Jack El Destripador

admin 9 mayo, 2012 27

Cinco crímenes perpetados en Whitechapel hacia 1888, que hoy, por el escaso número de víctimas, hubiesen ocupado pocas líneas en los diarios, mas en su momento revolucionaron Londres y el mundo entero. Sin embargo el caso sigue sin resolverse, por lo cual Jack aún permanece entre los grandes del crimen

El famoso Jack el Destripador

Ha pasado más de un siglo y todavía perdura el misterio. Cinco crímenes perpetuados en Whitechapel hacia 1888, que hoy, por el escaso número de víctimas hubiesen ocupado pocas líneas en los diarios, en su momento revolucionaron Londres y el mundo entero.

Durante cien años, investigadores, detectives, policías y muchos aficionados han tratado de establecer un perfil psicológico que ayudase a determinar la personalidad o el nombre del asesino, pero hasta ahora solo se han podido identificar los nombres de unos posibles sospechosos. Tal vez por ese motivo Jack el Destripador se ha convertido en el asesino en serie más conocido de la historia. Su nombre nos evoca una silueta entre la niebla del Londres Victoriano, una sombra con capa y sombrero negro, que ataca a sus víctimas y desaparece para siempre de la escena del crimen… no en vano se han escrito sobre él cientos de libros, canciones, óperas y películas. Es la perfecta historia de suspense, el gran misterio sin resolver.

.
Las víctimas

En el año 1888, Whitechapel era uno de los peores distritos de todo Londres. En las calles, hombres, mujeres y niños arrastraban una vida de pobreza y delincuencia en la que muchas veces el único alivio era el que podía ofrecerles una botella de alcohol barato. Los callejones oscuros desembocaban en bares mugrientos y burdeles miserables en los que algunas mujeres se ganaban la vida prostituyendo sus cuerpos por unos pocos peniques. Fue precisamente aquí, en el East End londinense, donde tuvo lugar el breve reinado de terror del temido descuartizador que firmaba sus crímenes como “Jack el Destripador”.

Su primer crimen oficial, por así decirlo, el que reconocen todas las crónicas, tuvo lugar el 31 de agosto, aunque en su día se sospechó que por lo menos dos asesinatos anteriores menos publicitados habrían sido también obra suya.

Su primera víctima fue una prostituta cuyo cadáver encontraron tirado en las frías calles de Londres. La mujer, mediante cuchilladas, había sido casi decapitada…

Ese día estaba amaneciendo muy lentamente. Las calles todavía estaban oscuras, y a pesar del frío algún que otro paseante comenzaba a circular por el barrio. Uno de ellos distingue a lo lejos el cuerpo de una mujer tendido en el suelo que a primera vista parecía desmayada, pero cuando se acerca para tratar de ayudarla, ve que unas terribles heridas la habían casi decapitado. Horrorizado, no deja pasar un minuto y avisa al primer policía que hacía su ronda por el barrio, quién acompañado de un médico distingue bajo la luz de una linterna que la muerte le había sido provocada por dos golpes con arma blanca que le habían seccionado la tráquea y el esófago. El cuerpo, todavía caliente en partes, indicaba que el momento del crimen no debía de haber sido de más de media hora antes de haber encontrado el cuerpo. Tras un examen más detallado en la sala de autopsias, descubren además que había sido brutalmente golpeada en la mandíbula inferior izquierda (posiblemente por una persona zurda), y que su abdomen había sido mutilado.

Por lo demás, el asesino no había dejado otras pistas tras de sí, ni testigos, ni el arma homicida. Ninguno de los vecinos oyó nada. La identificación de la víctima no fue tarea fácil, aunque unos días después su padre y su ex marido identifican el cuerpo de una mujer de 42 años, prostituta, llamada Anne Mare Nichols y conocida como Polly.

Polly había estado casada y tenía cinco niños, pero su adicción al alcohol había hecho que su matrimonio se rompiera. Desde entonces, sola, había vivido de sus pobres ingresos de prostituta.

El lunes 6 de agosto, varias semanas antes del primer crimen oficial del Destripador, Marta Tabram, una prostituta de 39 años, había sido hallada muerta con 39 puñaladas; y algunos meses antes, Emma Smith, una prostituta 45 años, había sido agredida salvajemente en la cabeza y le habían introducido un objeto en la vagina. Seguramente estos dos crímenes no tenían nada que ver con nuestro asesino, más que nada porque la firma del Destripador era más ritualista que los simples golpes y puñaladas, pero aún así, el terror ya se había apoderado de las almas de los habitantes del distrito londinense.

Annie Chapman: su cadáver fue hallado cerca de un mercado a las 6 am; el intestino estaba fuera, en un gran charco de sangre

Annie Chapman era una mujer sin hogar propio que vivía en pensiones comunes cuando disponía de dinero para el alojamiento de una noche, y cuando no era así, se dedicaba a vagar por las calles en busca de clientes que le proporcionasen alguna moneda para bebida, refugio y alimento. No siempre había sido así, unos años antes estaba casada y con tres niños, pero todos murieron, unos por enfermedad y otros por accidente. Fue un golpe muy duro, nunca se repuso. Así, en estado de depresión permanente comenzó a beber para sobrellevar su soledad.

Su cuerpo fue hallado mutilado en la calle del Mercado de Spitalfields a las 6 de la mañana, y nadie había ido testigo de los hechos. Su intestino estaba en el suelo entre un gran charco de sangre y una profunda incisión cruzaba su cuello de lado a lado.

Todo parecía indicar que había sido asesinada en ese mismo sitio. No había señales de defensa por parte de la víctima, y lo curioso es que cerca de su cadáver se encontraron un pequeño pañuelo, un peine y un cepillo de dientes, que parecían haber sido colocados en un orden concreto por el asesino.

Según el médico forense que vio el cadáver, el asesino había agarrado a Annie por la barbilla y la había degollado por la espalda de izquierda a derecha, y por la fuerza empleada, posiblemente con la tentativa de decapitarla. Eso le había causado la muerte. Las otras heridas infligidas y las mutilaciones abdominales habían sido realizadas post mortem: el abdomen había sido abierto para extraer la vagina, el útero y la vejiga, que no fueron hallados. Las incisiones eran limpias, como si se tratase del trabajo de un experto en anatomía, o por lo menos el de alguien con los conocimientos anatómicos y la habilidad suficiente para poder abrir el cuerpo y extraer los órganos con mucho cuidado de no dañar otras partes internas. El instrumento utilizado parecía ser un cuchillo estrecho con lámina fina y muy afilada, la clase de cuchillo que utilizaban los cirujanos y los carniceros.

Una señora de nombre Elizabeth Long que se dirigía al mercado esa mañana, pudo aportar un testimonio valioso: a las cinco y media de la madrugada había visto a un hombre conversando con una prostituta que identificó como Annie Chapman. Lamentablemente el hombre estaba de espaldas y no pudo ver su rostro, pero sí distinguió la silueta de un hombre de unos 40 años, elegante, que portaba un sombrero y un abrigo oscuros. La hora de la muerte se estimó entonces entre las cinco y media y las seis de la mañana, hora en la que fue descubierto el cadáver, lo que significaba que el asesino actuaba rápidamente y con gran precisión.

La falta de indicios hacía que la investigación avanzase lentamente. Todo el mundo había relacionado las muertes entre ellas, y a pesar de que la policía se mantenía en el más absoluto de los silencios, los periódicos no dejaban de alimentar cada rumor escuchado, lo que servía para aumentar la cólera y el miedo de los vecinos. Desde Scotland Yard se llegó a ofrecer una gratificación para quien aportase algún dato válido sobre la identidad del asesino, pero lo único que consiguieron fue que los vecinos aprovechasen sus diferencias y se denunciasen entre ellos, deteniendo simplemente a algunos falsos culpables, excéntricos o alcohólicos que aseguraba ser el descuartizador de prostitutas, aunque tras numerosas investigaciones y por el hecho de que todos carecían de habilidades médicas o que tenían coartadas, no tardaban en recuperar la libertad.

El 25 de septiembre, la Agencia Estatal de Noticias recibió una nota en tinta roja firmada por el propio Jack el Destripador cuyo contenido era:

“Querido Jefe, desde hace días oigo que la policía me ha cogido, pero en realidad todavía no me han pescado. No soporto a cierto tipo de mujeres y no dejaré de destriparlas hasta que haya terminado con ellas. El último es un magnífico trabajo, a la dama en cuestión no le dio tiempo a chillar. Me gusta mi trabajo y estoy ansioso de empezar de nuevo, pronto tendrá noticias mías y de mi gracioso jueguecito…”

Firmado: Jack el Destripador, desde el Infierno.

A partir de entonces seguiría escribiendo cartas y poemas destinados al jefe de la policía londinense jactándose de su habilidad para escabullirse en la oscuridad de las calles y evitar ser atrapado por la multitud que le perseguía, o haciendo alarde de la perfección de sus crímenes y anticipando otros nuevos ataques, siempre seguro de sí.

El domingo 30 de septiembre, se descubría otro cadáver en la calle Berner sobre la una de la mañana. Tras pedir ayuda a la policía, vieron que se trataba de una mujer, cuyas faldas habían sido levantadas por encima de sus rodillas. Un forense llegó a la escena del crimen con su ayudante un cuarto de hora más tarde. Entre los dos detallaron sus conclusiones de la exploración: “La difunta yace sobre su lado izquierdo, su cara mira hacia la pared derecha. Sus piernas han sido separadas, y algunos miembros están todavía calientes. La mano derecha está abierta sobre el pecho y cubierta de sangre, y la izquierda está parcialmente cerrada sobre el suelo. El aspecto de la cara era bastante apacible, la boca ligeramente abierta. En el cuello hay una larga incisión que comienza sobre el lado izquierdo, 2 ½ pulgadas por debajo del ángulo de la mandíbula casi en línea recta, seccionando la tráquea completamente en dos, y terminándose sobre el lado contrario… “

El asesino no se había ensañado tanto esta vez como en las anteriores. Posiblemente había sido interrumpido mientras la degollaba y hubiese huido antes de completar su ritual.

La joven prostituta fue identificada como Elizabeth Stride, de origen sueco, que había venido a Inglaterra para ganarse la vida tras el fallecimiento de su marido y sus dos hijos en un accidente marítimo.

Kate Eddowes era una pobre mujer que se había prostituido después de huir por los malos tratos de su marido. Jack la mató sin piedad alguna.

Esta vez, varios testigos declararon haberla visto momentos antes de su muerte acompañada por un hombre de unos treinta años con pelo y bigote negros, vestido con un abrigo negro y un sombrero alto, que portaba un bulto, como un maletín.

Mientras la policía se enfrentaba al hallazgo de este nuevo cadáver, a pocas calles allí un guarda nocturno descubría el cuerpo de otra víctima degollada. Su abdomen había sido abierto y los intestinos se encontraban en el suelo, además tenía varias heridas por todo el cuerpo. Los miembros estaban todavía calientes, la data de la muerte no debía ser de más de media hora desde el descubrimiento del cadáver.

No había otros indicios más que un escrito con tiza blanca sobre una pared que decía: “No hay porqué culpar a los judíos”, supuestamente obra del asesino. Antes de que la inscripción pudiese ser fotografiada, el Comisario de la Policía londinense Charles Warren ordenó que fuese borrada, según él porque se trataba de una falsa pista del criminal tratando de culpabilizar a la comunidad judía, y si algún londinense lo leía, podía provocar una revuelta contra ellos.

La víctima era Kate Eddowes, quien como las demás, tenía por oficio el de la prostitución y como afición, la bebida. Sus padres habían muerto cuando ella era joven y a los 16 años se fue a vivir con un hombre, con quién tendría tres hijos. Los malos tratos por parte de éste obligaron a que se fuera de casa, y su adicción al alcohol la obligó a alquilar su cuerpo en las calles.

Como en las muertes de Polly Nichols y Annie Chapman, la garganta de Kate había sido degollada de izquierda a derecha, le habían seccionado el vientre y extraído algunos órganos, entre ellos uno de los riñones.

Después de esto, las cosas parecieron volver a la normalidad en Whitechapel. No hubo ningún otro asesinato durante un mes y las prostitutas regresaron a las calles más tranquilas. Desgraciadamente, la paz duró poco, pues el 9 de noviembre, otra mujer apareció salvajemente asesinada.

Mary Kelly era una bella joven que se prostituía para mantenerse a ella y al vividor de su pareja; Jack “la castigó” al quitarle órganos y destrozarla a cuchilladas…

Se trataba de Mary Kelly, una atractiva joven de 21 años que se dedicaba a la prostitución para poder mantenerse a ella misma y a su pareja, que se encontraba sin trabajo.

Esa mañana, el locatario subió a la habitación de Mary para cobrar el alquiler mensual, pero nadie contestó a su llamada. Decidió abrir la puerta él mismo, horrorizándose por lo que descubrió…

Sin duda era el crimen más violento de Jack el Destripador. El cadáver estaba tumbado sobre la cama con múltiples heridas de arma blanca, completamente mutilado y con la arteria carótida seccionada. La ferocidad de este asesinato asombró a los cirujanos veteranos de policía. El médico forense necesitó varias páginas para redactar el informe de las lesiones y órganos extraídos.

Este asesinato creó el pánico absoluto en el barrio, haciendo estallar episodios esporádicos de violencia en la muchedumbre. La actividad policial era frenética, cada rincón fue registrado, cada sospechoso detenido e interrogado a fondo, pero no por eso la policía dejaba de ser duramente criticada. Nunca más se volvió a saber del asesino. No hubo más cartas ni más crímenes, parecía que Jack el Destripador hubiese abandonado la escena del crimen para siempre, y finalmente el caso fue cerrado en 1892, el mismo año en que el Inspector encargado del caso se retiró.

Tras matar a Mary Kelly, Jack El Destripador quedó satisfecho y cerró su corta pero brillante carrera criminal, burlándose de la Policía pues el caso jamás fue resuelto. Jack desapareció en la niebla del Londres Victoriano, envestido en una gloria criminal que todavía hoy perdura…

Lo cierto es que nadie puede saber si ésta es la verdadera historia o si es otro de los relatos que inspira este terrible personaje. Lo único que hoy en día tenemos claro es que no se trataba de un delincuente cualquiera. Sus hechos demuestran que era una persona con gran inteligencia y tal vez una educación superior a la población de Withechapel, incluso puede que fuese alguien de clase alta. Tal vez tuviese un trastorno de la sexualidad o un trastorno mental que le provocase esa compulsividad y obsesión a la hora de cometer los crímenes. Su afán de reconocimiento y el hecho que resaltase con las cartas enviadas a la prensa su inteligencia, demuestra que también era una persona insegura y llena de complejos. Pero mientras Scotland Yard mantenga sus archivos en el más absoluto secreto, otros autores seguirán suscitando sospechosos que mantengan la leyenda del Destripador viva.

 

NOTA: El autor del texto es Pili Abeijon

27 Comments »

  1. Matias_XD 4 octubre, 2012 at 21:57 - Reply

    Hoy por hoy todos se preguntan: ¿Quién carajo fue?…

  2. b bxhcglkas 5 octubre, 2012 at 23:49 - Reply

    Yo amo a este Hombreee!!!! ♥♥

  3. mervdes 17 octubre, 2012 at 21:54 - Reply

    Wowo que letenda mas padre y lo peor fue que casi mato puras mujeres pero a la vez que padre aver vivido en esos tiempos casi como los de hoy en dia que hay muchas matanzas todo por los ztzs y los narco a los cual yo respeto muxxxooooo

    • carlos 23 noviembre, 2012 at 20:23 - Reply

      ¿Respetar a un narco? respeta la vida!!!

  4. Tiquitoc 24 octubre, 2012 at 5:04 - Reply

    Sin lugar a dudas, el más grande de todos los asesinos en serie de la historia.

    Un verdadero asesino supremo, es aquel que es capaz de dejar absorta a la policía por siglos, algo que es muy difícil de conseguir.

    Siempre iimtado, jamás igualado, sin duda, su leyenda será eterna…

  5. Andres 23 noviembre, 2012 at 19:31 - Reply

    Una leyenda que no tendrá fin y seguirá viva mientras permanezca el misterio. Obviamente no se justifica su forma de asesinar pero burló a la policía y de hecho lo sigue haciendo porque no se descubrió nunca quién fue.

  6. Leon Kennedy 19 diciembre, 2012 at 1:33 - Reply

    Admiro a este hombre, su forma de burlar a la policía y mantener una leyenda durante un siglo es digno de admiración, sus asesinatos me han inspirado bastante y su increíble manera de escribir, tan propia de un asesino es en verdad perfecta. Realmente viendo este archivo me han aparecido sospechas en mi mente… Si su manera de cortar era tan precisa, y sobre todo, elegante¿Por qué no interrogaron a los cirujanos de la policía? Por ”estar del lado de la policía” uno jamas sospecharía de ellos. Era un tipo de cuartada perfecta…

    • Legen.. ESPERA.. Dario. 18 julio, 2013 at 16:36 - Reply

      Te han inspirado sus asesinatos? No se si preocuparme o alegrarme por eso.

  7. haydee 4 enero, 2013 at 23:33 - Reply

    Quién fue..?? Sinceramente admiro a este tipo: por más crímenes que haya cometido, los cometió bien porque la Policia nunca pudo atraparlo; es un genio.. Su lista seguirá…

  8. viaan 8 febrero, 2013 at 22:55 - Reply

    Que gran hombre a pesar de lo que hiso

  9. rnpa 19 febrero, 2013 at 23:02 - Reply

    Yo tengo todavía una sola duda si en ese tiempo y lugar estaba la policía mas incompetente del mundo o el mejor asesino del mundo….porque los crímenes ya eran predecibles ya que siempre atacaba a prostitutas…

  10. kimbollo 1 junio, 2013 at 1:46 - Reply

    amo a este hombre o bueno…..a su mente inteligente

  11. dario 30 junio, 2013 at 14:20 - Reply

    No hay otro como él y tampoco lo habrá

    • Faer 12 julio, 2013 at 1:21 - Reply

      Bueno,a Zodiac no lo atraparon.

  12. Fabiola GR 2 agosto, 2013 at 21:05 - Reply

    como pueden decir que aman a este hombre?
    como pueden amar a un enfermo mental sin sentimientos osea se imaginan que hubiese matado a sus madres o a sus hermanas a sus novias? Lo seguirian amando vaya! estamos jodidos esta sociedad da asco & dan miedo.

  13. Desconocido 7 agosto, 2013 at 15:46 - Reply

    Fabiola GR, si tanto asco te dan para que entras a este tipo de páginas y aparte les los comentarios. Y si conocieras algo de psicología sabrías porque lo admiran

  14. Haru 15 agosto, 2013 at 4:26 - Reply

    Amo a este hombre, soy su fiel admiradora a pesar de que tal vez ya esté muerto, si que debe estar gozando su vida… Dicen por ahí que pudo haber sido un Doctor o Cirujano ~

    • galilea 21 agosto, 2013 at 22:33 - Reply

      Pues yo le quitaria el tal vez si tenemos en cuenta que sus crimenes fueron hace 125 años y para ese entonces se decia que tendria entre 30 y 40 saca tus cuentas y ve si hay gente de esas edades hoy dia

  15. ANIBAL 5 septiembre, 2013 at 23:00 - Reply

    Por alguna razón se vuelven leyenda estos asesinos, Jack fue muy metódico y casi estoy seguro que era cirujano, cuando ven una película donde un reo trata de fugarse..¡todos queremos que se fugue! no preguntamos qué hizo. Cierto que apasionan estos asesinos que se burlan de la Policía, cuando no los atrapan son leyendas. Así es la vida.

  16. Yo 16 septiembre, 2013 at 16:26 - Reply

    Jack the Ripper, no puedo evitar compararlo con la novela escrita en 1886, El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Probablemente Jack, fue influenciado por esta novela, ya que sus crímenes fueron perpetrados en 1888, y su relación a la faceta de Dr Jekyll (Un cirujano, de clase alta con inteligencia y parte activa de la sociedad) y Mr Hyde (Era la misma persona conocida como Dr Jekyll, en su dualidad de personalidad conocida como Mr Hyde, era un asesino en serie despiadado) era bastante cercana.

  17. intocable 5 octubre, 2013 at 1:08 - Reply

    la verdad es que la incompetencia policial fue tal que colaboro con los asesinatos, ya el asesino tenia un patron de asesinato 1.- asesinaba prostitutas 2.-asesinaba en horas de la madrugada, 3.- era un hombre con amplios conocimientos en medicina y biologia, 4.- era un hombre derecho ya que las degollaciones las hacia de izquierda a derecha, 5.- era un hombre joven entre 30 y 45 años, 6.- era nercicista

  18. la naruto713 27 octubre, 2013 at 18:03 - Reply

    Increíble es extraordinario que jamás lo encontraran, aun así me encantó 🙂

  19. Milu 20 noviembre, 2013 at 17:59 - Reply

    Realmente hay dos versiones de por que nunca lo atraparon:
    La primera fue que el hombre era un distinguido doctor de origen latino, el cual era argentino, esta historia es descrita en el libro “antología del crimen”, con los casos mas sorprendentes de Scotland Yard; donde el asesino huyo de Londres el mismo dia que asesino a Mary Kelly

    La segunda relataba la historia de un noble británico, el cual sufría el complejo de Edipo, y buscaba en las prostitutas saciar los deseos que tenia hacia su madre; de las cuales contrajo una enfermedad venérea y por eso su odio a estas; pero por el simple hecho de ser un noble jamas fue atrapado, aunque falleció a causa de una enfermedad degenerativa

  20. sin anestesia 16 diciembre, 2013 at 13:39 - Reply

    No sé si debe ser muy admirado, está bien, es uno de los más conocidos, inteligente y diseccionaba personas con sumo conocimiento. Bien, perfecto, pero hay que tener en cuenta que no existía la comprobación del adn, y no se sabía mucho sobre las huellas dactilares… ventajas que lo ayudó a no ser atrapado.
    De él, se podría admirar su capacidad de insensibilidad, amoralidad, y falta de ética.
    Es uno de los asesinos más misteriosos, Zodiaco, se habrá guiado por Jack, pero lamentablemente, Zodiaco no compartía la pasión por turturar a sus víctimas… si Zodiaco hubiera descuartizado, habría sido una combinación alucinante, perfecta.
    En cuanto a Jack, es una lástima que en este artículo no describan mucho sobre las mutilaciones que proporcionaba a sus víctimas.
    Una persona totalmente arrogante y orgulloso por lo que hacía, que todos sabemos que eso significa que era inseguro sobre sí mismo.
    Una lástima que no asesinara mas que a 5 personas… Me parece raro, porque los asesinos en serie no tienen cura, y no pueden parar de matar, es un vicio ¿No consideran la posibilidad de que haya muerto? Es esa época era propicio de enfermar…
    Es sólo una posibilidad.
    El culpable llevó su secreto a la tumba… ¿Quién sabe? Pudo haber sido un cirujano (demasiado obvio) un carnicero (probablemente) ¿Y por qué no un policía?…

  21. Are 18 febrero, 2014 at 18:33 - Reply

    No creo que sea un asesino digno de admirar, le han dado mas credito del que merece. La incompetencia de la policia y la falta de tecnologia en esa época fue todo lo que ayudó a que sus pocos crimenes quedaran impunes. Siendo de madrugada y usando un atuendo completamente oscuro es muy fácil poder perderse en la oscuridad, tampoco se necesita gran inteligencia para saber en que partes cortar para poder matar a una persona, el solo era un loco como la mayoria el cual seguro murió por alguna enfermedad

  22. abberline 26 marzo, 2014 at 11:17 - Reply

    Para nada admiro a este miserable que mataba a pobres infelices,pero es curioso que dejara de matar de buenas a primeras,¿es posible que la policia de la epoca estuviera acercandose a él?,¿no es raro que que con asesinatos en plena calle,aunque fuera a altas horas de la madrugada nadie viera nada?,esta claro que erá muy inteligente,y que tenía conocimientos de anatomía,yo creo que erá tan inteligente,que supo parar a tiempo.lo que nunca entendí,es porque Scotland Yard nunca hizo ni ha hecho publicos los archivos del caso,yo creo que con los avances que hay hoy en dia en criminologia se tendría un perfil claro de quien era,incluso podría ser uno de los sospechosos interrogados por la policía,es mas,dada sú personalidad narcisista estoy seguro que alguno de los asesinatos estuvo observando las pesquisas de la policía entre la muchedumbre.

Leave A Response »