Dorancel Vargas – El Comegente

admin 1 diciembre, 2010 18

Dorancel Vargas se considera el primer asesino en serie de Venezuela, este demente caníbal se estima que pudo asesinar al menos a 40 víctimas. Pero con la muerte no acababa todo: las cocinaba y se las comía, incluso invitando a otras personas a degustar su carne.

¿El primer asesino serial de Venezuela?

Siendo Caracas la capital del asesinato mundial, no se sabe a ciencia cierta si Dorancel (arriba) fue realmente el primer asesino serial de Venezuela o simplemente el primer asesino serial conocido de Venezuela

En la década del 90, Venezuela se estremeció ante la presencia de un demente que se comía a sus víctimas. Rápidamente popularizado por la Prensa, ya que era el primer asesino serial de la nación, Dorancel Vargas Gómez, que pasó de un simple vagabundo a convertirse en un monstruo, es conocido hasta el día de hoy como “El Comegente” o “El Hannibal Lecter de Los Andes”. Cabe resaltar que, debido a un error tipográfico de la Prensa, su nombre fue cambiado a Dorángel.

Considerar a Dorancel como el primer asesino en serie de Venezuela es muy precipitado cuando en el año 2009 se produjeron 16.094 homicidios en Venezuela, 2.897 en Caracas, la que se considera la capital del asesinato mundial. Según estas cifras mueren asesinadas dos personas a la hora. Probablemente amparados en estas alarmantes cifras existan otros asesinos en serie que, gracias a la ineficacia de las fuerzas policiales, pueden asesinar sin ser descubiertos. Así, Dorángel sería simplemente el primer asesino serial conocido de Venezuela, aunque no necesariamente el primer asesino serial en términos absolutos.

.
Un macabro descubrimiento gastronómico

Dorancel Vargas Gómez nació en la región de Caño Zancudo del Estado de Mérida, Venezuela, el 14 de mayo de 1957, proveniente de una familia dedicada a la agricultura. Los escasos recursos económicos de su hogar lo obligaron a dejar los estudios cuando cursaba los últimos años de la escuela primaria. A raíz de esto, cambió sus actividades de granjero por la vida de ladrón. Durante ese tiempo fue encarcelado por delitos menores como robo de gallinas y ganado. Sin embargo su primera detención de gravedad no fue hasta años después.

En 1995 Dorancel fue internado en el Instituto de Rehabilitación Psiquiátrica de Peribeca (arriba) tras la denuncia del amigo de una de sus comidas humanas. Tras 2 años lo libraron pensando que no era peligroso, pero se equivocaron pues lo primero que hizo fue comerse a su denunciante…

En 1995 fue arrestado gracias a la denuncia de Antonio López Guerrero, un amigo de Cruz Baltazar Moreno, quien sirvió de almuerzo a Vargas, y de quien solo sobraron sus pies y manos. Tras ser detenido, Vargas fue internado en el Instituto de Rehabilitación Psiquiátrica de Peribeca. Después de 2 años de tratamiento fue liberado una vez que la evaluación psicológica confirmó que no era una amenaza. No obstante Dorancel no recibió ningún tratamiento para su enfermedad mental, y su familia no pudo prestarle el apoyo necesario. Así, El Comegente huyó de su casa para visitar a la persona que lo denunció, Antonio López. Después de comérselo se trasladó a la ciudad de San Cristóbal en el Estado de Táchira, donde aparentemente llevó una vida normal como vagabundo.

Al vivir en las calles mendigando, la Policía pronto perdió su rastro, y Dorancel pasaba sus días merodeando por los márgenes del río Torbes, como también en las cercanías del parque 12 de Febrero con su compañero de celda, Manuel.

Al parecer el comegente construyó una rústica casa en un rancho abandonado, lugar donde se dedicó a sazonar a sus víctimas, aunque prefería dormir en un estrecho túnel bajo el puente Libertador. Es en este sector donde Dorancel hace amistad con los pueblerinos del área. Su siguiente víctima fue Manuel, su amigo y compañero de la cárcel, a quien cocinó en deliciosas empanadas, de acuerdo al testimonio de las personas que lo comieron sin saberlo. Cuando los oficiales le preguntaron por qué lo mató, Dorancel respondió: “como era tan buena persona seguro tenía que estar bien sabroso”. A partir de noviembre de 1998 el “Hannibal Lecter de los Andes” comenzó a matar personas cada semana.

.
El cazador caníbal: fechorías y captura

Dorancel permanecía cerca de la orilla del río Torbes, donde cazaba obreros y deportistas que habitaban o trabajaban en el sector. Cuando sus víctimas estaban desprevenidas, el Comegente los atacaba con un tubo metálico de más de un metro de largo.

Dorancel proseguía a descuartizarlos bajo el puente Libertador, guardaba las partes que él se comía y tiraba las manos, pies y cabezas en el monte, camino a la granja abandonada donde los cocinaba. Los familiares de las víctimas pronto fueron a la policía para denunciar a los desaparecidos, pero los oficiales no pudieron hallar relación entre las víctimas, excepto que muchos de ellos eran hombres adultos.

Dorancel permanecía cerca de la orilla del río Torbes, donde con un tubo metálico cazaba obreros y deportistas que habitaban o trabajaban en el sector.  Después los descuartizaba bajo el Puente Libertador (arriba), guardaba las partes que él se comía y tiraba las manos, pies y cabezas en el monte, camino a la granja abandonada donde los cocinaba.

Debido a su pobreza, el Comegente no contaba con una nevera para guardar la carne, por lo que mataba a 2 personas por semana para no padecer hambre. Pronto la Policía local fue asediada con reportes y denuncias de familiares y amigos de los desaparecidos. Los oficiales comenzaron a sospechar de los indigentes del sector. Cuando descubrieron la presencia de Dorancel en la región próxima, éste se convirtió en el principal sospechoso por sus antecedentes penales y mentales.

El 12 de febrero de 1999, dos jóvenes denunciaron el hallazgo de ollas con restos humanos (arriba) en el parque 12 de Febrero. Después, oficiales hallaron restos de manos, pies y cabezas, acrecentando la lista de muertos con 6 cadáveres más…

El 12 de febrero de 1999, un miembro de la Defensa Civil atendió una llamada de emergencia hecha por dos jóvenes que decían haber encontrado ollas con restos humanos en el parque 12 de Febrero. Los oficiales acudieron rápidamente al sector y hallaron restos de manos, pies y cabezas, acrecentando la lista de muertos con 6 cadáveres más. Debido al estado de descomposición los miembros fueron trasladados de inmediato a la morgue del cementerio Municipal

Los investigadores especulaban teorías sobre los cuerpos, creyendo al principio que habían sido liquidados por ajustes de cuentas entre narcotraficantes. También se pensaba que era el ritual de alguna secta satánica. Finalmente los datos se unieron a los reportes de personas desaparecidas desde noviembre de 1998 y pronto se dieron cuenta de que estaban tratando con un asesino en serie.

La Policía empezó a rastrear las cercanías del puente en busca de más cuerpos y así se tropezaron con el rancho de un demente. Tras investigarlo descubrieron varios objetos, ropas, libros, cuadernos y documentos cuyo origen el dueño de la granja no pudo justificar. Cuando revisaron la cocina de la pequeña choza, encontraron en los recipientes carne y vísceras de personas preparadas para el consumo, además se tropezaron con 3 cabezas humanas, también varias manos y pies. Su propietario, Dorancel Vargas Gómez, fue arrestado y escoltado por el Cuerpo Técnico de la Policía Judicial y la Policía Montada, quienes lo trasladaron a la comisaría más cercana donde fue interrogado. Para sorpresa del sargento Gumersindo Chacón, el comegente narró sin remordimiento todas sus fechorías.

.
Humanos a la carta: el menú de los horrores

Dorancel confesó: “Cuando más apuraba el hambre, hacía una sopita con ellos”. También aclaró que prefería comer hombres pues: “son más sabrosos, saben recio como cochino salado, como jamón …[…]… las mujeres son dulces, es como comer flores y te dejan el estomago flojo, como si no hubieses comido”

En la comisaría Dorancel Vargas, de 42 años, confesó que tras vivir bajo el puente por 11 años, se alimentó de personas que descuartizaba para después cocinarlas en rústicas ollas. “El Hannibal Lecter de los Andes” aseguró haberse comido a 10 personas en un periodo de 2 años, sin embargo la lista de personas desaparecidas y los restos encontrados sugieren que el número puede ascender hasta 40 víctimas. Gracias a la evaluación psiquiátrica realizada, se descubrió que este asesino en serie llevó a cabo sus atroces actos debido a su enfermedad mental. Demostró tener preferencias para sus víctimas, las cuales eran hombres entre 30 y 40 años, pero casi nunca comía mujeres, y nunca se supo de que devorara niños.

Durante la declaración de sus actividades a la Policía, el comegente dio todos los detalles de su modus operandi. Tras dejar inconscientes a sus víctimas Dorancel les cortaba la cabeza, pies, manos y genitales externos, pero también dijo: “Cuando más apuraba el hambre, hacía una sopita con ellos”

El comegente afirmó que le gustaba más alimentarse de hombres diciendo: “estos son más sabrosos, saben recio como cochino salado, como jamón, da gusto comer un buen macho, las mujeres son dulces, es como comer flores y te dejan el estomago flojo, como si no hubieses comido”. Estupefactos, los oficiales continuaron escuchando el testimonio del caníbal, quien explicó que los hombres delgados tenían mejor sabor que las mujeres y que lo más delicioso se encontraba en la zona del vientre, carne que cocinaba con hierbas exóticas. El demente caníbal dijo que con la lengua se puede hacer un guisado muy bueno y que los ojos son buenos ingredientes para hacer una sopa. El escritor Sinar Alvarado descubrió que Dorancel era atormentado por lo que él llamaba “espíritus” que no lo dejan dormir e incluso vienen a molestarlo.

Dorancel declaró con orgullo: “No me arrepiento de nada, como dice la Iglesia, yo compartí mi pan con el prójimo y muchos me alabaron por el relleno de mis empanadas”.

Cuando los oficiales le preguntaron por qué se comió a la gente, Dorancel respondió: “No me arrepiento de nada, como dice la Iglesia, yo compartí mi pan con el prójimo y muchos me alabaron por el relleno de mis empanadas. Por necesidad me he metido en esta vaina. No me arrepiento, al contrario, me alegro porque me gusta la carne. Lo único que no me da apetito son las cabezas, manos y pies de los seres humanos, pero me los comía en una sopita cuando me daba hambre”. Pronto la prensa hizo un espectáculo sobre el comegente, es así que Sinar Alvarado escribió un libro sobre la vida del asesino: “Retrato de un caníbal”. En el 2004 se entrevistó con el comegente, éste le preguntó: “¿Usted ha comido peras?, es igual, claro que como gente, cualquiera puede hacerlo, pero hay que lavarla bien y condimentarla bastante para evitar el contagio de enfermedades… y sólo me como las partes con músculos, particularmente los muslos y las pantorrillas”.

Finalmente los habitantes del sector exigieron a la comisaría que trasladen al comegente a San Cristóbal, la capital del Estado. Pero los convictos de la cárcel de Santa Ana protestaron tanto como los enfermos mentales del Centro de Rehabilitación Mental de Peribeca, quienes no estaban tan dementes para querer compartir el espacio con un caníbal.

Hoy en día Dorancel Vargas Gómez (arriba, tal y como luce actualmente) permanece encerrado en una celda de la Dirección de Seguridad y Orden Público del Estado de Táchira, donde pasa los días fumando e imaginándose suculentas recetas…

Hoy en día Dorancel Vargas Gómez permanece encerrado en una celda de la Dirección de Seguridad y Orden Público del Estado de Táchira, donde pasa los días fumando e imaginándose suculentas recetas. El autor de la novela ganó el Premio de Periodismo de Investigación en el 2005, por su reportaje para la revista “El Gatopardo”. La Policía teme que aparezcan imitadores del Comegente, y están atentos a crímenes de la misma índole.

.

FUENTES: 12

ANEXO: Una entrevista a Dorancel Vargas

18 Comments »

  1. Rafael 17 noviembre, 2012 at 20:36 - Reply

    Excelente artículo, pero es Dorangel. Con ge. 🙂

  2. Rafael 17 noviembre, 2012 at 20:37 - Reply

    Dorángel*, mejor dicho.

    • Camelida 30 enero, 2013 at 15:26 - Reply

      No leíste la intro o qué? Dorángel fue un error de la Prensa, el nombre verdadero es Dorancel.

  3. Andres 22 noviembre, 2012 at 5:32 - Reply

    Muy buen articulo, aunque espeluznante.

  4. mentalito 11 diciembre, 2012 at 3:01 - Reply

    La foto no es del centro de rehabilitación de Peribeca, sino de la Universidad del Táchira

  5. Albert Lopez M 7 enero, 2013 at 1:03 - Reply

    Introducción fuera de orden, totalmente rebuscada y malintencionada

    • Eliezer 10 mayo, 2013 at 15:33 - Reply

      ¿Por qué mal intencionada?, Es muy dudoso considerar a Doráncel como el primer Asesino en Serie de Venezuela, aunque no hay pruebas de que antes de él hubiese actuado otro Asesino Serial, Venezuela es uno de los 10 países mas violentos e inseguros del mundo, es muy probable que entre tantos crímenes sin resolver que hay en este país esté oculto tambien un Asesino en Serie.

  6. Camelida 30 enero, 2013 at 15:25 - Reply

    Está bueno el relato… y actualmente sigue preso? (2013) graveeeeee caníbales sud americanos!

  7. Psiquiatra 1 febrero, 2013 at 2:14 - Reply

    Comenzando con que su nombre es José Dorángel, si aun lo dudan leánlo en la cédula de identidad que él mismo muestra.
    La capital del crimen en el mundo? Espero estadísticas que lo confirmen.
    Más asesino en serie? Las muertes son violentas por la delincuencia común no por una sola persona típico de Europa y los EEUU.
    La información está muy escueta, faltan las evaluaciones psiquiátricas de ese individuo. Por cierto, comparando con los casos de asesino en serie donde hay violaciones, tortura, falta de empatía y la mayoría con un alto nivel cognitivo en mi particular no lo pondría en esta lista.
    Finalmente concuerdo con Alberto López M. en su comentario.

    • Nachop 11 febrero, 2013 at 21:59 - Reply

      Hombre, lo que te quiere decir que con casi tres mil muertes violentas al año un asesino en serie pase desapercibido es bastante fácil a no ser que su “firma” lo haga destacar.

    • reina 28 marzo, 2013 at 4:39 - Reply

      mmm…al principio de la pagina dice q por un error de la prensa le cambiaron el nombre

      y lo q dice la capital del crimen del mundo lamentablemante si buscalo en internet y te sale

      y en el mismo articulo dice q son muertes violentas por año no por un asesino en serie…. pana leiste bien el articulo??? o.O

    • Destrozamorales 7 mayo, 2014 at 9:54 - Reply

      La gente tiene un concepto totalmente erróneo de lo que significa la psicopatía y la falta de empatía. No se trata necesariamente del grado de crueldad con que se cometen los crímenes, sino de lo que implica la comisión de estos: el resultado es el mismo, lo haga con o sin morbo sexual. Le está arrebatando la vida a una persona, y a las familias les arrebata a esa persona. Se trata de que le da exactamente igual qué consecuencias tienen sus acciones sobre la vida de dicha persona, y no de que se folle o no a los cadáveres. Es un depredador como cualquier otro norteamericano o europeo.
      No seas burro y patriota. Hay que saber reconocer cuando algo va mal en nuestros países. Y en Venezuela la violencia es un problema, punto.

  8. Dorancel Vargas Gómez 25 febrero, 2013 at 11:40 - Reply

    Os voy a comer a todos crudos !!

  9. fran 24 abril, 2013 at 14:29 - Reply

    ” psiquiatra “, eres un fenómeno tu en esto de la investigación criminal. Qué mayor falta de empatía con la gente que atacarlos a traición. Es la máxima del asesino…

  10. Endrina 3 agosto, 2013 at 4:41 - Reply

    Que verguenza que ese tipo sea de mi pais

  11. Eduardo 8 agosto, 2013 at 19:10 - Reply

    Y pensar que todo esto pasó a pocas cuadras de mi casa 😐 alrededor de ese puente ahora hay un parque.

  12. Srengel 18 agosto, 2013 at 2:14 - Reply

    Es Dorángel, hasta esta mostrando su cédula de identidad.

    http://tachira.tsj.gov.ve/decisiones/2010/febrero/1385-19-3E-141-00.-.html

  13. pedro perez 22 enero, 2014 at 14:57 - Reply

    Caracas capital del asesinato mundial?..que bolas tienen ustedes…ridículos de mierda

Leave A Response »