a si o al mismo tipo y pues como la legislación colombiana adopto el derecho ala vida como derecho fundamental no hay pena de muerte que es lo que ese tipo se merece

  54. angela 8 agosto, 2013 at 2:14 - Reply

    dicen que este señor ya salio libre que verguenza de justicia,me pregunto si el fue abusado por que no se vengo de estos degenerados ,pero acabo con la vida de niños inocentes por eso es que tanta gente toma justicia por su propia mano ya que en este pais no la hay

  55. Shinji 8 agosto, 2013 at 20:55 - Reply

    “¡oiga, hijueputa, qué le está haciendo a ese niño!”

    Grande sr. chatarrero bueno pa’l porro!! ídolo! Aprendan .

    Que mucha gente que se dice moral y ni le hace al porro ni eso (no, yo ni tabaco fumo y menos marihuana) se aleja por miedo.

    Bueno, como casi todo asesino tuvo un pasado difícil, alguien que fué molestado por sus compañeros y encima fue violado. Es fácil que eso se convierta en algo que lo predisponga a cometer esos crímenes. De todas formas es algo imperdonable, pobres niños.

  56. Shinji 8 agosto, 2013 at 20:57 - Reply

    Nos juntamos y le damos palo al maldito para que aprenda ahora que esta fuera. La ley no hace nada, y si alguien se lo carga seguro acaba ejecutado o preso de por vida.

  57. Javier 8 agosto, 2013 at 22:48 - Reply

    Lo van a dejar libre como la justicia aquí en Colombia es una porquería por eso en.mientras que estados unidos ya le fueran dado la pena capital ósea la pena de muerte aquí en Colombia la justicia vale monda llosa perros no endurecen las leyes porque ellos también van a caer en esas andanzas como que ese perro hijueputa cometio 200 crimenes y a niños y le van a dar 40 años de cárcel y también la van a rebajar pena nojoda que país de puerco por eso este país lo están calificando de el más corrupto de el mundo pero que se puede esperar de una cantidad de ratas que hay en la constitución vamos aver hasta donde va llegar la corrupción aquí en este país por eso es que todo el mundo hace lo que quiere como aquí bueno están las “leyes” pero no hacen nada con ellas la persona que cometa el delito dice yo hago esto me meten preso pero me rebajan la pena chevere o hasta me pueden dejar libre porque aquí es así pero bueno vamos aver que pasa con la gonorrea de garavito sí este país llega a ser más malparido o no chao cuidense

  58. Patricia Rodríguez 12 agosto, 2013 at 14:42 - Reply

    Los derechos humanos defienden los derechos de la Sociedad, este sujeto no puede salir libre por un formulismo legal, y las garantías del pueblo están por debajo de una persona como esa…. Lo siento que el pueblo se lo demande a los Tribunales Superiores. Están dejando a un peligro para la sociedad mundial libre porque una vez libre este sujeto puede ir a cualquier país del mundo. Es un peligro muy grande para todos

  59. pppp 16 agosto, 2013 at 19:05 - Reply

    Cuando camino cerca a los sectores donde fueron encontrados los cuerpos de esos niños se me hela la sangre de pensar en cuanto sufririan pero me queda un consuelo y es que (aunque muchos digan que ya salio eso no es cierto) el dia que salga no va a durar mucho todo mundo sabe aunque pocos lo digan que a ese tipo de personajes en cuanto dejan la prision alguien se encarga de avisar que salió y rapidamente se vuelven historia

  60. nerida 18 agosto, 2013 at 23:25 - Reply

    Si la gente se junta espero que linchen a este bastardo hijo de _____ y anormal. La madre que lo trajo al mundo con un maldito sinverguenza degenerado como lo era su padre, espero que si los padres de este abominable animal estan vivos, espero que sientan como la sociedad los repudia por haber creado al monstruo que, maldita hora, trajeron al mundo

  61. fernando ordoñez 4 septiembre, 2013 at 22:44 - Reply

    lo soltaronn…. no jodaa

  62. laura fernandez 12 septiembre, 2013 at 21:50 - Reply

    Muchos de ustedes lo odian y es comprensible, pero al querer verlo muerto se parecen a él; es irónico, ¿no creen?

  63. johanna 15 septiembre, 2013 at 2:39 - Reply

    este sujeto puede engañar a los hombres pero a Dios no.
    mire un verdadero CRISTIANO solo espera en Dios y dice la verdad, y si tiene que pagar por algo que hizo se paga pienso que si este sujeto de verdad hizo un cambio de vida debería colaborar con la justicia en todo lo que le piden hacer y no como el dice que ya cerro la hoja y no va a colaborar mas. pues el puede engañar a los hombres pero a Dios no.

  64. roxana 16 septiembre, 2013 at 17:58 - Reply

    ese asesino en serie no merece el descanso eterno, merece sentirse como una mierda dia a dia merece que la gente lo vea merece estar vivo y vivir mal que le hagan maldades en la carcel, no merece ni respeto ni piedad!

  65. camilo pava 18 octubre, 2013 at 6:07 - Reply

    A la mierda toda su etica y toda su puta psicologia cabrones, la justicia es para los vivos no para los muertos, que dios lo perdone no le devolvera la vida a esas criaturas ni la felicidad que le arranco a sus pobres familias, que lastima me da estos bastardos que dices que la justicia divina se encargue de el, en primer lugar se dice, que dios lo castigue no que lo perdone, y muy a pesar de su pobre cerebro, matar a este sujeto no es como matar un niño inocente que no debe nada a nadie, al idiota que dijo que al quererlo muerto ,me parezco a él, que vaya y que le devuelvan la plática en esa universidad de garaje donde estudio disque psicología, porque seguro le vieron la cara de taimado o taimada, si le pasara lo mismo a un niño de su familia seguro que no pensaría lo mismo, el dinero se paga con dinero, un favor con otro, y la sangre por sangre se cobra, y con esta pobre y obsoleta justicia de mi pobre país abusado por estos políticos ignorantes, lo único que queda es devolvernos un poco en el tiempo donde la única justicia que valía era la del puño ensangrentado, solo así se equilibra un poco la balanza, eso si, si tienen la oportunidad de bajarlo no se dejen coger de la justicia porque les garantizo una pena mayor que la que le dieron a ese man, eso si es irónico…

  66. mario 15 noviembre, 2013 at 14:57 - Reply

    No sé cómo no lo mataron los carteles, la guerrilla o el gobierno, ese hijo de____ es malo y un singao, deberían matarlo

  67. eloisa 22 enero, 2014 at 17:24 - Reply

    Maldito …perro asqueroso …..primero lo despellejaria vivo le arrancaria las unas y lo enteraria vivo …no merece compacion de nadie..y… no tendria remordimiento de aserle lo mismo por Que los ninos son Angeles puros son bellos y merecen proteccion absoluta y mucho amor

  68. apolonoia lopez 3 febrero, 2014 at 12:06 - Reply

    las persanas que opinan que Dios lo perdone es porque no les mato ni les violo a un hijo.Y dime si alguien me pude responder donde estaba Dios en ese momento que el estaba violando,asecinsdo y torturando a esos ninos. Yo estoy suegura que ellos lo gritaban por su ayuda. Y ahora ese mal pararido se quiere esconder en l religion para seguir asindo lo mismo QUE LO MATEN

  69. psico 5 febrero, 2014 at 21:31 - Reply

    No soy nadie para jusgar… Pero me atrevo a analizar y decir “si Era un sociopata y asecino, violador, torturador estando en la sociedad… Como piensan q estando despues d determinado tiempo encerrado, ahora puede salir y ser amigos d todos”… Ps casos se han visto q ahora piede ser peor por estar reprimido…. Colocare un ejemplo un poco Es como si estubieses encerrado por comer postres y despies d unos años t suelten en una repostreria… No me parece q deban soltarlo y si lo hacen, entonces q lo coloquen a vivir por la casa del juez q lo condenó.

  70. Josue Munive 24 marzo, 2014 at 0:25 - Reply

    No seas pendeja Gina no mezclar lo religioso con lo que es real, es un Asesino Serial, es un psicopata, sin sentimientos ni remordimientos, esta tan dañado que nunca va a cambiar, ¿Que dios lo perdone? no mamen!!! mato 190 y tantos niños hijo de su putisima madre, merece que lo castren, que lo torturen, que lo eliminen de la faz de la tierra, no merece vivir, yo no puedo creer que toleren esto, ese no es un ser humano ni se le puede catalogar como persona, yo no haria valido sus derechos ya tanto dolor ha causado, asi que no salgan con que dios lo perdone, ese cabron y tiene ganado el infierno… y hojala lo pague en vida…

  71. kimberly 24 marzo, 2014 at 21:32 - Reply

    la historia de garavito ,el moustro es terrible pero no justificable su actos de violacion contra los menores q era inocentes ademas de crueles torturas y muertes .
    yo opino que el tenia un problema psicologico pero en mi opinion el devio en algun momento de su vida buscar justicia y denunciar los varios actos de violacion por parte de su padre y sus amigos ademas de hacer un porcedimiento psicologico y luego evaluar su pronostico de vida ysi definitivamente ver si no tenia control sobre sus inpulsos si era demaciado fuertes pensar en el suicidio como una opcion asi hubiera salvado a muchos niños de ser sus victimas
    algunos personas en la mayoria de casos son marcados por sus crueles vidas familiares pero yo solo tengo una pregunta
    a caso garavito disfruto esas violaciones repetitivas yo creo que no entoces por que repetir la historia con todos eso menores

  72. gloria renteria 27 marzo, 2014 at 19:01 - Reply

    .no todos hemos tenido una niñez de rosa pero eso no nos da derecho a cometer actos perversos. macabros e inhumanos, en mi experiencia personal mi propio padre abuso sexualmente de mi cuando solo tenia 5 añitos de edad, fue una experiencia que jamas podre olvidar pero eso no me ha hecho una mala persona, ahora que soy madre cuido y protejo a mi hijo y soy demasiado cuidadosa con las personas que se le acercan… padres un Garavito podria estar a la vuelta de la esquina ¡Cuidemos Nuestros Niños y Niñas!

  73. jexzer 11 abril, 2014 at 23:15 - Reply

    que frialdad mas grande de este viejo que d verdad es un monstruo..ojala en la carcel lo piquen en pedasitos para que pague por todo lo que hizo…ojala t mueras viejo hijueputa sadico psicopatico con tu cara de yo no fui y q cristiano….

  74. liliana 5 mayo, 2014 at 16:39 - Reply

    Ese hijo de puta , ya deberían desaparecerlo, hacerle lo mismo a ese hijo de puta, si el puto gobierno no sirve para nada, Dios no lo quiera que le hagan lo mismo a sus hijos y nietos, ya veran que el pueblo mismo tomaran la justicia por sus manos, ya que el gobierno no sirven pa culo, fuera todos los chorizos junto con ese violador de niños, huy que rabia me da con ese hijo de puta que a echo daño a esos niños que ya no está en este mundo, y sus familias.Dios tenga a esos angelitos en la gloria, pero a ese hijo de puta, que le hagan lo mismo lo que él hizo a esos pobres angelitos……

  75. liliana 5 mayo, 2014 at 16:45 - Reply

    A ese hijo de puta ni un vaso de agua, a ese gilipollas violador de niños, uuffff es que si alguien le hace la vuelta, ya los niños , pueden salir a jugar, pero los otros niños ya no están, que Dios me perdone por decir todo esto, pero ese hijo de puta se lo merecen..

  76. alfredo 23 mayo, 2014 at 2:18 - Reply

    Es cierto que nuestra Constitución habla de que el derecho a la vida es inviolable y que no habrá pena de muerte ni tratos crueles e inhumanos, ni mucho menos torturas o secuestros, es claro que esta vil bestia merece la muerte ya que ha violado todos los principios morales y éticos como hombre y ha hecho demasiado mal a la sociedad colombiana causando dolor, crueldad, maldad y terror en nuestro país y que cuentos de rebaja de pena, ya que son homicidios culposos contra niños, no merece salir antes de 100 años porque estoy seguro que aunque diga estar en manos de Dios continuara escribiendo en su libreta roja y azul y cometiendo mucho mas duelo en la sociedad

  77. margaret 8 junio, 2014 at 4:50 - Reply

    debería volver a la vida Pablo Escobar para que lo mandara a mutilar por H.P. jajajaja

  78. Nancy portilla 3 agosto, 2014 at 20:33 - Reply

    La verdad siento miedo a lo que me valla pasar por lo que voy a decir si me apraten mas de la sociadad me lastime pero a mi me paso por haber pensado mucho en un amigo de la infancia tengo miedo de volverme como el .

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