Javed Iqbal – El Carnicero de Pakistán

admin 14 octubre, 2016 5

El peor asesino en serie en la historia de Pakistán: cortaba en pedazos los cuerpos de sus víctimas, de las que abusaba sexualmente antes de asesinarlas, luego depositaba los restos en una tinaja con ácido.

El Carnicero de Pakistán

Dijo que no sentía culpa por  matar a 100 niños, que podía haber matado a 500 y, que si sólo asesinó a 100, fue porque no quiso ir “más allá”. Confesó a los periodistas que había actuado así en protesta por maltratos sufridos a manos de la Policía.

Javed Iqbal fue detenido en diciembre de 1998 después de que en un acto de exhibicionismo enviase una carta a la Policía en la cual confesaba haber estrangulado a un centenar de jóvenes. Además de mofarse de la incapacidad de las autoridades de atraparlo y ponerlo entre rejas, en ella explicaba cómo había cortado en pedazos los cuerpos de sus víctimas, de las que abusaba sexualmente antes de asesinarlas, y luego depositaba los restos en una tinaja con ácido para hacer desaparecer los cadáveres.

Esta carta desencadenó una auténtica caza al asesino, que se prolongó durante un mes y concluyó con la captura de un ingeniero químico de 42 años llamado Javed Iqbal, que se convirtió así en el criminal más buscado en los 53 años de historia independiente de Pakistán, donde son muy raros los casos de asesinatos en serie.

El 30 de diciembre, en otro acto de exhibicionismo típico de este tipo de criminales, Iqbal se había presentado en las oficinas de “The News”, un periódico de la ciudad paquistaní de Lahore. En la redacción de dicho periódico declaró que no sentía remordimientos por haber matado a 100 niños, pero que podría haber matado a 500 y que si sólo asesinó a 100 fue porque no quiso ir “más allá”. Confesó a los periodistas que había actuado así en protesta por los malos tratos que sufrió de las Fuerzas de Seguridad, y que temía por su vida si se entregaba directamente a la Policía, por ese motivo había acudido al periódico local.

Las primeras investigaciones policiales acerca de este caso de desaparición de menores condujeron pronto a la casa que el ingeniero compartía con sus cómplices. Allí se encontraron unas fotografías de 100 niños muertos y las ropas que muchos de ellos llevaban cuando desaparecieron. Asimismo se hallaron los restos de dos cadáveres en una tinaja azul.

Casi todas las víctimas procedían de familias muy pobres o eran mendigos, y en algunos casos habían pasado meses de la desaparición hasta que las familias presentaron las denuncias. La gran mayoría fueron identificadas por sus familias a las que fueron mostradas las fotografías. El presunto asesino afirmó que las fotografías eran tomadas por sus dos cómplices que, según añadió, eran homosexuales, aunque negó que él lo fuera.

Durante el juicio, el ingeniero negó la versión de los hechos relatada en la carta que había enviado a la Policía, y afirmó que había sido detenido por error.

En el bando de la acusación hubo 105 testigos, mientras que ninguno en el de la defensa…La sentencia fue que el asesino debería ser ejecutado en el parque público más popular de la ciudad, de la misma forma en que él ejecutó a sus víctimas…

En el trascurso del mismo un total de 105 testigos de la acusación prestaron declaración ante el tribunal, mientras, la defensa no presentó ninguno.
Al final, la sentencia emitida por el juez de acuerdo con la “Sha’aria”, (tradicional ley islámica) lo ha hallado culpable y ha solicitado el “ojo por ojo y diente por diente”.

La sentencia del tribunal de Lahore es que el asesino deberá ser ejecutado en el parque público más popular de la ciudad de la misma manera que él ejecutó a sus víctimas.

Con 100 niños asesinados por las manos de Iqbal, el juez dictaminó: “Morirá estrangulado delante de los padres de los niños a los que ha matado, y su cuerpo será cortado en cien pedazos que serán depositados en ácido, como usted hizo con los niños”

Uno de los cómplices de Iqbal, Sajid Ahmad, de 17 años, fue también condenado a muerte porque participó en cada uno de los asesinatos. También Mamad Nadeem de 15 años fue hallado culpable de los crímenes de trece de las víctimas y ha sido condenado a 182 años de prisión (14 por cada uno de ellos), al igual que Mamad Sabir, de 13 años, a 63 años de cárcel.

Tras oír la sentencia en una sala abarrotada de público, Iqbal juró por su honor que era inocente, luego firmó el fallo y fue conducido a la prisión.

La sentencia de Iqbal jamás se cumplió, pues la mañana del 08/10/2001 fue encontrado ahorcado en prisión, al parecer con su sábana.

Su abogado defensor, Najeeb Faisal Chuadhry, declaró a la Prensa que pensaba apelar a la sentencia y si fuera necesario llevaría el caso ante el Tribunal Supremo. En este caso, la ejecución se podría demorar durante años.

La sentencia fue criticada duramente por grupos de derechos humanos e incluso por el Concilio de Ideología Islámica, pero la corte de Lahore no dio paso atrás.

Como quiera que sea la sentencia jamás llegó a cumplirse. La mañana de 8 de octubre de 2001, apenas cuatro días antes de que la Sha’aria rindiera su veredicto final, las autoridades de la prisión de Kot Lakhpat hicieron pública la muerte de Javed Iqbal y su cómplice Sajid Ahmad, ambos fueron encontrados en sus celdas ahorcados, al parecer, con sus sábanas.

Las autopsias revelaron que ambos habían sido golpeados y algunas declaraciones de guardias y custodios no parecían ser del todo verdad, pero a fin de cuentas las autoridades dictaminaron “suicidio”.

.

NOTA: El texto ha sido tomado de: http://www.latinoseguridad.com/LatinoSeguridad/Criminales/Javed.shtml

Originally posted 2011-08-24 15:18:10. Republished by Blog Post Promoter

5 Comments »

  1. Sysy 16 diciembre, 2012 at 21:41 - Reply

    Ojala derechos humanos apareciera para defender a las victimas de estos carniceros y no para defenderlos a ellos de la justicia

  2. Gacy 23 enero, 2013 at 0:57 - Reply

    Cien inocentes? Pago sus pecados, pero en la tribuna de Dios

  3. Emi 28 marzo, 2013 at 6:44 - Reply

    En la primera fotografía, el policía de la izquierda se parece mucho a Pablo Escobar XD

  4. Mary 4 septiembre, 2013 at 23:42 - Reply

    Ja! Yo también noté lo del parecido con Pablo Escobar…. Ojalá y en otros países se aplicara también la ley del “Ojo por Ojo, Diente por Diente” a ver si se la piensan 2 veces estos asesinos antes de cometer crímenes semejantes

  5. almafuerte.v8 24 julio, 2014 at 10:48 - Reply

    No tenia ni alma ni corazon……le dieron la condena justa lastima no pudo cumplirse.

Leave A Response »