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| Donato Bilancia |
| Donato Bilancia,
un individuo violento, con antecedentes de robo y agresiones,
asesinaba para calmar su rabia al perder cuando apostaba... |
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Donato Bilancia - El
Asesino del Tren
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Obligaba a las víctimas a arrodillarse y
les disparaba. |
Italia tuvo conciencia de que estaba
en presencia de un nuevo asesino en serie, el número 39 desde los
años cincuenta, lo que le ha dado el quinto puesto en el mundo, tras
Estados Unidos de América, Gran Bretaña, Alemania y Francia.
El retrato hablado y las dos primeras letras del coche Mercedes oscuro que
utilizaba, que fueron vistos por testigos, cerraron el cerco sobre Donato
Bilancia, un individuo violento, con antecedentes de robo y agresiones.
Empedernido jugador en casinos de Italia y el extranjero, contrajo deudas
millonarias que le llevaron a robar a gente conocida, a las que luego mató
para que no lo denunciaran. Algunos de los crímenes los habría
realizado también como sicario a sueldo de la filial genovesa de
un clan mafioso de Cosa Nostra. Otros crímenes de mujeres habrían
sido sólo para calmar la ira que le provocaba perder jugando al póker
o a la ruleta.
El asesino, de 49 años, comenzó su
cadena de crímenes con el homicidio de una prostituta el 24 de
octubre de 1997 y sembró durante seis meses el pánico en
Liguria, Italia, especialmente entre las mujeres, que fueron su principal
objetivo. Al principio se atribuyeron los homicidios a reyertas entre
bandas rivales en el mundo de la prostitución y las drogas, pero
más adelante se comprobó que el homicida seguía unas
pautas muy concretas.
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Sólo cuando dos
mujeres jóvenes aparecieron muertas en sendos lavabos de trenes
de la zona, también arrodilladas y con un tiro en la nuca disparado
por la misma arma, cundió la alarma.
Las dos últimas víctimas, una enfermera y una empleada de
hogar, ambas de 32 años, fueron asesinadas en los lavabos de dos
vagones de tren, siempre siguiendo el mismo ritual (las obligaba a arrodillarse
para pegarles un tiro en la nuca), lo que desató una psicosis de
terror tan grande a usar los ferrocarriles estatales, que incluso el fiscal
de Génova llegó a pedir a las mujeres que viajaran en tren
"sólo lo necesario y siempre acompañadas".
La policía había empezado a advertir a la gente sobre un
posible agresor de mujeres después de que se confirmase la búsqueda
de un presunto autor o autores de tres homicidios no resueltos en los
últimos cuatro meses. En sus comunicados advertían: "Es
mejor que todos los ciudadanos que han acordado citas o encuentros con
personas a las que no conocen presten la máxima atención
y, en caso de duda, llamen a la Policía".
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A las similitudes del arma utilizada y el lugar
escogido para los asesinatos se había unido la tesis (sin confirmar)
de que el homicida habría dejado siempre una carta en la que
amenazaba con actuar de nuevo, lo que hizo crecer el pánico entre
las jóvenes italianas.
Luego asesinó a dos guardias que lo sorprendieron
cuando estaba a punto de matar a un transexual venezolano de nombre
Julio Castro alias Lorena, quien resultó sólo herido y
fue clave para diseñar su retrato hablado. El 6 de mayo de 1998
delante del hospital genovés de San Martino, Bilancia fue capturado
por la policía italiana.
Durante más de una semana guardó
silencio absoluto, acogiéndose al derecho de no declarar, hasta
que finalmente se derrumbó ante el juez, confesando con estas
palabras escalofriantes: "Sí, he sido yo. Las he matado
aunque no sé por qué, no estoy bien, ayúdenme a
curarme".
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El asesino contó
con detalle cómo mató a 18 personas desde 1993 hasta pocas
semanas antes de su detención, e incluso, le informó de
otro crimen que la policía había considerado un fallecimiento
natural. Además, la policía tiene pruebas que lo comprometen
en el asesinato de una prostituta nigeriana, Evelin Edoghaie, el 29 de
marzo de 1998, quien murió en Cogoleto, un pueblo de las cercanías
de Génova, tras recibir dos tiros en la nuca.
En respuesta a la tesis de la defensa de que el
acusado es un enfermo mental incapaz de entender sus acciones, la fiscalía
solicitó se aplicaran numerosos análisis psicológicos,
en los cuales se determinó que: Donato Bilancia lejos de estar
loco está muy sano de mente, es consciente de todo lo que hace
y actúa con verdadera determinación y frialdad.
Finalmente, el 14 de febrero de 2001 el Tribunal
de Apelación de Génova lo sentenció a 13 cadenas
perpetuas y 26 años de reclusión, tras confesarse el autor
de 18 homicidios. |
Por:
Margarita Bernal |
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