Ed Gein – El Carnicero de Plainfield

admin 21 marzo, 2012 18

Bajo la apariencia apacible y tímida de Eddie Gein se escondía un cruel psicópata que practicaba el canibalismo, la necrofilia y la elaboración de máscaras y muebles con piel humana de sus víctimas o de cadáveres cuyas tumbas profanaba…

El Carnicero de Plainfield

Aparentemente era un hombre inofensivo… pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis.

Ed era un hombre tímido y excéntrico que a veces reía nerviosamente sin razón aparente; pero esta solo era la máscara de aquel monstruo que convirtió su granja en una verdadera carnicería humana.

En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en “La Taberna de los Hogan” a echar un trago en esa fría tarde de invierno, cuando de pronto descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria, Mary Hogan, había desaparecido.

El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.

Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.

Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica.

Tras desaparecer Mary Hogan (arriba), un conocido le dijo a Ed que si él le hubiese hablado de sus sentimientos (la miraba mucho), probablemente ella estaría cocinando en su granja, a lo que Ed respondió: “No está desaparecida. Ahora mismo están la granja”. Y sí, allí estaba: pero muerta…

El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él porque a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber qué decir.

En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local, absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza. Supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: “No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja”. El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él…

Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de una mujer austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos.

Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, era incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.

Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así fue durante treinta y nueve años hasta que la mujer murió víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía.

Esto (arriba) encontró la Policía en la granja de Ed. Luego se descubrió una silla forrada con piel humana, al igual que pantallas de lámparas y papeleras. Incluso se halló un chaleco de piel humana y un cinturón cubierto de pezones.

La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo… el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.

Dos oficiales de la Policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago. El  cadáver colgaba del techo.

Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.

El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.

No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa…

Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.

Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.

Ed Gein tenía una colección de nueve máscaras hechas con rostros humanos reales. La de arriba era una de ellas.

Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.

Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.

La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada… la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la Policía después de su detención que, después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.

Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la Policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías).

Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.

Debido a que los examinadores determinaron que Ed no estaba cuerdo, no se le sentenció a muerte sino que se le recluyó en una unidad psiquiátrica, donde finalmente murió de insuficiencia respiratoria en 1984.

El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue clausurada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: “¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!”

Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.

El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la Criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo y puede que necrofilia, integraban su personalidad.

Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia, se hizo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.

Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de “Complejo de Edipo”, que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.

Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre…

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FUENTE: http://elultimosello.iespana.es

18 Comments »

  1. ruben norbin vela carlos 5 octubre, 2012 at 21:55 - Reply

    al parecer sobre la vida infeliz de este asesino conocido como el carnicero de planfield ,es mi deber comentar acerca de este personaje por mi condicion de educador lo tengo que decir,la familia es el nucleo central de toda una sociedad,si ese nucleo esta resquebrajado,no me ha de extrañar que se creen estos moustrosos personajes,si la madre de este individuo no hubiera estado tan enajenada mentalmente,no hubiera porque lamentarnos de tanta s muertes que ocasiono esta persona causado por sus spicoticos pensamientos,confundido mentalmente,en la familia los padres son los pilares de la formacion de sus hijos,donde tiene que educarlos en valores de orden superior,formarlos en un ambiente de amor,cariño y respeto entre sus integrantes y tambien asia su projimo,padres muy atentos con la educacion de sus hijos esta en sus manos el que no se conviertan en personas depravadas,homicidas y violadores.saludos desde el peru y cuidemos de nuestra juventud amigos saludos.

    • Lucas 3 septiembre, 2013 at 23:39 - Reply

      Tengo entendido (y no soy un experto) que también hay un factor genético. No todo humano reaccionaria igual en las mismas circunstancias (aunque esto no sea demostrable). Además, los padres tienen culpa de lo que han hecho (si han maltratado, abandonado o simplemente malcriado a sus hijos). De las muertes, violaciones, canibalismo, necrofilia y tortura tiene la culpa el asesino en serie y sólo el.

  2. alejandro 23 octubre, 2012 at 19:16 - Reply

    la mente nos asombra dia a dia y el estaba en manos de un ser supremo ,todos tenemos estos lados oscuros en nuestras mentes , algunos se animan a mostrarlos y otros los llevan hasta la tumba ……………

  3. Camila 15 noviembre, 2012 at 20:28 - Reply

    ¿En que linea se define la locura?

  4. ariel 2 enero, 2013 at 14:51 - Reply

    Todos cuando somos chicos se nos cruzó matar a alguien: a la maestra porque no nos aprobó, a nuestra madre por un regaño que nos hizo, a nuestro hermano por algo que nos quitó, pero muchas veces eso es solo un pensamiento y muere ahí, quien no haya tenido un hogar “normal” o haya vivido en condiciones de mucho maltrato, todo esto suma y puede llegar a hacer cosas inpensables, la verdad que uno no termina de entender qué le pasa por la cabeza a estas personas para cometer tales atrocidades y no sentir pesar. Pronto Dios traerá el fin de todas estas personas malas que solamente hacen daño a personas buenas.

  5. lili 3 enero, 2013 at 1:52 - Reply

    Cinturón de pezones! , lo ultimo en moda xD

  6. escye 18 enero, 2013 at 16:16 - Reply

    Yo pienso que estos humanos solo muestran la realidad, además, profesor, este Ed. solo asesinó a dos personas, el resto solo fueron extraídos de tumbas. Yo pienso que en realidad todo asesino busca algo en que justificar sus hechos. Al no poder explicar lo que realmente querían hacer, terminan haciendo cosas como estas. No puedo decir que horrorosas o terribles son, porque al fin y el cabo es un arte gótico propio de Ed. JAJAJA y creo que bien propio de Ed. Lo único que nos resta es poder discernir sobre lo que en el inicio de la Biblia cristiana dice sobre el libre albedrío. Quedan interrogantes ¿??????? Muchos de los que realmente quería el Creador, si es verdad que existe.

  7. viaan 8 febrero, 2013 at 22:44 - Reply

    Que cosas horribles pero interesantes……..

  8. Fredy 26 abril, 2013 at 4:44 - Reply

    Valla, que cosas pasan en este mundo …por si no saben, la película la Masacre de Texas se hizo en base a la vida de este Ed Gein, aunque en la película lo muestran un poco más sádico y asesino

  9. luna 19 junio, 2013 at 23:48 - Reply

    Es increible que el ser humano sea capaz de tales atrocidades, increible el nivel de maldad que puede existir en una persona…

  10. zepillo 28 junio, 2013 at 21:21 - Reply

    de hecho la pelicula de la masacre en texas es la vida de ed gein y la verdad si da miedo la historia

  11. Daniela 21 julio, 2013 at 21:08 - Reply

    Me recuerda al asesino de la masacre de texas, que tmb hacia eso y tenía una madre fanática de la religión. Que enfermo que era este señor, esta es la maldad pura de un psicópata!!!

  12. Tito Moreno 5 agosto, 2013 at 16:01 - Reply

    Considero que la causa de locura de Gein era su madre y que si ella no hubiese muerto jamás hubiera cometido crímenes repugnantes.

  13. Peccavimus the Ripper 29 enero, 2014 at 22:45 - Reply

    Una cosa, si solo tiene una muerte a su cargo y lo demás solo son rituales siniestros con cadáveres robados, este hombre no es un asesino en serie, puesto que para ello hay que matar como mínimo a tres personas. Corríjanme si me equivoco, ya se que es un asesino atroz, pero no un asesino en serie.

  14. roja 5 marzo, 2014 at 17:24 - Reply

    noo tal ves hubiese matado a su madre no lo crees

  15. Itm 29 mayo, 2014 at 6:25 - Reply

    Ya veo de donde salio la idea para el libro y la pelicula “El silencio de los corderos” tambien conocida como el “El silencio de los inocentes”; puff!

  16. Virginia 30 mayo, 2014 at 18:04 - Reply

    Me pareció muy bueno el comentario de Rubén Norbin Vela Carlos. Opino igual. Pero igual, hay casos aislados de niños que crecieron en el seno de una familia amorosa pero se transformaron radicalmente para mal. Será algo genético, como dice Lucas?

  17. almafuerte.v8 16 julio, 2014 at 8:31 - Reply

    Una reaccion extraña d un asesino…no solo coleccionaba cadaveres q el mataba sino q profanaba tumbas y el echo d utilizar partes dl cuerpo para hacer “arte” y convivir con estos lo convierte en la persona mas repugnante y en la mente mas extraña q pueda yegar a tener el ser humano.

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