Bela Kiss

admin 12 octubre, 2016 5

Un caso atípico entre los asesinos en serie, pues empezó a matar con casi 40 años de edad, todo a raíz de la infidelidad de su mujer 15 años menor. Tras estrangular a sus víctimas, las introducía en bidones de alcohol para conservarlas.

Bela Kiss: del desamor al crimen

En 1916, en un pequeño pueblo de Hungría llamado Czinkota, fueron hallados alrededor de treinta cadáveres de mujeres en la casa de un misterioso hombre llamado Bela Kiss.

Bela había llegado a Czinkota con su joven esposa (quince años mas joven que él) María, quién pronto ganó el favor de sus vecinos por su carácter amable y atento.

Bela (arriba), tras volver de uno de sus viajes comerciales y hallar una carta en que su esposa le avisaba que lo abandonó por otro, se deprimió, se volvió solitario y luego empezó a tener citas en su casa con distintas mujeres, mujeres que nadie pensó que fueran sus víctimas…

Kiss tenía dinero, de modo que cuando llegó al pueblo alquiló una casa y empleó a dos criados que pasaban la noche en sus propios hogares por deseo expreso del húngaro. Ambos hombres hablaban maravillas de su atención pero coincidían en que tenía gustos raros y era poco comunicativo. En general, la gente del pueblo le tenía por un hombre respetable y educado.

El húngaro solía viajar a menudo para atender diversos negocios, pasaba largas temporadas fuera de casa. Los habitantes del pueblo se percataron de que durante aquellas ausencias María se veía en la casa con un joven artista llamado Paul Bihari (o Bikari según las fuentes).

Justo cuando aquellas gentes consideraron justo avisar de la infidelidad de Maria, Bela se encontró con la casa vacía y una carta de su esposa que le avisaba de su abandono. Los criados le encontraron llorando con la carta en la mano. A partir de éste incidente, Bela despide a los criados y contrata a un ama de llaves.

Deprimido, pasa la mayor parte del tiempo en soledad, apartándose de la gente que le muestra su apoyo. Comienza a conocer mujeres a las que cita en su casa, prescindiendo del ama de llaves a menudo. Ésta observa que a cada cita acude una mujer diferente y se apena por su patrón, pues ninguna se queda a vivir con él; sin embargo, continúa teniendo esperanzas, pensando que en algún momento conocerá a la mujer definitiva.

Cierto día, Bela conversaba con el Condestable del pueblo, quien le comentó que quizás pronto entraran en guerra. Bela le invita a ver sus instalaciones en el sótano, que consistían en unos depósitos cilíndricos en los que había ahorrado gasolina (por su gran valor en caso de conflicto bélico). El oficial le felicita por su carácter previsor.

Por aquel entonces, los periódicos publican las continuas desapariciones de mujeres; la Policía sospecha de un tal Hoffman, el cual también acabó desapareciendo.

Con el estallido de la primera guerra europea, Bela fue disminuyendo sus viajes y sus citas, y éstas fueron definitivamente ya imposibles cuando fue reclutado para luchar. Bela alegó no poder enrolarse porque sufría del corazón pero tras hacerle una revisión médica descubrieron que la enfermedad era falsa y lo reclutaron. Antes de partir, le confía la llave del sótano al Condestable, para que hiciera uso del combustible en caso de que él muriera.

Cinco meses después el pueblo recibe la triste noticia de que Bela Kiss había muerto en un hospital militar de Belgrado.

El Condestable hizo pública la generosa donación del húngaro y se dirigió a la casa de Kiss con algunos soldados. Ya en el sótano, dos soldados intentaron mover alguno de los bidones, pero desistieron objetando que dentro había algo sólido y que pesaba demasiado. Los hombres abrieron el bidón y gritaron al unísono al descubrir a una joven desnuda, estrangulada con una bufanda de seda y conservada en litros de alcohol. Haciendo acopio de valor abrieron el resto de los bidones y en cada uno de ellos descubrieron cuerpos jóvenes, desnudos y asesinados del mismo modo conservados en alcohol. Sólo un bidón contenía gasolina.

Antes de partir a la Primera Guerra Mundial, Bela dejó las llaves de su sótano al Condestable, todo con el fin de que, si Bela moría en la guerra, los barriles de combustible del sótano pudiesen ser aprovechados como una donación. Bela supuestamente murió en un hospital y entonces el Condestable hizo publica la donación; pero, oh sorpresa: no había gasolina en los barriles, ¡habían mujeres!, mujeres desnudas, estranguladas, conservadas en alcohol…Posteriormente, las investigaciones descubrieron 10 cadáveres en el jardín de Bela y 12 en un bosque cercano…

En los días siguientes, se hallaron 10 cuerpos más enterrados en el jardín y 12 en un bosque cercano. También aparecieron, en el sótano de la casa, los cuerpos de María y su amante, estrangulados.

En plena investigación, se confirma que el principal sospechoso de las desapariciones de mujeres, Hoffman, es en realidad Bela Kiss. Había mantenido correspondencia con más de 20 mujeres gracias a los anuncios matrimoniales de un periódico, los cuales le permitieron conocer la posición económica de las candidatas.

Después se supo que Bela no murió, que desertó y que intercambió su identidad con un joven soldado. Jamás lo hallaron…

Un día, llegó a Czinkota la noticia de que Bela Kiss no estaba muerto, sino que había desertado. Consiguió intercambiar su identidad con un joven soldado; la diferencia de edad entre ambos ayudó a identificar al joven, pues Bela tenía más de 40 años. Se hizo una búsqueda que no fructificó y se escucharon muchos relatos acerca de dónde se le podía haber visto, pero fue un desertor de la Legión Extranjera francesa quien dio seguramente la pista más fiable: el hombre dijo que había conocido a un tipo que alardeaba de haber hecho una fortuna asesinando a mujeres ricas.

La Policía ya le había echado el ojo pero antes de echarle el guante y capturarle, Bela, con un sexto sentido y sin sospechar que estaba en el punto de mira de la policía, volvió a huir. Durante los siguientes años corrieron rumores de haber sido visto en Budapest, Francia o Nueva York, finalmente se supuso que se había exiliado en algún lugar de Sudamérica donde su aspecto moreno le haría pasar desapercibido. En cualquier caso, no se supo más de él, desapareció por completo.

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NOTA: El texto ha sido tomado del siguiente link: http://www.latinoseguridad.com/LatinoSeguridad/Criminales/Kiss.shtml

Originally posted 2011-08-17 15:17:38. Republished by Blog Post Promoter

5 Comments »

  1. lalo 13 enero, 2013 at 23:15 - Reply

    Ahora las nenas lo pensarán dos veces antes de engañar a sus novios

  2. friend 5 marzo, 2013 at 5:46 - Reply

    ÉPICO. Le gustó seguir matando, después de la guerra.

  3. Paola 11 junio, 2013 at 5:19 - Reply

    De este asesino “raro” por iniciar sus asesinatos muy grande, se sabe que leía mucho, sabía de arte, literatura y música, lo que le ayudaba con sus conquistas de mujeres ricas y cultas..
    Como todo asesino no encontrado, hay mil lagunas sobre su pasado e historia criminal.
    Qué habrá sido de él? Moriría en Sudamérica? Dejaría de matar?

  4. Daniela 21 julio, 2013 at 21:56 - Reply

    Que hdp, se salio con la suya!!!!! No podes andar matando gente solamente porque tu mujer te dejó.

  5. francisca 16 enero, 2014 at 15:35 - Reply

    “finalmente se supuso que se había exiliado en algún lugar de Sudamérica donde su aspecto moreno le haría pasar desapercibido” XDDDD

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